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Novelas

La segundona más bella

La segundona más bella

Alejandra Barros, por mucho tiempo hizo de personajes secundarios. Hoy, uno de esos le ha dado más fama que sus estelares.

Un 11 de agosto de 1971, nacía Alejandra Barros en el Distrito Federal, México. A diferencia de otras actrices que desde pequeñas sueñan con actuar, Alejandra estudió otras carreras, vivió en el extranjero, se casó y tuvo un hijo, y después ingresó a las telenovelas a los 25 años de edad.

Estaba terminando la carrera de diseñador textil, cuando, y a pesar de las protestas de su padre, se estableció en Nueva York. Se le había metido en la cabeza ser actriz. Estudió actuación en la prestigiosa academia de Lee Strasberg, y se especializó en danza en Broadway. Tras varios años de residir en el extranjero, retornó a México donde se enroló en otra academia de actuación. Pronto obtenía su primer papel en Confidente de Secundaria. Nombre auspicioso, puesto que la prosperidad de la Barros se debe a roles secundarios.

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En los siguientes cinco años, Alejandra Barros apareció en varias telenovelas e hizo algunos roles reconocibles. La dulce Rocío de Huracán o la enferma terminal Beatriz de Locura de Amor, pero a pesar de ser linda y talentosa no pasaba de ser un accesorio más en el elenco. Entretanto, se casó y tuvo un hijo José Manuel.

Fue en el 2002, que, en Clase 406, obtuvo su primer estelar. Ahí hacia de Adriana, la sicóloga de la Rosario Castellanos y gran amor de Francisco el Matemático (Jorge Poza). Aunque era la pareja del protagonista, el rol de una divorciada madre de adolescente estaba lejos de la imagen de juvenil heroína a la que aspira toda actriz. Con el tiempo, Adriana desapareció, pero la resucitaron como Ángela, otro personaje, ¡ahora madre de dos adolescentes!

Este papel pudo haber sido el canto del cisne de Alejandra de Barros y haberla encasillado como mamá joven para siempre. No obstante, su doble interpretación llamó la atención de los ejecutivos de Televisa que la invitaron a protagonizar Mariana De La Noche, telenovela de Delia Fiallo donde por fin Alejandra alcanzaba el ansiado rol de heroína ingenua y juvenil.

Clase 406 no sólo inicio la trayectoria de Alejandra en los protagónicos, además le trajo el amor a la divorciada actriz. En esa telenovela inició una relación con Tony Dalton, que en Clase 406 interpretaba al libidinoso Dagoberto. Este romance duró varios años y terminó abrupta y recientemente.

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Mariana de la Noche debió haber abierto varias puertas a Alejandra. Sin embargo, ella se embarcó en otros proyectos. Hizo teatro y condujo "Vibe" un programa semanal que fomentaba un modo de vida saludable. La telenovela llegó, pero nuevamente era un papel secundario. La Verdad Oculta, iba a ser una nueva versión de la popular telenovela de los 80's El Camino Secreto y llevaba como protagonistas a Galilea Montijo y a Gabriel Soto.

Para cambiar la historia, Larrosa introdujo una subtrama, la historia de Juan José (Eduardo Yáñez), un humilde camarero que termina preso por un crimen que no cometió, sale libre, encuentra un tesoro que le permite vivir como rey y probar su inocencia. Entremedio, se enamora de una mujer que en todo parece superior a él, hasta que el machista Juan José descubre que ¡ella no es virgen!

La Barros interpretaba esta Alejandra Balmori, una arquitecto involucrada con el hombre equivocado, que inesperadamente encuentra el amor en un prehistórico que espera que ella sea pura y casta. De pronto, el publico dejo de interesarse en quienes eran los padres de los protagonistas, el cuento del contrabando de diamantes y los pasadizos secretos. La gente veía La Verdad Oculta, para ver el romance entre Juan José y su arquitecto, que era mucho más divertido y cercano a la realidad. Así fue que Eduardo Yáñez y Alejandra Barros fueron catapultados a los lugares estelares de la telenovela.

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