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COMO DICE EL DICHO
Lunes a Viernes - 5PM / 4C

Como Dice el Dicho

Como Dice el Dicho - 'Del Odio al Amor'

Transcripción del Video

♪♪♪.

♪ Irónica es la vida que

yo nunca comprendía ♪.

♪ Esos dichos que mi

abuelo me decía ♪.

♪ Pero al pasar el

tiempo, poco a poco ♪.

♪ Fui aprendiendo sus palabras

llenas de sabiduría ♪.

♪ Por más que madrugaba

nunca amanecí temprano ♪.

♪ Y en la corriente

muchas veces me dormía ♪.

♪ Y sabía con quien andabas

pero no me imaginaba ♪.

♪ Que una piedra con

tu mano tirarías ♪.

♪ Por más que me advertían

que yo sufriría por ti ♪.

♪ No quise ver lo

que estaba pasando ♪.

♪ Aunque el amor es ciego ♪.

♪ Todo se va pagando ♪.

♪ Y como dice el dicho ♪.

♪ La vida te da sorpresas ♪.

♪ Arbol que nace torcido ♪.

♪ Nunca su rama endereza ♪.

♪ Como dice el dicho ♪.

♪ Echando a perder se aprende ♪.

♪ No sabe bien lo que piensa ♪.

>> Ay, esta cosa

moderna, me cuesta.

iMe cuesta!

>> No te quejes, abuelo, que

tenemos la mejor cafetera de

toda la ciudad.

>> Demasiado buena

para mi gusto.

Mira, en mis tiempos, en mis

tiempos

las cafeteras eran humanas.

No robóticas como esta cosa,

nada más falta que me haga de

desayunar y que me

lleve a mi casa.

>> Después te lo van a

poder hacer las cafeteras.

También eso.

Aquí hay azúcar.

¿Te puedo servir en algo?

>> Sí, gracias, un café.

>> ¿Quieres americano,

lactosado, capuchino, de olla,

también tenemos frappé?

>> Normalito.

Gracias.

>> Un normalito americano.

>> Así es.

Oye, como que les hace

falta un hecho, ¿no?

>> ¿Quieres escribir alguno?

Digo, Puede

participar si quieres.

>> ¿En serio?

Me encantaría.

>> Bueno, ven.

>> Toma.

>> Gracias.

>> ¿Están bien?

>> ¿Alvaro?

>> Nuria, llegaste.

>> Llegue.

Creo que hay mucho que aclarar,

empezando, porque yo tuve la

culpa de nada.

>> A ver, siéntate, Nuria.

Así que, tú crees que no

tuviste la culpa de nada.

Pues déjame te cuento,

como comenzó todo esto.

>> Cuéntame, Alvaro,

soy toda oídos.

>> Un buen día

tocaron a la puerta.

(Timbre).

>> Ya voy.

>> Mire, traemos una orden para

la morosa Carolina Fuentes.

>> No, deben estar equivocados.

>> Es una orden de desalojo.

Por favor, licenciado,

muéstrele.

>> No señor, en serio.

Debe estar equivocados,

esto es un error, señor.

>> iProcedan!

>> iNo, no!

A ver, señor iHey!

Esta es mi casa,

mi mamá no está.

Señor, espérese por favor

escúcheme, vamos a aclarar esto.

>> Ya habido varios avisos,

varias oportunidades donde la

señora Fuentes pudo

haber aclarado esto.

>> No, no, no.

Pero, señor, a ver.

>> La señora Carolina Fuentes

hipotecó esta casa hace

año y medio.

Y desde entonces no ha pagado,

no ha pagado ni

una sola de sus cuotas.

>> ¿Hipotecó la casa?

No, no, no, ya no

necesita hipotecar nada.

>> Lo siento, muchacho.

Pero esta es la realidad,

madre perdió su casa.

>> No puede ser.

>> ¿Quién me va a firmar

de recibida la orden?

¿Eres mayor de edad?

Mire que buena madre, lo

dejó sólo con el paquete.

♪ Y como dice el dicho,

la vida te da sorpresas. ♪.

>> Gracias por invitarme

a desayunar, Mauricio.

Todo estuvo delicioso.

>> No es nada bonita.

Sabes que es un

placer tenerte aquí.

>> Nada.

Puros trabajos de oficinista,

donde estoy sobre calificada.

>> Carolina.

Perdona de que hable

de esto, pero...

¿En serio crees que Alvaro no se

ha dado cuenta de

que no tienes trabajo?

>> No creo que sepa nada.

Todo sigué igual en la casa.

No tendría por qué saberlo.

>> ¿No has pensado que ya es

momento de decirle la verdad?

>> ¿Te refieres a nosotros?

>> Me refiero a todo.

Que tal que un dia los veo

juntos en la calle,

o cuando llegué el próximo

aviso de embargo.

>> No, eso no puede pasar,yo voy

a resolver las cosas antes de

que se dé cuenta,

es mi obligación.

