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El final de Abismo de Pasión: Lo bueno, lo malo y lo que celebramos

El final de Abismo de Pasión: Lo bueno, lo malo y lo que celebramos

El final de Abismo de Pasión llegó y se nos fue más rápido de lo canta un gallo. Murieron los que tenían que morir, pero celebramos una vez más el amor.

El final de Abismo de Pasión llegó y se nos fue más rápido de lo canta un gallo. Y sí, murieron los que tenían que morir, pero celebramos una vez más el amor. Queríamos ver más de nuestro Damián, Gael, Elisa y Paloma, pero no, sólo dos horitas para despedirnos de esta historia que nos atrapó desde el primer momento.

¿Qué fue lo que más te gustó del final de Abismo de Pasión?

Así vivieron los fans de Abismo de Pasión el final de esta historia.

Pero bueno, como es costumbre, hagamos repaso a los acontecimientos de la noche.

Lo bueno:

El Karma de Carmina. ¡Al fin! Esta mujer se llevó medio elenco. Fue como un huracán categoría 5. Acabó con todo lo que se le cruzaba. Carmina fue la culpable de todos los fantasmas que rondaban en La Ermita. Acabó con Augusto, con Kenia, con el Padre Lupe... Es decir, mató a todos los que más queríamos. ¡Pero el karma novelero no perdona! Carmina terminó en un accidente muy parecido al que mató a Rosendo y Estefanía. Perdió las piernas y luego se suicidó. 

Gabino en la cárcel. No sólo Carmina fue la villana que se robó el show, Gabino también tuvo sus momentos. Enterró viva a Ingrid, mandó a matar a Don Lucio pero le salió mal la jugada y murió Blanquita en su lugar. Y bueno, ¿dónde dejamos esos hijos bastardos que nunca fueron criados con una figura paterna? 

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Damián y Elisa fueron felices una vez más. Casi, casi Carmina se sale con la suya, pero no. A la final prevaleció lo bueno y nuestro Damián se salvó de un final explosivo. Literalmente. 

Gael confiesa que Elisa era sólo una obsesión. Por fin Gael dejó el orgullo a un lado y le confesó a Palomita que lo que sentía por Elisa era sólo una obsesión. Al fin reconoció que a quien amó siempre fue a Paloma. No sé si le creímos o le quisimos creer, pero para Paloma da lo mismo. ¡Por fin tiene a su Gael!

Las hijas que tuvieron Gael y Elisa y el bautizo del hijo de Elisa y Damián. Nada como los niños para ponerle un final perfecto a esta historia. 

Madres primerizas. Lolita y Braulio celebraron su embarazo como la pareja que estuvo destinada a estar junta desde el comienzo, mientras que Florencia y Enrique celebraron la adopción de Estefanía.

Lo malo: 

Es malo, pero no para tanto. Gabino nos dio un poquito de lástima cuando nos enteramos que en un principio Rosendo quiso adoptarlo, pero cambió de opinión cuando Alfonsina quedó embarazada y fue ella quien canceló el trámite. ¿El padre de Gabino? Un borracho vividor.  

¡Otra serenata más! ¿Cuántas serenatas hubo en esta historia? Más de las que podemos recordar. Y sí, nos hacen sentir como tortolitas, pero... Está bien. La aceptamos sólo porque es el final.

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Gabino perdió hasta la dignidad. ¿Dónde quedó el mega macho, mega malo de Gabino Mendoza? ¿Rogando por su vida delante de Gael? ¿No y que eras lo peor de La Ermita?

Lo que celebramos:

Esa última escena donde Elisa, Damián, Gael y Paloma, dejaron la fiesta a un lado y se fueron al cenote a celebrar una vez más el amor y la amistad que hubo desde el principio. Con esta última imagen dijimos 'adiós' a una gran historia que nos hizo llorar, reír y enfurecernos con las maldades de personajes entrañables como el de Doña Alfonsina Arango, Carmina Bouvier y Gabino Mendoza.

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