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Dos personas caminan por una de las calles aledañas al Congreso de Estados Unidos, en Washington DC, pocas horas antes de la llegada del huracán Irene que a primeras horas del sábado impactó en las costas de Carolina del Norte.

El huracán Irene dejó tres muertos e inundaciones a su paso por Estados Unidos

El huracán Irene dejó tres muertos e inundaciones a su paso por Estados Unidos

El huracán Irene dejaba tres muertos tras tocar tierra el sábado en Carolina del Norte, reducido a categoría uno, pero con vientos fuertes que van a la costa este de EU, donde decenas de miles de personas fueron evacuadas.

Dos personas caminan por una de las calles aledañas al Congreso de Estad...
Dos personas caminan por una de las calles aledañas al Congreso de Estados Unidos, en Washington DC, pocas horas antes de la llegada del huracán Irene que a primeras horas del sábado impactó en las costas de Carolina del Norte.

Nueva York evacuó a 370 mil y se prepara para la embestida

KILL DEVIL HILLS, Carolina del Norte - El huracán Irene dejaba dos muertos tras tocar tierra el sábado en Carolina del Norte, reducido a categoría uno, pero con vientos fuertes que van a la costa este de Estados Unidos, donde decenas de miles de personas evacúan mientras cierra el transporte público.

Más sobre el huracán Irene en Nueva York.

En su paso por el Caribe la tormenta dejó otros cinco muertos y pérdidas millonarias.

Irene tocó tierra el sábado en la madrugada con vientos sostenidos máximos de 90 mph (144 km/h) y continuó su trayectoria al norte, en dirección a Nueva York, Washington DC y Massachusetts, donde decenas de miles de personas se alistaron para enfrentar el arribo da primera tormenta de la temporada ciclónica del Atlántico 2011.

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En Nueva York las autoridades ordenaron la evacuación de al menos 370 mil personas, 120 mil más que la cifra anunciada en la víspera.

La costa este de Estados Unidos es una de las regiones más pobladas del país con unos 65 millones de habitantes.

Expertos anticiparon que la tormenta podría causar pérdidas de unos $12 mil millones.

Reportan dos muertes

Un niño murió a mediodía del sábado cuando un árbol cayó en un complejo de apartamentos en Newport News, Virginia, horas después de que el huracán categoría uno se estrellara en pueblos de la costa de Carolina del Norte, dijo una portavoz de los servicios de emergencia.

"Hubo un niño de 11 años aplastado por un árbol y se declaró su muerte en el lugar", dijo a la AFP Anita Walters, al agregar que la madre logró salir ilesa de la vivienda.

En Carolina del Norte, "un hombre murió en el Condado de Onslow al sufrir un ataque cardiaco cuando tapaba sus ventanas con placas" y "otro hombre falleció en la noche cuando su auto se deslizó y chocó contra un árbol", dijo a la AFP Tom Mather, portavoz de la oficina de gestión de emergencias.

También se encuentra desaparecido un hombre que fue a dar a un río cerca de Wilmington, una zona costera azotada por el ciclón.

Unas 300 mil personas se encontraban sin electricidad en las costas de Carolina del Norte, según reportes de las compañías locales.

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Irene se debilitó a categoría uno en la escala de cinco niveles Saffir-Simpson pero sigue siendo una amenaza cuando se dirige sobre la costa este para pasar el domingo por Washington, Nueva York y Boston.

Carreteras cerradas

La gobernadora de Carolina del Norte, Bev Perdue, señaló entre los daños preliminares el bloqueo de 10 rutas principales y problemas en dos plantas de tratamiento de agua.

"Hay inundaciones repentinas en el este. Nos preocupa lo que surja de la tormenta luego que las lluvias empiecen a golpear", dijo Perdue.

La secretaria de Seguridad Interior, Janet Napolitano, urgió a los residentes de zonas amenazadas a evacuar rápidamente: "Esta es una gran tormenta que cubre un gran territorio. Prepárense", dijo la funcionaria a CNN.

En el mismo tono se pronunció el alcalde de Nueva York Michael Bloomberg. "No es una broma, su vida podría estar en peligro", dijo el alcalde, recalcando que las personas que viven en las zonas susceptibles de inundarse deben respetar la orden de evacuación emitida a "370 mil personas".

Evacuaciones en Nueva York

En Nueva York, el alcalde Michael Bloomberg, quien hizo de esto una "cuestión de vida o muerte", ordenó el viernes la evacuación obligatoria de 370 mil neoyorquinos que habitan en los sectores costeros expuestos. Otros 750 mil habitantes de Nueva Jersey tuvieron que alejarse de la zona de Cap May.