>> Carolina, date cuenta

que no tienes nada fácil.

>> Tengo que sacar

a mi hijo adelante.

Tengo que volver a

ganar dinero, Mauricio.

No pudo perder mi casa.

>> Tienes que decirle

la verdad a tu hijo.

>> ¿Para qué Mauricio?

¿Para destrozarle la vida?

¿Para que sepa que su

madre es una fracasada?

>> Y déjame que te cuente Nuria

que lo que sentí en ese momento

fue que estaba cayendo en un

agujero hondísimo, de un momento

había perdido todo, mi casa, mi

hogar, el lugar donde nací y

crecí, el lugar que tu

gente Nuria, me quitaba.

>> Ay, Nemesio, pobre muchacho.

Mira nada más la cara que tiene.

>> Se le está viniendo

el mundo encima.

¿Dónde estará Carolina?

>> Pues quién sabe Nemesio.

Ahora que se dedica a fingir.

Seguramente anda de vaga.

>> Carolina, insisto que tiene

que hablarlo con Alvaro.

Tu hijo debe saber la situación

real en la que estas.

>> ¿Que le voy a decir Mauricio?

Tú no lo conoces, mi hijo ha

sufrido mucho, ha perdido su

padre sólo me tiene a

mí, y no pudo fallarle.

Entiéndeme.

>> Mira, está bien que no lo

conozco, no sé cómo pueda

reaccionar pero no pueden

vivir en una omisión.

El tiene que saber que te

corrieron hace más de dos años,

que estás llena de deudas,

que se te acabó el préstamo

hipotecario, que

ya no puedes más.

El va a tener que conseguir

trabajo y

ayudarte con los gastos.

Le toca.

>> iNo!

Es un niño, no le toca.

Me toca a mí resolver

la vida a él.

>> No, no por piedad.

De nuevo, no lo conozco, es

cierto, pero si tiene más de 18

años como tú dices,

no es un niño.

Es un joven adulto.

Un ciudadano que ni

estudia, ni trabaja.

Y ni parece darse cuenta lo

que sucede a su alrededor.

>> Está deprimido.

No sabe qué estudiar.

Además, se enamoró de una niña

rica, y entró en una confusión

muy fuerte, está en crisis.

>> Cómo no va a estar en crisis

si tú no lo

ayudas salir de la confusión.

>> Ayudo al no cargarlo

con mis problemas.

>> No, no creo.

Tú solamente lo haces a un

lado, no le dices quién eres.

Ni siquiera eres capaz de

decirle que desde hace más de

cinco años, somos amantes,

o bueno, yo qué sé.

La verdad, ya estuvo bueno que

te vengas

a refugiar en mi casa, Carolina.

Tienes que hacer algo en

serio, o hablar con él.

Si no puedes hablar tú con

él, bueno, preséntame,

yo le explico.

Es momento de hacer algo en esta

situación,

yo estoy harto de ver a la

sombra muerto.

Yo tengo un lugar.

>> Sí, ya veo.

>> Son muchos años, amor, y

necesito saber que me quieres.

>> Te prometo que

voy hablar con él.

No te pongas así.

Mira, la semana entrante,

vienes como

amígo a la casa y entonces.

>> Si tú no te atreves a hablar

con tu hijo,

a mostrarte como lo que eres.

Yo voy a ir hablar con él.

>> No, no te

atreverías, Mauricio.

>> ¿Qué tanto miedo tienes

de decirle la verdad?

>> No me presiones.

Mi hijo huérfano.

>> Y eso no te quita que

tienes que dejar de mentirle.

Y es más, si realmente me

quieres como tú dices.

Te exijo que hables con

tu hijo, ¿eso no lo haces?

mejor no vuelvas.

¿Sí?

Lo he pensado mucho y no te

estoy ayudando nada prestándote

dinero, dejandote que te

escondas en mi casa, Carolina.

Que escondas nuestro amor.

Así que tienes que elegir, o

enfrentas tu situación con la

verdad y madurez que yo

espero en una compañera.

O tú y yo nos vamos a tener que

dejar de vernos, así de claro.

>> Con permiso.

>> Carolina, no te pongas así.

Si lo hago es para

que reacciones.

>> Sí, yo soy una bruta a la

que necesitas hacer reaccionar.

Gracias por todo, Mauricio.

Ya veré como te pago de nuevo

el dinero que me has dado.

>> Caro, Caro, mi amor.

>> ¿Qué paso?

Dime.

>> Vamos a tener que ayudar

a ese pobre muchacho.

>> Detente.

>> ¿Qué?

>> Yo puedo entender que me

odies, que sientas que quise

despojarte de tu casa.

Pero te juro que no es así.

>> O sea que vienes a

decirme que todo esto es una

coincidencia.

>> No, no, ¿sabes qué Isabel?

Mejor, no hay que meternos.

