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Irene tocó tierra en Carolina del Norte; Nueva York evacúa a 250 mil personas

Irene tocó tierra en Carolina del Norte; Nueva York evacúa a 250 mil personas

El ojo de Irene se encuentra cerca de Cabo Lookout en las islas Outer Banks de Carolina del Norte, informaron el sábado meteorólogos del Centro Nacional de Huracanes (NHC) con sede en Miami.

Expertos dicen que los daños podrían alcanzar hasta los $12 mil millones

MIAMI, Florida - El ojo de Irene se encuentra cerca de Cabo Lookout en las islas Outer Banks de Carolina del Norte, informaron el sábado meteorólogos del Centro Nacional de Huracanes (NHC) con sede en Miami.

Más sobre el huracán Irene en Nueva York

La tormenta ha dejado a su paso cinco muertos y pérdidas millonarias en el Caribe.

El ojo pasó cerca del extremo sur de la cadena de islas, señaló el Centro. Esta zona del huracán suele estar tranquila, pero la tormenta no ha terminado. Los meteorólogos indicaron que Irene tiene vientos sostenidos máximos de 90 mph (144 km/h).

Al norte, en Nueva York Washington y Massachusetts, decenas de miles de personas se preparaban este sábado para el inminente arribo del huracán, al tiempo que las autoridades ordenaron la inédita evacuación de 250 mil neoyorquinos y el cierre de aeropuertos.

65 millones afectados

Irene tocó las costas de Carolina del Norte a primeras horas del sábado y se dirige sobre la costa este en dirección a Washington DC, Nueva York y Boston, una de las regiones más pobladas del mundo con 65 millones de habitantes, y podría ser acompañado de olas de 3 a 4 metros de altura, según el NHC.

El presidente Barack Obama, que exhortó a los estadounidenses a "tomar en serio esta tormenta" cuyas proporciones podrían ser "históricas", interrumpió sus vacaciones en Massachusetts (noreste) y regresó a Washington la noche del viernes, poco antes de la medianoche.

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"Insisto en que si se encuentran sobre la trayectoria prevista del huracán, deben tomar precauciones desde ahora. No esperen", dijo el mandatario en una alocución.

Perdió fuerza, pero…

El huracán Irene se debilitó ligeramente este sábado, con vientos de 150 km/h en lugar de los 160 km/h que registró durante la noche, pasando a ser un ciclón de categoría uno, la más baja de la escala Saffir-Simpson, que cuenta con cinco niveles.

En categoría uno, los vientos están comprendidos entre 119 y 153 km/h. Deben sobrepasar los 249 km/h para alcanzar la categoría cinco.

Irene "debería permanecer justo en el límite entre las categorías uno y dos" al momento de impactar en Carolina del Norte, según los últimos reportes del NHC.

A las 08:00 horas local de este sábado, el centro del huracán Irene se hallaba a 5 millas (10 kilómetros) de Cabo Lookout y como a unas 60 millas (100 kilómetros) al suroeste de Cabo Hatteras, Carolina del Norte. El meteoro se mueve en dirección norte noreste a razón de 14 mp/h (22 km/h), dijo el Centro.

El fantasma de Katrina

Aún bajo los efectos que dejó el huracán Katrina que golpeó duramente a Nueva Orleans en 2005, las autoridades temen que el huracán Irene se acompañe de inundaciones, cortes de energía eléctrica y destrucción.

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Los daños podrían alcanzar hasta los $12 mil millones, según los expertos de Kinetic Analysis, una oficina que desarrolla modelos informáticos sobre los eventuales destrozos provocados por las tormentas.

Desde Carolina del Norte hasta Massachusetts, las autoridades decretaron el estado de emergencia y lanzaron alertas de huracán, y decenas de miles de personas han recibido la orden de alejarse de las costas.

Evacuaciones en Nueva York

En Nueva York, el alcalde Michael Bloomberg, quien hizo de esto una "cuestión de vida o muerte", ordenó el viernes la evacuación obligatoria de 250 mil neoyorquinos que habitan en los sectores costeros expuestos, y 750 mil habitantes de Nueva Jersey tuvieron que alejarse de la zona de Cap May.

"Nunca habíamos impuesto una evacuación obligatoria y no lo haríamos si no pensáramos que la tempestad puede ser muy grave", dijo Bloomberg. Irene se dirige "directamente hacia nosotros", advirtió.

Los aeropuertos de Nueva York serán cerrados el sábado a partir del mediodía (16:00 GMT) para todos los vuelos de arribo, anunciaron las autoridades aeroportuarias.