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"Nunca habíamos impuesto una evacuación obligatoria y no lo haríamos si no pensáramos que la tempestad puede ser muy grave", dijo Bloomberg. Irene se dirige "directamente hacia nosotros", advirtió.

Los aeropuertos de Nueva York serán cerrados el sábado a partir del mediodía (16:00 GMT) para todos los vuelos de arribo, anunciaron las autoridades aeroportuarias.

Sin transporte público

Los transportes públicos serán asimismo suspendidos desde el mediodía del sábado, probablemente hasta la hora punta del lunes, y como medida de precaución Bloomberg aconsejó a los habitantes a que almacenen productos de primera necesidad.

Las autoridades del estado de Nueva York han previsto que los principales ejes de ruta en dirección a la ciudad sean cerrados si los vientos sobrepasan los 96 km/h. También se ha convocado a 900 guardias nacionales y a 2,500 obreros del sector de la electricidad para que estén listos a intervenir en caso de cortes de energía, en una movilización inédita.

En el Bronx, los yates fueron retirados del agua y puestos a resguardo por sus propietarios.

Uno de ellos, Nelson Powell, se preparaba desde hace un año para navegar hacia Florida. Los problemas financieros le obligaron a suspender su proyecto.

"Esto cayó bien", afirmó este neoyorquino de 70 años, quien destacó que si hubiera zarpado se encontraría ahora en la trayectoria del huracán.

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Preparados en Maryland

En el barrio de Fells Point, en Baltimore (Maryland, este de Estados Unidos), la gente hace fila para obtener sacos de arena para proteger sus casas y comercios, mientras que el huracán Irene se acerca cada vez más, amenazando con inundar esta zona portuaria, reportó la AFP.

Dos enormes montones de arena fueron erigidos por un bulldozer en pleno centro de la carretera, a unos cuantos metros de un muelle, en el corazón de Fells Point, un barrio histórico de Baltimore fundado a principios del siglo XVIII.

Varias camionetas cargadas con palas y planchas se estacionaron al borde de la acera, transformando el pintoresco barrio comercial en algo que perece una zona de obras de construcción.

Unas cincuenta personas hacen fila cerca de los montones de arena para llenar sus gruesos sacos de plástico, distribuidos por las autoridades locales. El cielo oscuro y amenazante anuncia la tormenta, que se espera estalle en las próximas horas.

"Voy a poner todos estos sacos alrededor de mi casa. Tomé veinte. No tengo miedo, pero es una precaución porque vivo cerca del nivel del mar", explicó Lorenzo McCant, de 27 años.

"Es para evitar que el agua entre en el sótano", dijo por su parte R.C. Benn, una mujer de 51 años que también se desplazó para buscar sacos de arena.

"Se habla de 15 cm de lluvia. Las inundaciones podrían ocurrir fácilmente", agregó la mujer, quien explicó que el sótano que quiere proteger con los sacos de arena contiene numerosos objetos personales y la "casa" de su gato "Patches".

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No están en el ojo, pero…

Baltimore, a unos 60 km al noreste de Washington, no está directamente sobre la trayectoria del huracán Irene, por lo que los habitantes temen menos los fuertes vientos que el incremento del nivel de las aguas del puerto.

"La lluvia y una fuerte elevación del nivel del agua (provocados por Irene) pueden causar inundaciones", advirtió un comunicado de la alcalde de la ciudad, Stephanie Rawlings Blake. "Es absolutamente vital que todos los habitantes se preparen para todo lo que la madre naturaleza romperá a su paso", agregó.

Los comerciantes de Fells Point parecen haber comprendido el mensaje: la gran mayoría de las tiendas parecen búnkers con sacos de arena apilados frente a las puertas y sobre las entradas de los sótanos.

Ted Losin, dueño del restaurant Meli Bistro, aseguró que "la tempestad se acerca. El agua del puerto va a subir, así que hacemos lo posible para evitar que entre a los sótanos, en donde se encuentra la cocina del restaurante, entre otras muchas cosas", dijo.

Aunque Losin no sabe aún si va a cerrar su establecimiento, teme que no haya clientes. "¿Quién sabe lo que puede pasar? (Irene) nos hace mucho daño, el sábado es la noche más importante de la semana y mañana tenemos previsto una boda de 75 personas".

Mientras el huracán se acerca, el barrio podría vaciarse, pues las autoridades locales prohibieron la circulación de vehículos a partir de las 19H00 locales, según indicó un policía del barrio, que pidió el anonimato.

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"Toda esta zona podría inundarse", dijo.

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