>> Es que él se ve muy enojado.

>> Pero esas son

cosas de dos, déjalos.

>> Bueno, yo lo

llamaría destino.

>> A ver, espérame déjame

terminar de contarte

y luego hablamos.

>> Pero solamente quería

aclarar, que tal

vez esto no es contra ti.

Si no a favor de los dos.

>> No quiero que

te lo tomes mal.

Pero no es bueno que todas tus

cosas se queden aquí afuera,

¿qué tal si llueve?

>> No me contesta.

>> ¿Quién?

¿Tu mamá?

No ni aunque te contestara, ella

ahora no va a poder arreglar

nada.

>> Si al menos me contestara o

al menos me hubiera explicado

que por lo menos que

algo así podía pasar.

No entiendo, don Nemesio.

No entiendo cómo está

pasando todo esto.

Es un error, don Nemesio.

Es un error.

♪ No hay mal que

dure 100 años ♪.

>> Mi viejo tiene razón Alvaro.

En la casa caben

todas tus cosas.

>> Si.

>> Cómo cree doña Pola, no voy a

dejar que pongan todos nuestros

muebles en su casa.

Es una molestia para ustedes.

>> No, muchachos, para

eso estamos los vecinos.

Para ayudarlos.

>> Orale, pues

entonces es cierto.

>> Ya el chisme llegó

hasta el taller.

>> Sí, no inventes.

>> No, y ahora si mira

que de patitas a la calle.

>> Sergito, si no

ayudas no estorbes.

No es más, sí ayuda, pero

llévame los muebles pequeños

para allá para la casa.

Ayúdame, ayúdame.

>> Un último aviso.

El dueño del banco va a

ocupar la casa en breve.

Así que mas te vale que dejes

en paz a la nueva dueña.

iMuchachos cuando terminen,

cierren la puerta!

>> ¿Cómo que a la

nueva dueña señor?

Señor.

iPara que sepa esta es mí casa,

aquí es donde murió mi padre,

donde yo nací!

>> Déjalos, hijo.

Esta gente no tiene corazón.

>> Está es la casa de mi madre.

Mi hogar.

>> Ay, pobre, si sobrevive

va ser un milagro.

>> Nunca me dijo nada.

Ni que había hipotecado la

casa, ni que debía la hipoteca.

>> Seguramente lo hizo para no

preocuparte,

a veces los padres actúan así.

>> Y hacen bien por querer...

a estas cosas, tampoco son

problemas de los hijos.

Si uno es responsable pues paga.

O, ya ve, cómo se las arregla,

pero no meta a sus hijos

a resolver cosas que

no les corresponde.

>> Es que si me tocan doña Pola.

Es mi casa.

¿Por qué no me dijo nada?

Tengo mucho coraje, doña Pola.

>> Y tiene razón, yo nunca

estuve de acuerdo con que

Carolina no te dijera la

situación que estaba viviendo.

>> ¿Ustedes sabían?

>> ¿De la hipoteca?

>> No, no sabíamos nada.

>> Bueno, pero si sabíamos que

tu mamá la estaba

pasando muy difícil.

Pero bueno.

Así terminó.

>> No lo puedo creer.

A mí nunca me dijo que

había hipotecado la casa.

Yo pensé que estaba todo bien.

>> Bueno.

Muchas veces se acercó a

nosotros para

pedirnos dinero prestado.

>> Sí, para el gas, para la

basura que para el agua.

Bueno, esas cosas que su galán

supongo no quería pagar.

>> Pola...

>> ¿Qué galán?

¿Qué galán?

>> Es que no, no sabemos.

Si era o no era su galán.

Lo que pasa es que somos vecinos

de años

y la mamá es una buena persona.

>> Bueno la verdad es que...

>> Ya Pola,Pola.Ya.

Hasta ahí.

>> Perdón, pero después de

esto, yo ya tengo mis dudas.

Y sí.

Es su galán, yo los vi que se

estaban besando y abrazando

despidiéndose.

Qué verguenza.

¿Todos sabían que

estábamos en la calle?

Todos sabía que estaba viviendo

con un hombre, ¿todos menos yo?

¿Por qué me engaño don Nemesio?

¿Porqué me traicionó de

esta mañera Doña Pola?

Todos sabían menos yo.

Ahora en vez de decirme se algo.

Quién sabe quién.

La odio.

La odio, de verdad ila odio!

>> ¿Sabes qué pasa?

>> Todo esa rabia que tienes

contra mí, no es contra mí,

es contra tu mamá.

Que no te dijo nada.

Alvaro, es muy evidente, mira,

los psicólogos

lo llaman transferencias.

>> Nuria, Nuria, Nuria

eres el colmo del cinismo.

>> No, no, no me digas cínica.

>> A ver, tú

también me mentiste.

>> ¿Qué hacemos, abuelo?

>> Vamos a esperar un poco.

Y si siguen alzando la voz.

