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Un 4 de Julio agridulce, un futuro desafiante

Un 4 de Julio agridulce, un futuro desafiante

La autora, vicepresidenta de SEIU, reflexiona sobre el poder de la comunidad latina tras las polémicas declaraciones del empresario Donald Trump

Por Rocío Sáenz

Este 4 de Julio nuestra nación tiene mucho que celebrar. Nunca antes habíamos celebrado más de cerca los ideales americanos de igualdad, justicia y el derecho a ser feliz como lo celebramos hoy. Nunca me había sentido tan orgullosa de nuestras instituciones de tan alto prestigio, como la Corte Suprema, por su decisión que cambiará la vida de tantos en nuestra comunidad.

Muchos de nuestros hermanos y hermanas gais por fin tendrán la oportunidad de vivir y amar abiertamente, bajo una unión protegida por la ley.

La Corte Suprema también falló mantener el costo del cuidado de salud asequible pese a los continuos ataques a la Ley de Cuidado de Salud del presidente Obama por el Partido Republicano. Esto fue una victoria para todo el país.

Y aun así, este día de la Independencia el aire sabe agridulce.

Hemos hecho avances en contra de la injusticia e intolerancia, pero aun así estamos lejos de completar esta travesía hacia la justicia.

Los tropezones y obstáculos en este tramo han herido nuestros valores: nueve vidas perdidas por la intolerancia y un racismo milenario en el Sur de Carolina; un debate insensato sobre la validez de la bandera de Los Estados Confederados de América; un temor creciente por la brutalidad y la discriminación racial; y una comunidad inmigrante en limbo mientras los políticos los ofenden con palabras racistas.

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Mientras avanzamos deshaciéndonos de banderas que representan un pasado vergonzoso y tratamos de reconciliar las lecciones aprendidas de Ferguson y Baltimore, la lucha por las familias indocumentadas también es ardua, llena de palabras de odio, disculpas que nunca llegan, y mal politiqueo.

No tenemos que irnos tan lejos para ver un ejemplo de eso, como cuando el candidato republicano a la presidencia Donald Trump remetió contra los inmigrantes mexicanos con comentarios ignorantes y racistas clasificándolos como “narcotraficantes” y “violadores.”

Hasta el día de hoy, no hemos escuchado ni una sola disculpa del señor Trump. Es el mismo caso como cuando no se pidió una disculpa al congresista Steve King por llamar a los DREAMers “traficantes de drogas” o todas las veces que el congresista Louie Gohmert ha hecho comentarios disparatados sobre los inmigrantes, desde decir que los inmigrantes vienen con enfermedades como “ sarna” a que entrenaban a radicales islámicos a actuar como hispanos.

Tampoco hubo remordimiento cuando la suegra de David Bossie, el presidente de Citizens United, comparó a los inmigrantes con “ ratas y cucarachas”, algo que Bossie y King aplaudieron. Y ni quiero repetir algunos de los comentarios atroces que hicieron la congresista Michele Bachman, Ann Coulter y otros representantes del movimiento republicano extremista, en plataformas políticas y en los medios.

De hecho, ni exigiré una disculpa.

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Cualquier búsqueda de conciencia en la que tenga que embarcarse el partido republicano para concientizarse sobre su retórica ofensiva en contra de la comunidad inmigrante, es problema de ellos.

Las familias inmigrantes latinas y los votantes no se quedarán cruzados de brazos esperando, no permanecerán callados. ¡Ya no! No en el 2016.

El contragolpe que ha sentido Donald Trump en los últimos días es solo la primera señal de la voz latina en los Estados Unidos poniendo un "hasta aquí"; ya hemos soportado suficiente. Hemos tenido suficiente con los insultos y obstáculos contra una reforma migratoria. Esto es solo el comienzo de lo que viene.

Los latinos y la comunidad inmigrante ha encontrado su voz y está más fuerte que nunca. Este día de la independencia nos tragaremos el sabor agridulce de lo que hemos vivido, pero festejamos por la nación que ha elevado y felicitado a la comunidad inmigrante por su resistencia a la injusticia y su deseo por un mejor futuro.

La celebración de la independencia y todos los valores maravillosos que conlleva, es la inspiración que llevaremos con nosotros a las urnas en noviembre. ¡Alístense, porque ahí les vamos!

Rocio es la primera latina inmigrante en ser elegida como vice presidenta ejecutiva del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU, por sus siglas en ingles).

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