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Jóvenes participan de un evento digital en Ciudad de México.

Los negocios digitales en México por fin atraen al capital de Silicon Valley

Los negocios digitales en México por fin atraen al capital de Silicon Valley

Una empresa de préstamos por internet recibe 35 millones de dólares de inversión y confirma que los emprendedores se abren camino desde México.

Jóvenes participan de un evento digital en Ciudad de México.
Jóvenes participan de un evento digital en Ciudad de México.

Anota estos nombres: Clip, Gaia, Cornershop, Kueski. A primera vista, podrán parecer los típicos nombres de startups digitales, que no dejan entender el todo qué hace la empresa ni de dónde es.

Pero estas compañías están haciendo historia.

Son startups fundadas en México que están logrando algo que los emprendedores de allí siempre quisieron y nunca pudieron: atraer la mirada —y el dinero— de los grandes inversionistas de Silicon Valley.

Entre diciembre y este martes, esas cuatro empresas anunciaron que recibieron rondas de capital por un total de 52 millones de dólares. En todas, participaron firmas de inversión de Silicon Valley o multinacionales como American Express.

“Me parece que es una señal buenísima y algo nuevo”, dice Ariel Poler, un inversionista ángel y asesor de startups que lleva más de veinte años en la industria tecnológica. “Inversionistas de Silicon Valley yendo a Latinoamérica, particularmente en México, eso no había pasado casi en el pasado (...) Sí es un cambio, sin duda alguna”.

Dinero fácil

El anuncio que confirma esta tendencia sin precedentes se dio este martes. Kueski, una empresa de internet que hace pequeños préstamos al instante a usuarios de clase media, dijo que recibió 35 millones de dólares de inversionistas estadounidenses como Rise Capital, CrunchFund y Richmond Global Ventures y mexicanos como Variv Capital, Angel Ventures Mexico y Auria Capital, entre otros.

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Está cambiando la percepción", dice a Univision Noticias Adalberto Flores, el fundador de Kueski. "Esta es una ronda que ya añade más inversionistas que están basados en Estados Unidos, en Silicon Valley, que ponen atención a las startups en México".

La inversión es de 10 millones de dólares a cambio de participaciones en la empresa y otros 25 millones en deuda convertible en participaciones. Kueski —que ya había recibido rondas más pequeñas con participación de firmas estadounidenses— usará los fondos para adquirir más clientes, sumar empleados y expandirse a otros países de la región.

Convencer a los capitalistas de riesgo no fue fácil, cuenta Flores.

"Todavía hay muchísimo por hacer. Todavía, por estar en México, hay un factor de desconocimiento —dice—. Muchos fondos no entienden 100% el mercado. Pero varios ya están cruzando la frontera y se dan cuenta del potencial que hay".

La tienda de la esquina

Apenas una semana antes, Cornershop, una aplicación que entrega las compras del súper a domicilio, había revelado que recibió 6.7 millones de dólares. El grupo de inversionistas incluyó a una de las firmas más importantes de Silicon Valley, Accel Partners (que invirtió en Facebook en 2005). Lideraron la ronda el fondo mexicano ALLVP, de Federico Antoni y Fernando Lelo de Larrea, y Jackson Square Ventures.

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Cornershop es una empresa chileno-mexicana de Oskar Hjertonsson, Daniel Undurraga y Juan Pablo Cuevas, quienes la lanzaron hace menos de un año en Santiago y Ciudad de México. Tiene una “oportunidad de mercado gigantesca”, dijo Greg Gretsch, el director de Jackson Square Ventures, cuando se anunció la inversión.

Los primeros

Gaia Design, una plataforma en línea de venta de muebles, también es una empresa de extranjeros en México, liderada por el francés Philippe Cahuzac.

En diciembre, anunció una ronda de inversión de 2.5 millones de dólares, liderada por la firma mexicana Capital Invent y Rise Capital, una sociedad de San Francisco que se especializa en mercados emergentes.