Los corremos como los

borrachos del otro día.

>> Sí.

>> Oye, ¿cuándo te mentí?

>> Cuando nos conocimos.

>> Mira, nunca te mentí.

Nada más que no dije cosas que

no venían al caso, eso se llama.

>> Omisión.

Omisión, mentira.

Lo que quieras,

no eres lo mismo.

>> Es que me gustaste mucho.

>> ¿Les falta algo?

¿Están bien?

>> Ay, Bueno, entonces le vamos

a mandar un tesito de tila,

cortesía de la casa.

Dos tes de tilas hija,

a ver, por favor.

>> Si sabías que era hija de un

banquero,

y va salir huyendo como todos.

>> ¿Y cómo ibas a saber tú eso?

¿O qué?

¿Tengo cara de los que huyen?

Porque para eso estamos aquí,

para aclarar las cosas.

>> Bueno, sí, está bien.

Ya, sí, sigueme contando.

>> A poco no, otra vez.

¿Por qué te escondes de mi mamá?

Hay tanta mentira.

Si quieres irte con tu galán y

dejarme,

esta no fue la mejor forma.

>> ¿Sigue muy triste?

>> Ha dejado de muscullar cosas

horribles en contra de su madre.

>> ¿Ya fuiste a ver si llego?

>> Sí, sí, pero no, no aparece.

>> Yo estaría igual

o peor que él.

>> Pola.

Ya.

>> Un chocolatito caliente

dulce, te va a hacer bien.

Toma.

>> Gracias, doña Pola,

pero no tengo hambre.

>> Te entiendo, eso que tu madre

se haya largado así, así nomás

porque sí, pues eso...

>> Pues no.

Dios no me ha dado el

gusto de tener hijos.

Pero, si yo tuviera un hijo tan

buen muchacho como eres tú.

Jamás lo hubiera dejado

solo en esta circunstancia.

>> ¿No se han puesto a pensar

que tal vez le haya pasado algo?

>> Ojalá y no.

Mañana voy a ir a

buscarla todo el día.

>> Me alegro.

Y nosotros te vamos a ayudar.

Ay pero, de eso que aparezca

mañana así como si nada.

>> iPola!

>> No, no.

Déjela don Nemesio.

Doña Pola usted tiene toda la

razón en

estar enojada con mi madre.

Es ella, don Nemesio que me

acaba de dejar desamparado.

>> El sin hogar, desamparado.

Como un huérfano.

>> ...

>> Perdóname, perdón, perdóname.

No debí decirte eso.

Perdóname.

>> Es la verdad Doña Pola.

Mi padre por lo menos hubo la

decencia de morirse frente a mi,

y bien que mal dejó

todo arreglado.

Pero mi madre...

aúnque regrese.

No puedo perdonarla, si bien

dicen que del odio el amor,

y les juro que la odio.

>> Es que precisamente

ese es tu problema.

Odias a tu madre, y a todas la

mujeres que nos acercamos a ti,

porque crees, quién sabe, desde

dónde, que venimos a atacarte.

Pero ¿sabes qué?

¿Sabes qué, Alvaro?

, Eso no es así.

>> Estamos aquí para

aclarar las cosas.

>> Así es, así es.

Y hasta donde me has contado.

Lo único que me queda claro

es que no tienes autocrítica.

>> ¿Cómo?

>> A ver, aquí

está su té de tila.

>> Mira, es eso.

>> De nada.

>> Hay algo de ti que se niega

a que te des cuenta de

que algo está pasando.

>> No, no, no, no, no.

A ver.

Primero escuchame la

historia completa.

Y después me reclamas, porque

justo donde me quedé,

es donde tú apareciste.

>> ¿Yo?

¿Ahí?

>> No inventes, amiga.

Está padrísima nuestra casa.

Eso de que tu papá sea el

dueño del banco, es la neta.

>> iAy, sí!

Me la mostró en una

foto.Y dije, está es.

Un barrio céntrico.

Sin que nadie nos moleste y

además vamos a poder hacer

muchos reventones

ahora que somos rumys.

>> Buenos días, doña Pola.

>> ¿Ya viste eso?

Los desgraciados del banco, ya

metieron a esas chamacas,

en la casa de Carolina.

Ya no hay moral, se

perdió la verguenza.

>> Sí, no es lo que estoy

viendo, ahora si mi amígo se va

quedar tirar por el balcón.

Oiga, doña Pola,

¿y de su mamá qué?

¿Saben algo?

¿Nada?

Ni sus luces,mira que la hemos

buscado en todas partes.

Hospitales, separos y nada.

Nada, nada y nada, ya van varios

días y nada, bueno, para mi que

se fue y mira si abandonara

a su propio hijo.

>> Mira, no, es en serio.

>> Es ella.

¿Ella?

¿Quién es ella?

>> Ella,Ella.

>> ¿Ella?

ella.

