Puerto Rico: Es hora de decirle adiós a los semáforos

Las intersecciones de Puerto Rico se han convertido en tierra de nadie, y mientras más gente vuelva a su normalidad, más autos se unirán al caos que ya existe.
Foto: Ricardo Arduengo/AFP/Getty Images - Semáforo caído tras el paso del huracán María.
Por:
Gamaliel Ramos Oliver
11 Oct | 3:16 PM EDT
Comparte

De acuerdo al Departamento de Transportación y Obras Publicas de Puerto Rico (DTOP) existen alrededor de 1,350 semáforos en la isla, en su gran mayoría inoperantes tras el paso del huracán María. El 96.3 por ciento de éstos dependen de la Autoridad de Energía Eléctrica (AEE).

Para los miles de conductores que salen todos los días a trabajar, buscar ayudas, señal, efectivo y suministros, entre otras cosas, navegar las carreteras del país puede ser una carrera de obstáculos de alto estrés.

Si tienes suerte, puedes encontrar intersecciones con policías donde existe un poco de normalidad. Si te encuentras en una intersección desocupada por las autoridades, estás a la merced del caos creado por la falta de la planificación urbana.

Para Ramón Cruz, miembro de la Junta Nacional del Sierra Club, la falta de un plan de adaptación a un cambio climático tiene como resultado directo el “caos en las carreteas y semáforos”.

“¿Por qué dentro de la planificación urbana, por ejemplo, no se está pensando o se han hecho rotondas?”, se preguntó el ambientalista Ramón Cruz.

Europa tiene la mayor cantidad de rotondas en el mundo. Alrededor de 30,000 existen en Francia solamente, y el Reino Unido tiene mayor cantidad proporcional por carreteras. En Ambas regiones tienen una alta actividad vehicular y los semáforos son inexistentes.

En comparación, Puerto Rico tiene más autos que Francia y el Reino Unido. En 2010 la isla se encontraba en la posición número doce entre más de 200 países y territorios del mundo con más automóviles.

Según los datos sobre el uso de los vehículos de motor, en Puerto Rico hay 635 carros por cada 1,000 habitantes, lo cual resalta la carencia de transportación pública como otro problema de planificación urbana.

Esta es una cantidad exorbitante de autos en las carretas y la realidad que se ha reflejado en las intersecciones más transitadas del país abre paso a la transformación de un sistema que ya no es viable para Puerto Rico y que podría incluir rotondas como una alternativa.

Para expertos como Ramón Cruz, además de ser prácticas en situaciones donde la electricidad no existe, también son más efectivas para el flujo vehicular y la seguridad de los conductores y peatones.

De acuerdo al Departamento de Transportación de los Estados Unidos, las rotondas son más seguras, eficientes, y menos costosas que los diseños de intersección convencionales. También reducen los tipos de accidentes donde las personas son gravemente heridas o muertas por un 78 por ciento en comparación con las intersecciones controladas y señalizadas.


El exsecretario de Transportación y Obras Publicas de Puerto Rico e ingeniero civil, Carlos Pesquera, dijo que el reto mayor es encontrar el diseño correcto para que “el tamaño (diámetro) de la rotonda funcione bien” en el país.

El diseño y la construcción de las rotondas puede ser la opción más económica y efectiva a la complejidad que aferra las vías de la isla. El precedente más reciente que apoya la búsqueda de soluciones diferentes surgió en el 2010 cuando el huracán ‘Earl’ pasó cerca de Puerto Rico y creó fallas en todos menos 50 semáforos de la Isla. Para ese entonces, según estimados del DTOP, el costo de arreglar solo 64 semáforos era de seis millones de dólares, lo que resulta en un costo de alrededor de 130 millones de dólares, sin ajustar la inflación, para arreglar el sistema en su actualidad.

Ramón Cruz señaló que María representa una vía para crear un Puerto Rico diferente y mejor preparado. “Si, tenemos una oportunidad para repensar el país…En cuanto a planificación urbana tenemos muchísimo que hacer”, señaló.