Sin transporte público

Los transportes públicos serán asimismo suspendidos desde el mediodía del sábado, probablemente hasta la hora punta del lunes, y como medida de precaución Bloomberg aconsejó a los habitantes a que almacenen productos de primera necesidad.

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Las autoridades del estado de Nueva York han previsto que los principales ejes de ruta en dirección a la ciudad sean cerrados si los vientos sobrepasan los 96 km/h. También se ha convocado a 900 guardias nacionales y a 2,500 obreros del sector de la electricidad para que estén listos a intervenir en caso de cortes de energía, en una movilización inédita.

En el Bronx, los yates fueron retirados del agua y puestos a resguardo por sus propietarios.

Uno de ellos, Nelson Powell, se preparaba desde hace un año para navegar hacia Florida. Los problemas financieros le obligaron a suspender su proyecto.

"Esto cayó bien", afirmó este neoyorquino de 70 años, quien destacó que si hubiera zarpado se encontraría ahora en la trayectoria del huracán.

Preocupados en Washington

En Washington, los habitantes se aprovisionaban con reservas de agua y generadores eléctricos en los supermercados.

"Ordenamos la evacuación de todos nuestros ciudadanos de la costa", subrayó la gobernadora de Carolina del Norte, Bev Perdue, quien precisó que el Estado no podía forzar a partir a las personas, pero que aquellos que no obedecieran a esta consigna "se encontrarán solos frente a la tormenta".

Las fuerzas armadas hicieron saber que 101 mil miembros de la Guardia Nacional estaban movilizados. Aviones de la fuerza aérea abandonaron sus bases situadas en Florida, Delaware y Virginia para ser puestos al amparo.

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La marina envió al mar, donde son menos vulnerables a las tormentas, a todos sus barcos amarrados en el puerto de Hampton Roads, Virginia.

"No hemos conocido una amenaza de huracán como ésta desde hace décadas", dijo a la AFP Chris Vaccaro, portavoz de los servicios meteorológicos.

El noreste de Estados Unidos escapa habitualmente a estas depresiones. Gloria, en 1985, fue el último huracán que afectó a Nueva York.

Alerta máxima

Millones de personas ultimaban preparativos este sábado en la costa este de Estados Unidos para el arribo del "huracán histórico" Irene, que a primera hora impactó en Carolina del Norte y sigue rumbo al norte, hacia Virginia y Nueva York.

Desde que Irene empezó a avanzar el lunes como huracán, ha dejado dos muertos en Haití, dos en República Dominicana y uno en Puerto Rico, donde los daños se estimaron en más de $500 millones, según el gobernador, Luis Fortuño.

En Estados Unidos estimaron en $,1000 millones los daños causados en el Caribe y las Bahamas y temen pérdidas inmensas en el país.

En su trayecto, el ciclón va produciendo condiciones de tormenta tropical. "Es un gran y poderoso huracán que afectará muchas áreas pobladas", advirtió Chris Vaccaro, portavoz del Servicio Nacional de Meteorología, en declaraciones a la AFP.

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El experto, que citó entre las ciudades afectadas a Raleigh, Washington DC, Baltimore, Filadelfia, Nueva York y Boston, agregó que "como la tormenta "es muy amplia", va a haber "vientos muy fuertes y lluvias torrenciales en una zona bastante extensa" del país.

El huracán Gloria, en 1985, fue el último ciclón que azotó Nueva York, ciudad sacudida además esta semana por un extraño sismo.

Trenes suspendidos

La red ferroviaria Amtrack suspendió todas sus líneas al sur de Washington y las autoridades federales han almacenado millones de kilos de alimentos y litros de agua para atender a las personas evacuadas.

Las autoridades aeroportuarias informaron en la noche del viernes que los aeropuertos de LaGuardia, John F. Kennedy y Newark permanecerán cerrados para todo arribo a partir del mediodía del sábado (16:00 GMT).

Sin embargo, el operador de la bolsa neoyorquina, el New York Stock Exchange NYSE), anunció que preveía que el fenómeno climático no impedirá que el parqué opere con normalidad el próximo lunes.

Las Fuerzas Armadas hicieron saber que 98 mil miembros de la Guardia Nacional están listos a intervenir y la Marina decidió enviar al mar sus naves ancladas en el puerto de Hampton Roads, en Virginia.

Varias empresas estadounidenses presentes en al cosa este se dispusieron también a proteger sus materiales y a ofrecer a sus clientes los productos que podrían necesitar ante la contingencia.

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La cadena de supermercados Wal-Mart surtió bien sus establecimientos, en previsión de eventuales inundaciones, con productos de primera necesidad, de los que el agua embotellada estaba siendo el más reclamado.

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