>> La verdad se ha dicho, a los

jóvenes de ahora,

nadie les enseña a hacer útiles.

No, no, si tú aprendes un poco

de esto, un poco de aquello,

un poco de aquello.

De todo.

Después ya escoges que te

gusta más, lo escoges, ¿no?

Y entonces ya te recibes y verás

bueno, como se te abren las

puertas de cualquier lado.

>> Sí, eso ya lo

sé, don Nemesio.

A mí siempre me ha

gustado aprender.

Pero la verdad es que cuando he

querido hacerlo,

es cuando he notado la falta que

me hace mi papá.

Y pues, no hay modo de pedirle

mi mamá que me enseñe estas

cosas.

O sea, no sabe obviamente.

Vamos a aprender un rato.

>> Alvaro, Alvaro.Tienes

que ver quién esta tu casa.

>> ¿En mi casa?

>> Sí, sí, sí.

Con su permiso don Nemesio,

le robo a su chaval.

>> Regreso enseguida,

don Nemesio.

>> Florecita.

Esta va a ser mi nueva recámara.

A lejos se ve que

era de un muchachón.

Vas a tener que

limpiarla muy bien.

>> Ah, sí.

Pero vas a ver cuando quede

limpiecita, toda pintada,

Uy, ni mandada a hacer.

>> Ay, sí.

>> Oye, hablando de muchachos.

¿Has visto algún vecino,

a alguien por aquí?

>> No, yo sigo

pensando en Alvaro.

>> iAy, Nuria!

Es la verdad, aunque él ya no

quiere saber nada de mí,

yo sigo pegada.

Hasta lo sueño en la calle,

siempre que me encuentro

a alguien, así parecido a él,

voy y lo sigo como un zombie.

>> Ay, a ver, él

no es para ti, ¿ok?

Tenía muchos conflictos con

la riqueza de tu familia.

Ya olvídalo, por favor.

>> No puedo.

>> A ver, Fito, ¿y ahora tú

por qué traes tanto misterio?

>> Te acuerdas el

día de la disco ¿no?

>> Sí, me acuerdo.

Y de la niña, la

riquita, la Nuria.

La hija del banquero

la recuerdas, ¿no?

>> A ver Fito, Fito, Fito.

Sabes perfectamente bien que

no me la he sacado del coco.

¿De qué se trata esto?

>> Pues bueno, te acuerdas

que te robó el corazón, ¿no?

>> Ya Fito, ya, ya, ya.

¿Qué onda con Nuria?

>> No sólo te robó tu corazón,

sino también tu casa.

Mira.

>> La misma de la disco.

>> Y a quien odio, por eso.

>> A ver, escóndete

Fito, que no nos vea.

>> Que no nos vea pero, sí eres

buen partido, Alvarito vas a ir,

porque ahí se mudó

con una amiga.

Ya se deshizo de sus padres.

Mírala, qué bonita.

♪♪♪

>> Nuria.

>> iFito, ya ven para acá!

>> No, de veras que

no entiendo my friend.

Llevas meses soñando con esa

chava y ahora que la tienes

viviendo tu propia

casa le huyes.

¿Por qué?

>> Por eso mismo.

>> ¿Por?

>> Porque está viviendo

en mi casa, Fito.

Es una usurpadora, una ladrona.

Como toda su familia, ¿eh?

Porque eso hacen los

banqueros y los bancos.

Robar.

>> No inventes, ella no tienen

ni idea de lo que paso, y no

tiene la culpa de ser la hija

del dueño del banco

que te dejó la calle.

>> Como sea, Fito.

Me vale.

Está en mi casa.

En cuanto pueda mantenerme

yo voy a recuperarla

>> ¿Tú?

¿Y cómo piensas recuperarla?

>> No sé, no sé.

Ahorita no sé, pero no me

importa cómo lo voy hacer y no

me importa si alguien tiene

que pagar por todo lo que me

quitaron, ¿ok?

>> 100, 200, 300, ¿asi?

¿O más?

Pues bueno, Doñita.

Ya estamos.

Aunque los inquilinos de la casa

le debieron el oro y el oro.

Ya ve que con nosotras

empieza cuenta nueva.

Ahí, le encargo los garrafones.

>> Mira, allí está.

>> iAlvaro!

>> Déjame en paz.

>> No, yo no tengo la culpa de

que mis papás sean ricos

y te hayan humillado.

Como tampoco tengo la

culpa de que me odie.

Al contrario, Alvaro.

Yo te amo.

>> No me interesa Nuria.

Lo que acabas de

pagar, es mi deuda.

Y no vas a venir a

humillarme de esa manera.

Y para que sepas, la

casa donde estás es mía.

Mi lugar.

>> ¿Tu casa?

>> Supongo que tu papá en la

investigación, quiso de mí,

se dio cuenta que mi mamá

está en la quiebra.

Y como advertencia para que

me aleje de ti,

piensa hasta dejarme sin casa.