Pero el pionero de esta ola de rondas millonarias fue Adolfo Babatz, el fundador de Clip (un sistema de terminales de pagos similar a la estadounidense Square , que dirige el también CEO de Twitter, Jack Dorsey ). En diciembre, recibió 8 millones de dólares, con la participación del brazo de inversión de la compañía financiera American Express.

“Nunca hubo antecedentes de este tipo de rondas”, explica el inversionista y académico mexicano Roberto Charvel, que desde San Francisco monitorea la actividad de startups y firmas de inversión en México. “La ronda más grande que había era la de ocho millones de Adolfo Babatz el año pasado (...) Antes de él, nada”.

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“Nadie había levantado tanto en una ronda”.

La tendencia, según Charvel, es aún más impresionante al tener en cuenta el anuncio de este miércoles de Cabify, una competidora de Uber. Aunque es una empresa española, tiene su oficina principal de Latinoamérica en Ciudad de México y ya opera en Lima y Santiago de Chile.

Cabify recibió 120 millones de dólares justamente para extenderse a Brasil y Argentina (donde Uber dio sus primeros pasos en estos días). La principal inversionista fue la compañía japonesa Rakuten.

¿Por qué es importante?

Lograr atraer la atención de las firmas de inversión del principal centro de innovación de negocios de Estados Unidos, y quizá mundial, significa una confirmación de que estas empresas tienen un buen potencial de crecimiento.

Pero, para sus fundadores, las consecuencias van más allá de esa "caricia" a sus egos.

Tener a estos inversionistas les permite: conseguir mucho más capital para operar, redes de contactos de alto valor y tener acceso a asesores de muchísima experiencia en negocios digitales.

“Creo que hay que mantener en cuenta que estas son las mejores compañías de Latinoamérica”, dice Poler, el inversionista ángel, originario de Venezuela. “No es algo mainstream (generalizado), pero si eres de los mejores, puedes aspirar a tener a los mejores inversionistas de acá”.

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Descubriendo Latinoamérica

Poler fue de los primeros en invertir tanto en Kueski como en Cornershop, por lo que conoce sus casos de cerca. Dice que lo que atrae a los capitalistas de Silicon Valley es que estas empresas tienen fundadores talentosos que saben armar buenos equipos, han tenido exposición a los negocios globales y, sobre todo, que sus productos o servicios atraen clientes y crecen en forma acelerada.

“Algo muy importante es que no son un clon de una empresa de acá”, agrega. “Sí hay una inspiración, pero son empresas que tienen una idiosincracia particular de su mercado”. Esto las hace más resistentes en caso de que un gran competidor internacional decida llegar a México.

Brasil, según el venezolano, es el único país latinoamericano que ha logrado este tipo de inversiones antes que México. El tamaño del mercado local, claramente, importa: Brasil tiene más de 205 millones de habitantes y México, más de 112 millones.

La punta del iceberg

Para México, la buena noticia es que el emprendimiento digital empieza a consolidarse como industria.

“El camino se ve bien”, dice Charvel. Que los fundadores de Gaia y Cornershop sean extranjeros, agrega, muestran que el país está en una posición interesante para lanzar startups por el tamaño de su mercado.

“México empieza a atraer emprendedores extranjeros —resume—, el gobierno ayuda a la creación de fondos de capital semilla y los emprendedores mexicanos están cambiando de actitud y van afuera a buscar capital”.

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Uno de los que muestra esa actitud diferente es Flores, de Kueski, un emprendedor de perfil global que estudió en China y trabajó para una empresa basada en Silicon Valley, Ooyala, del emprendedor de origen mexicano Bismarck Lepe.

Estas nuevas rondas de capital, dice Flores, muestran que estamos en un momento histórico para la economía mexicana.

"El acceso a internet está creciendo, se está volviendo mainstream", asegura. "La adopción se está volviendo fuerte en toda la población, la penetración de los celulares está bastante fuerte, y muchas de las compañías que van a sentar los fundamentos históricos se están creando en este momento".

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