publicidad
Una pancarta con el rostro de Monseñor Romero en El Salvador.

El papa Francisco critica a clérigos que “difamaron” a Monseñor Romero

El papa Francisco critica a clérigos que “difamaron” a Monseñor Romero

Romero fue "lapidado con la piedra más dura que existe en el mundo: la lengua", dijo el pontífice.

El papa Francisco con la imagen de Monseñor Romero.
El papa Francisco con la imagen de Monseñor Romero.

El papa Francisco criticó fuertemente a sacerdotes y obispos católicos que "difamaron" al arzobispo salvadoreño Oscar Romero, incluso tras su asesinato, en una campaña que demoró su beatificación este año.

publicidad

Francisco habló informalmente el viernes con un grupo de unos 500 peregrinos salvadoreños que viajó a Roma para agradecerle al primer papa latinoamericano por beatificar a Romero, considerado un héroe de los pobres y oprimidos del continente.

De la delegación que fue recibida por el Papa formaban parte el presidente de la Conferencia Episcopal salvadoreña, Luis Escobar Alas, y los obispos salvadoreños Elías Bolaño y Gregorio Rosa Chávez, así como el ministro de Relaciones Exteriores, Hugo Martínez y el secretario de Gobernabilidad, Hato Hasbún.

Lapidado con la lengua

Francisco les dijo que Romero sufrió martirio no solamente en su asesinato en 1980, sino también después.

Dijo: "Yo era un joven sacerdote entonces y fui testigo de ello. Él fue difamado, calumniado y su nombre fue mancillado — su martirio continuó incluso por sus hermanos en el sacerdocio y el episcopado".

Dijo que Romero fue " lapidado con la piedra más dura que existe en el mundo: la lengua".

Y agregó: "No hablo de oídas, he escuchado esas cosas, o sea que es lindo verlo también así, un hombre que sigue siendo mártir, bueno ahora ya creo que casi ninguno se atreva, pero que después de haber dado su vida siguió dándola dejándose azotar por todas esas incomprensiones y calumnias".

Durante su discurso, el papa también citó a Rutilio Grande, también asesinado en 1979 y cuyo proceso de beatificación ha comenzado, y dijo que estos mártires "son un tesoro y una fundada esperanza para la Iglesia y para la sociedad salvadoreña" y cómo "el impacto de su entrega se percibe todavía en nuestros días.

publicidad

Explicó que El Salvador "tiene aún por delante una serie de difíciles tareas y citó "favorecer la promoción y el desarrollo de una nación en busca de la verdadera justicia, la auténtica paz y la reconciliación de los corazones".

Francisco hizo suyos los deseos del beato Monseñor Romero, quien "con fundada esperanza ansiaba ver la llegada del feliz momento en el que desapareciera de El Salvador la terrible tragedia del sufrimiento de tantos de nuestros hermanos a causa del odio, la violencia y la injusticia".

Y pidió que el Señor "convierta todos los corazones y la bella patria que les ha dado, y que lleva el nombre del Divino Salvador, se convierta en un país donde todos se sientan redimidos y hermanos, sin diferencias, porque todos somos una sola cosa en Cristo nuestro Señor", al citar la homilía en Aguilares de 19 junio de 1977 de Romero.

El arzobispo de San Salvador Oscar Arnulfo Romero, asesinado en 1980 mientras daba misa por un sicario, fue beatificado el pasado 23 de mayo en una ceremonia en San Salvador, después de que su causa de beatificación se acelerara con la llegada del pontífice argentino.

El postulador de la causa para la beatificación del arzobispo de San Salvador, Vicenzo Paglia, había denunciado las dificultades y los "fuertes prejuicios" que se presentaron durante el proceso y cómo durante años creció "una montaña" de cartas contra Romero.

publicidad

"De no haber sido por el papa latinoamericano, Francisco Romero no hubiera sido beatificado", confesó.

Una pancarta con el rostro de Monseñor Romero en El Salvador.
Una pancarta con el rostro de Monseñor Romero en El Salvador.

Las fuertes críticas de que fue objeto


Romero fue tildado en los últimos años de su vida y después de muerto de "desequilibrado" y "marxista" y acusado de ser un "títere" de la Teología de la Liberación por sus sermones contra la oligarquía, las injusticias sociales y la represión. Esas acusaciones fueron lanzadas por diplomáticos, políticos, religiosos y hasta cardenales.

Entre los enemigos de Romero en el seno del Vaticano figuran dos influyentes cardenales, los colombianos Alfonso López Trujillo, ya fallecido y conocido por sus posiciones ultraconservadoras, y Darío Castrillón Hoyos, jubilado.

Aunque no perteneció a la corriente de la Teología de la Liberación, marginada durante los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI, Romero fue un defensor de los pobres, en particular de los campesinos expulsados de sus tierras.

publicidad

Romero era criticado por su cercanía con el teólogo jesuita Jon Sobrino, censurado por años por el Vaticano como uno de los grandes exponentes de la Teología de la Liberación, quien sobrevivió a la matanza de seis de sus compañeros jesuitas perpetrada en 1989 por militares salvadoreños.

Los problemas doctrinales, el extenuante análisis de sus homilías y el temor de una instrumentalización ideológica por parte de la izquierda fueron algunos de los argumentos para obstruir la causa.

publicidad
publicidad
Christopher González, que era buscado por el asesinato de un hombre, publicó en su Instagram un video con sus armas y gracias a esto, agentes de Dallas le proporcionaron a oficiales de Los Ángeles la ubicación del sospechoso.
El sujeto habría asesinado a la mujer de 71 de años dentro de la vivienda, donde luego celebró y fumó marihuana con varios amigos. El hombre de 45 años permanece detenido en la cárcel del condado Dallas.
Gabriela Miranda, madre de la estudiante mexicana Mara Castilla, exigió justicia en el caso de su hija y narró lo último que supo de la joven. Por su parte, la empresa Cabify activó un botón de pánico que permite conectar a los usuarios con la policía.
Robert Hodges, de 32 años, se presentó en la Corte del condado Yolo para escuchar los cargos en su contra, donde además se dieron a conocer detalles de cómo terminó con la vida de los menores.
publicidad