Por favor, no te hagas.

>> No, no, no lo creo.

Esta casa yo la escogí de un

catálogo enorme

que había en el banco.

Y todo a raíz de que

se metieron contigo.

Alvaro, yo les exigí

independencia.

Le dije que me apoyarán de otra

forma y todo por ti Alvaro.

>> Y a mi que me importa Nuria.

Y te advierto, voy a

recuperar lo que es mío.

No me importa quién se ponga en

mi ca míno, y a ustedes,

no los quiero volver a ver,

usurpadores, ladrones.

>> ¿Usurpadora?

¿Yo?

>> iTipejo!

>> Bueno, es un poco

lógico que este enojado.

>> ¿Te das cuenta, Flor?

Yo me salgo fuera de la casa de

mi papá,

y elijo justo la casa de Alvaro.

Es que eso es el destino.

E es el hombre de mi vida.

(Suena teléfono).

>> iAy, al fin!

¿Bueno?

>> ¿Habló a casa de

Carolina Fuentes?

>> iAy!

Mire.

La verdad no sé, supongo que sí.

Pero nosotras nos acabamos de

cambiar aquí y la verdad es un

milagro que haya

llegado su llamada.

Porque, según dijeron, habían

cancelado todos los servicios.

>> Entiendo.

Oiga ¿Y no sabe dónde se fue

la antigua dueña de la casa,

>> ¿Ya reportaron su

estado en la delegación?

>> No sé.

No me acuerdo.

>> Seguramente le

hicieron un expediente.

Yo me encargaré de revisarlo, su

familia puede estarla buscando.

>>¿Por qué estoy aquí?

>> En casos de amnesia por

accidente como el de usted, al

inicio los pacientes están en un

hospital

pero después los traen con

nosotros.

Aquí, en el albergue, los

tenemos un tiempo

hasta que los reclaman.

>> ¿Y ya me puedo ir?

>> Señora, ni siquiera ha

podido recordar

su nombre con seguridad.

¿Qué va a hacer

cuando salga de aquí?

>> Ya le dije.

Me llamo Ana.

Tengo una casa, muy bonita.

Tengo un trabajo muy bueno

de mucha responsabilidad.

No me puedo quedar.

Tengo un marido que me espera.

>> Usted y yo sabemos que no es

cierto, el accidente la dejo

amnésica y va tener que estar

un tiempo aquí

hasta que la reclamen.

No insista.

♪ Soy porque quiero ser ♪.

♪ Me quieres tú calor, baby ♪.

♪ Dices que no te

hago muy bien ♪.

>> Ya deja de tenerle

rabia a las vecinas.

Ellas no tiene la culpa.

>> Sí la tienen don Nemesio.

Esta en mi casa, usa mi

suelo, está en mi baño, todo.

>> Lo que te tiene así no

es nada malo de tu madre.

Es la muchacha la que

Fito reconoció, ¿verdad?

>> A mí no me importa es

tipa donde me reconoció .

Es odiosa como los del

banco y toda su familia.

>> Mira, muchacho, yo entiendo

que la vida te

haya dado un revés.

Pero no sirve de nada

quedarte a rabiar así nomás.

Tienes que seguir adelante,

conseguir un trabajo.

Hacerte cargo de ti mismo.

>> Usted no va a venir a darme

indicaciones como si fuera mi

padre, don Nemesio.

Ni yo soy su hijo.

Ni usted es mi padre.

>> Fito, yo no quiero saber

nada de mi mamá y de Nuria.

De ninguna mujer.

Todas son iguales,

todas son traicioneras.

Es más, no quiero

saber nada de nadie.

>> Pues perdón, pero, no

puedes saber nada de nadie.

>> Ponte a chambear ándale.

Si lo dice porque te

da una lana osea...

No lo digo por eso.

Lo digo porque la

neta my friend.

Estas sólo y doña Pola y don

Nemesio se están pasando

de buena gente.

Ya es hora que te

hagas cargo de tu vida.

>> A ver, a ver.

¿Qué les pasa, eh?

¿Se pusieron de acuerdo?

Lo mismo me dijo Nemesio.

>> Míralo desde

el lado positivo.

Ya te deshiciste de tu mamá.

De tu casa y de la chava

que te traía en las nubes.

Ya puedes empezar

tu vida de nuevo.

>> Por mí se puede quedar

todo el tiempo que quiera.

Donde comen 2 comen 3.

>> Pola, no es por eso.

Sino porque el muchacho tiene

que hacerse cargo de su vida

es lo que le dije.

>> Mira de nada más te

advierto una cosa Renesio.

Si él se va ir a vivir

a la calle de vago.

Va a ser tu culpa ¿me oíste?

Tu culpa.

>> Espérame, voy a abrir.

>> Lo que esta mujer no

entiende, es que estas

antiguedades de radios tienen

que conectarse para que suenen.

