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Violencia "fuera de control"

Violencia "fuera de control"

El gobernador de Illinois, Rod Blagojevich, ofreció ayuda de la policía estatal para combatir la violencia.

Crímenes "descontrolados"

CHICAGO, Illinois - El gobernador de Illinois, Rod Blagojevich, ofreció ayuda de la policía estatal y equipos de la Guardia Nacional para combatir la violencia callejera en Chicago, que considera "fuera de control".

"Es adecuado decir que los crímenes violentos están descontrolados", dijo el miércoles el gobernador a periodistas durante una ceremonia realizada en esta ciudad.

"En algunas comunidades la violencia está alcanzando niveles de epidemia", afirmó.

Según cifras divulgadas por Blagojevich, desde el 26 de junio pasado murieron 16 jóvenes abatidos a tiros por pandillas en las calles de Chicago, "casi uno por día", dijo.

Otra estadística, recopilada por las Escuelas Públicas de Chicago, indica que desde septiembre pasado a la fecha hubo 29 muertes entre estudiantes de la ciudad.

"Veintiocho de esos jóvenes eran afroamericanos y latinos. Es difícil imaginar que eso sería aceptado si la violencia ocurriera en los suburbios de clase media", dijo el gobernador.

"Tiene que acabar"

"Esto tiene que acabar, tenemos que hacer algo constructivo para detener la violencia", agregó.

La oferta no fue rechazada por la municipalidad, aunque para algunos observadores el posible despliegue de patrullas de policías estatales o el sobrevuelo de helicópteros de la guardia nacional no le haría bien a la imagen de la ciudad.

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En particular después que el alcalde Richard M. Daley logró que Chicago fuera una de las cuatro finalistas para organizar los Juegos Olímpicos de 2016.

No estaría previsto el uso de soldados de la Guardia Nacional.

El aumento de la violencia callejera, provocada principalmente por pandillas, motivó una interpelación esta semana al superintendente de policía de Chicago en el Concejo Municipal.

Pandillas acrecientan

Jody Weis compareció el martes ante una comisión donde los concejales le presentaron estadísticas que el funcionario no refutó.

Por ejemplo, en comparación con el mismo período del año pasado, Chicago tuvo hasta mediados de julio 28 homicidios más que en 2007, 2 mil 626 disturbios provocados por pandillas, 7 mil 136 denuncias de tiroteos y 1,210 denuncias contra personas armadas.

Asimismo, las mismas estadísticas indican que la actuación policial se redujo en el combate a las pandillas, al tráfico de drogas y la circulación de armas de fuego.

El superintendente Weis admitió a los concejales que está preocupado por la baja en la cantidad de arrestos, y dijo que se reunió recientemente con 100 agentes del departamento para exhortarlos a "retomar el paso" y "recuperar las esquinas" que han sido invadidas por pandilleros.

"Obviamente estamos de acuerdo en una asociación con el estado", dijo la vocero de la municipalidad, Jacquelyn Heard.

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Trabajo conjunto

Sin embargo, el gobernador no dio detalles sobre cómo se pagaría la cooperación o si participarían policías estatales activos o retirados.

Consultada sobre los motivos de Blagojevich para ofrecer la ayuda, la vocero dijo que era "un poco extraño enterarse al mismo tiempo que los periodistas, pero quiero creer que el único motivo es ayudar".

De concretarse, no sería la primera vez que las policías de Chicago y del estado de Illinois trabajan juntas.

En noviembre de 1999, patrullas mixtas fueron desplegadas en las vías de mayor circulación de Chicago para realizar controles de seguridad.

La policía estatal ejerce mayoritariamente el control de las carreteras, mientras que los helicópteros de la Guardia Nacional se usan habitualmente en operaciones contra el tráfico de drogas.

Al comparecer ante el Concejo Municipal, el superintendente Weis dijo que se analiza la redistribución de las tareas de patrullaje en los 25 distritos policiales en que se divide Chicago

Blagojevich dijo que el posible uso de policías estatales evitaría que la policía de Chicago tenga que distraer recursos vitales para reforzar las áreas conflictivas.

"Algunos barrios que no tienen problemas graves no van a querer perder vigilancia porque los policías van a ser enviados a lugares donde hay más crímenes", dijo.

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