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Novelas

Estas parejas quieren premios

Estas parejas quieren premios

Este año los nominados a Mejor Actor y Mejor Actriz están compuestos por las parejas protagónicas de las Mejores novelas.

A Mayrín Villanueva la habían tentado varias veces con un estelar para luego negárselo. Su oportunidad le llegó el 2007 con el rol de Paula Dávila, la anti-heroína de Yo Amo a Juan Querendón A Mayrín le ha tocado ser la causante del suicidio de su padre y del divorcio de su jefe. Pasa a llevar el corazón de su medio hermana y vive aplastando a su ex chofer el pobre Querendón que hoy le está dando una cucharada de su propio chocolate. Como en la vida real, Mayrín no se parece a esta casquivana, mayor merito tiene su convincente actuación. Eso lo notó el público cuando la votó como una de las Mejores Actrices del Año.No se le queda atrás Eduardo Santamarina como su mentiroso, mujeriego y muy devoto enamorado, Juan Domínguez. Lalo cambió a sus héroes atormentados por un Don Juan popular, vulgar, marrullero, pero intensamente romántico. Tanto así, que su corazón a través de la telenovela estuvo dividido entre dos (quizás mas) mujeres. Por esa actuación tan vital, Eduardo Santamarina está nominado como mejor Actor del 2008.Curiosamente, quien fuera pareja de Lalo hasta hace muy poco, también está nominada. Susana González podría llevarse el premio de Mejor Actriz. Susana fue la desventurada Camila en drama de época Pasión. Como se ha caracterizado por protagonizar mujeres modernas e independientes, no se esperaba que se las pudiese con un rol muy pasivo, muy antiguo, muy desdichado que la tendría convertida en una damisela desamparada siempre al borde las lágrimas y del peligro. Susana, sin embargo, supo darle su estampa al personaje y ganarse el corazón del público que la votó como Mejor Actriz.Decir que Fernando Colunga está nominado a mejor Actor suena a redundancia. ¿Cuándo no lo está? ¿Cómo no va a estarlo si hace maravillas con cada interpretación? Fue difícil esta vez ya que su personaje de El Antillano no sólo exigía destreza física para andar escalando muros y haciendo de espadachín, también exigía de mucho talento para convencer al publico de que Don Ricardo alias El Antillano era un ser redimible. Porque los heroes no andan cortándole la cabeza la gente, ni sacándoles los ojos a los enemigos, ni comerciando con esclavos. Aun así, Fernando consiguió hacer a su pirata sexy, sensible y el adorado del público.

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Fue el año del tequila, el año en que Eduardo Yáñez lloraba por la mujer que se había llevado su hombría y en que Angélica Rivera lo buscaba por las Europas. Destilando Amor fue un cuento de hadas mexicano, donde el tequila servia de afrodisíaco para un romance original.Eduardo Yáñez como en sus viejos tiempos está siendo reconocido como un buen actor. Aunque para eso tenga que interpretar a un millonario impotente, que se enferma por comer afrodisíacos, que casi no puede caminar por la cornamenta que le impone la esposa, y que vive celando a la única mujer que lo hace sentirse hombre. Si pudieran dar premio por echar lagrimones, Lalo se lo llevaba porque lo que su personaje consumía en tequila lo derramaba en llanto, pero si les preguntan a las "Yáñez-fans", Lalo era el Llorón más sexy de las telenovelas.Angélica Rivera dio lo mejor de si en Destilando Amor. Acostumbrada a representar a ingenuas impávidas o recias marimachas, ahora le tocaba combinar ambos roles en uno solo. Gaviota era ingenua, alegre y luchadora. No se dejaba atropellar, pero era tan pura y dulce que sin querer queriendo convencía un impotente de que era hombre, a un gremio de tequileros que ella era una ejecutiva experta y a un publico de que se merece ser elegida la Mejor Actriz del 2008.

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