>> iMira quien

vino a visitarnos!

>> Pásale niña.

>> ¿Qué tal, hija?

>> Buenas tardes,

perdone que lo moleste.

Aquí esta viviendo

Alvaro, ¿verdad?

>> Necesito ser

alguien, alguien útil.

No sé hacer nada,

seguro por eso, se fue.

Es una carga para ella,

es una carga para todos.

Necesito hacer algo con este

odio que me está matando.

>> A ver chicos, a ver, por

favor, le estoy dando órdenes de

que eso debe ir de aquel lado y

las sillas del otro lado,

por favor.

>> Pues estuve pensando y

tiene razón don Nemesio y tú.

>> Necesito trabajo, Fito.

Hey, por favor,

presénteme a tu jefe.

Necesito hacer algo.

>> Orale.

Bueno, pues ya sabes que la cosa

está media dura y por la

neta no creo que la vayas

a hacer muy útil.

>> Bueno, pero pues

siempre puedo aprender.

>> No si, pero la actitud, digo,

hay que tener actitud y tu ya me

dijiste que estabas

lleno de odio.

>> No, espérame.

Voy hablar con mi jefe

a ver que me dice.

>> Vale.

>> Les agradezco mucho que me

hayan contado lo que paso con

Alvaro, ahora entiendo su

confusión, yo estoy segura que

podemos hacer algo bueno

por este señor Mauricio.

>> Y nosotros te agradecemos lo

que nos ha contado de ustedes.

Ahora nos queda claro por qué

tanto odio a la nueva vecina.

Ya sabes lo que dice el dicho.

>> Ya vas a empezar.

Verás que con el que con el

tiempo, pues, Alvaro se le va

ir ablandando el corazón.

>> Eso espero, porque la verdad

es que yo sigo

muy enamorada de él.

>> iCasa Carolina!

iCasa Carolina!

>> Ya le dije que aquí

no vive, deje de tocar.

>> ¿Qué pasa?

>> Carolina, casa cartera.

Carolina, casa cartera.

>> Estoy buscando a Alvaro.

Creo que esto es de su mamá.

>> Alvaro.

¿Qué te paso?

>> iMauricio!

>> Oiga, Doña Pola,

¿en serio lo sacaron?

¿Así, con sus cosas

y sus muebles y todo?

Sí, no es porque le guardamos

sus cosas, no la cuenta.

>> Ay, qué horror.

De veras que uno

no se imagina eso.

Cuando uno es rico, nunca baja

la mirada para ver a los demás.

>> Eso sí.

>> ¿Qué pasó, Fito?

¿Y Alvarito?

>> Nada, se fue

con la ricachona.

>> ¿Eh?

>> Ay, perdón.

Hola, tú debes ser la amiga.

Fito, muchísimo gusto.

>> No hay nada que perdonar.

Yo no soy la ricachona, sólo

soy la amiga de la rica.

>> Y ¿estudias?

¿O trabajas?

>> Perdóname por no haberte

buscado antes, Carolina.

>> No había manera de saber.

Y esto que me dices de

mi casa, es terrible.

¿Qué habrá sido de mi hijo?

>> Por favor, esta vez déjame

estar contigo,

acompañarte a buscarlo.

>> Y pensar que ese

día, me fui odiándote.

>> Es porque en

el fondo me amas.

>> Debí haber pensado antes, que

algo le pudo haber pasado o qué,

¿qué tal si tuvo un accidente?

O no sé.

>> Tú ya sacaste el acta.

Ellos también debieron

haber revisado.

Mejor ya vámonos, Alva.

>> Luria.

>> No, tenemos prisa.

¿Por qué me ves?

>> Nada, sólo quiero

darte las gracias.

>> A ver si así,

dejas de odiarme.

>> Bueno, bueno.

Pero, ¿sabes como dice el dicho?

>> Ay, ¿cuál de todos?

>> El del que del

odio al amor...

>> Ah, ese es un

paso que no has dado.

>> Pero bien que lo conoces.

>> En serio.

>> Espérame, espérame.

>> ¿Hijo?

>> ¿Mamá?

¿Mamá, está bien?

>> Alvaro, no me

acordaba de nada.

>> Mamá, dime dónde estás.

>> ¿Y ya está bien?

>> Ayer fuimos al médico, va a

tener que tomar las pastillas

y así estar en observación

pero se va a poner bien.

>> Qué bueno que se

reencontraron, Alvaro.

>> Sí, mi madre se reencontró

conmigo y con su novio.

Buenas tardes, ¿la

señora Carolina?

>> Hola Alvaro, soy Mauricio.

>> ¿Quién es usted?

¿Donde encontró a mi madre?

>> Pase por favor, aquí

a la derecha, por favor.

>> Mamá.

>> Perdóname.

Perdóname por haberte

causado tanta angustia.

De verdad, no fue mi intención.

Perdóname, hijo.

