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Las uvas como las oportunidades, a su tiempo maduran

Las uvas como las oportunidades, a su tiempo maduran

Disfruta ya la entrada 6 del Blog de Lichita: Las uvas como las oportunidades, a su tiempo maduran

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Todo a su tiempito, esto es lo que quiero transmitirte esta vez. Y no sólo se trata de estar ahí sentados esperando que sucedan las cosas, será mejor hacer que las cosas sucedan.

Estoy segura que hay situaciones en la familia, en el trabajo, con los amigos y en la vida que nos gustaría que pasaran, y que por más que las manecillas del reloj sigan girando, lo único que sucede son finos y eternos “Gracias”.

A ver, no se trata de desesperarnos, ¿a ti, qué te motiva a levantarte de la cama todos los días y salir a la jungla de asfalto a dar lo mejor de ti? Te doy un momento para pensarlo ¿Ya lo tienes?… ¡Ok continúa!

No soy de las que les gusta decir “bueno, pero lo intenté”. Me gusta ser de las que dice “lo logré”, así que te compartiré estos dos cuestionamientos para que te despejen la mente y puedas replantear lo que buscas, o bien, te fijes un objetivo:

¿Lo que hago día a día me pone cerca de mi meta?

Te lo pregunto porque muchas veces he escuchado que dicen “yo me merezco al mejor novio del mundo”, o “la vida es injusta conmigo” y la meritita verdad los únicos que podemos responder eso ¡somos nosotros mismos! porque por ejemplo, si crees que mereces un aumento de sueldo y eres de los que llegan tarde, sólo se limitan a hacer lo que se necesita, y no mejoran sus resultados, pues sí te digo mucha suertecita, porque estoy segura que una oportunidad de ese tipo difícilmente llegará. Podría ser si te esfuerzas, das el extra y propones cosas nuevas para mejorar tu rendimiento y eso aplica para casi cualquier cosita.

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Resulta que quieres al mejor novio, ¿tú das lo que exiges? Incluso puede que a pesar de que lo hagamos veamos truncada esa oportunidad, pero bien dicen que “el que no habla Dios no lo oye”. Las bases ya las tienes, y tus acciones demuestran que lo mereces: ¡dilo, espéralo, decrétalo y sucederá! ¿No me crees? Cambia tus malos hábitos y cambiará tu vida.

¿Y a mí, cuándo me toca?

Es típico que de pronto ves que a todos les va mejor que a ti, que en una empresa logran un ascenso rápido, o que una de tus amigas es la más feliz del mundo y ya se va a casar mientras tú sigues soltera, y te preguntas ¿y a mi cuándo me toca? Pues te lo repito ¡en tus manos está la respuesta! Las cosas no suceden de la noche a la mañana, todo lleva un tiempo, y si sabes que estás haciendo y dando lo mejor de ti, sólo espera la reacción de esas acciones… con paciencia.

A mí me acaba de pasar algo por lo que luché mucho tiempo -incluso llegué a dudar de mí-, pero cuando sucedió me di cuenta que todo llega a su tiempo: cuando luchas, cuando te esfuerzas, cuando lo haces con pasión y cuando realmente lo deseas.

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