>> Mamá, estas bien.

¿Estas bien?

>> Después que los días que

estuvo en recuperación.

Al fin pude entender.

Cual es mi vida.

¿Por qué no fuiste a la casa?

¿Por qué te quedaste aquí?

>> Porque aquí estuvo el

día que tuvo el accidente.

>> ¿Y qué hacia aquí ?

¿Qué demonios hacías mamá?

¿Que no se suponía que

estabas trabajando?

>> Hace mucho tiempo que

tu mamá perdió el trabajo.

Y ha venido a refugiarse aquí,

por el amor que no tenemos.

>> ¿Amor?

¿Le llaman amor, algo que

me ocultaron tanto tiempo?

>> Yo sé que hay muchas cosas de

mí que no te he dicho,

entenderé si es que me odias,

pero la verdad es esa.

Mauricio es mi pareja desde hace

tres años y si no hubiese sido

por su apoyo no hubiéramos

tenido ni para comer.

>> Mamá, ¿por qué no mentiste?

>> Por debilidad.

Por temor a ser juzgada por ti.

Por tonta.

>> Y porque quisiste mantenerme

en una nube de cristal,

la cual estalló de pronto

en la cara, mamá.

¿Por qué me mentiste?

Yo soy tu hijo,

¿tú confías en mí?

>> Para que me meta.

Pero, no me parece justo que le

hables así a tu madre,

no ha sido nada fácil.

Para ella.

>> Usted no tiene

derecho a decirme nada.

>> Mira, yo tampoco

estuve de acuerdo.

Que te ocultará la verdad.

Pero comprendí que su amor por

ti equivocadamente si quieres,

es lo que ha llevado a

Carolina a querer protegerte.

¿Por qué mamá?

>> No vas a negar que la

extrañaste como yo le extrañé.

Que te preocupa que al

igual que yo me preocupe.

>> Es mi madre.

>> ¿Entonces?

Dejemos el pasado atrás,

Carolina pago muy duro

sus acciones.

Casi muere.

>> Perdón, mamá.

>> Es que Alvarito se podía

quedar con nosotros

todo el tiempo que quisiera.

>> ¿Y cómo ve?

Aquella mi esposa andaba

ahijando a su hijo,

imagínese si no estaba yo

angustiado.

>> Y éste, y éste lo

quería sacar a la calle.

¿Usted cree que yo

lo iba a permitir?

no.

Pola de mi vida.

Por favor. ¿Que no entiendes?

Yo lo que le dije es que tenía

que hacerse cargo

de su vida, ¿verdad?

>> Me parece.

>> Ahí esta.

Ahí esta.

>> ¿Usted también, Don Mauricio?

>> Bueno, ya es un muchacho.

Ya no es un niño, yo creo que

debe y puede hacerlo,

como todos nosotros.

>> Lo que me queda claro es que

las parejas pasamos del amor

al odio y del odio al

amor todo el tiempo.

Y respecto a Alvaro creo

que los señores tiene razón.

El mismo ha reconocido que

tiene que crecer y madurar.

Y eso se lo debo a usted.

>> ¿Y eso quiere decir

que ya nos vamos?

>> Bueno, pues muchas gracias

por todo y luego

pasamos por los muebles.

>> A poco.

Ustedes creen que Alvaro sirva

ir a vivir

con ustedes dos Mauricio.

>> Pola, Pola.

>> ¿Por qué no?

>> Porque, porque...

Aquí enfrente tiene a su amor.

>> Al que odia, por cierto.

>> Es la misma chica.

>> Por eso quería que vinieras

a tomar un café conmigo, porque

sabía que hablando ahí va a

quitar este sentimiento

de odio que...

perdón, todavía tengo hacia el

banco, hacia tu familia

y no sé si aquí, Luria.

La verdad es que,

volví a amarte.

>> Alvaro, ¿tú crees que

a mí no me pasa lo mismo?

Tan distintos, no tenemos nada

que ver y sin embargo yo.

También te odio porque te amo.

>> Que sostuvo nos han

dado estos muchachos.

La verdad, yo pensé que si van

a matar y que iban a

estar como los del otro día.

>> ¿Los borrachos?

>> Pero bien dice el dicho.

>> Ya sé.

Que escriban el dicho, abuelo.

>> A ver.

>> ¿Podrías terminar tu dicho?

>> Encantado.

Ven.

>> ¿Adónde me llevas?

>> A terminar el dicho.

>> No, a ver, a ver.

¿Qué dicho?

>> Del odio el amor.

>> Está bien yo lo escribo.

>> Es que de ver se antoja.

Por: Televisa
publicado: Dec 29, 2016 | 02:00 AM EST
Un joven es desalojado de su casa porque su madre la hipotecó y nunca hizo ningún pago. Su madre sufre un accidente y pierde la memoria, él cree que lo abandonó, sus vecinos lo ayudan y le dan hospedaje en su casa.
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