publicidad

Sigue adelante un proceso en Cuba

Sigue adelante un proceso en Cuba

Obama debe mantener una posición firme de seguir adelante con sus planes de restablecer relaciones con el gobierno cubano.

Este deseo de restablecer una relación entre los dos países debe ser

apoyado por todos los interesados en el bienestar de las dos naciones,

especialmente en cuanto afecta a la nación cubana.

El pueblo cubano necesita desarrollar su potencial económico. Eso sólo

se podrá hacer en un ambiente pacífico y ayudaría tremendamente en ese

paso el tener una relación cordial con la potencia militar y económica

mayor del mundo. A Estados Unidos les interesa recobrar su papel como

el principal socio económico de un país tan cercano a sus costas y más

importante políticamente que lo que indica su tamaño como se percibió

en la reciente reunión hemisférica. Al pueblo cubano le interesa el

desarrollar su capacidad económica con seguridad de que este proceso no

sólo es viable y estable pero sino también permanente. Esperamos que

nuestros lectores entiendan la dinámica de lo que comentamos. El

Gobierno de Cuba no hará cambios mientras se sienta acosado y los

"talibanes" criollos de ambos lados del Estrecho de la Florida le

provean excusas para no hacerlo, mientras que a los Estados Unidos les

conviene el desarrollo económico de Cuba.

publicidad

Cuba hoy se encuentra en serias dificultades económicas. Trenes y

autobuses han reducido sus servicios; las tiendas del estado han sido

ordenadas de desconectar sus refrigeradores por dos horas diarias para

conservar energía; a las panaderías se les prohíbe hornear por las

noches cuando el uso energético está en máxima utilización; firmas

extranjeras que tratan de sacar más de unos cuantos cientos de dólares

del país ahora necesitan permiso del Banco Central cubano para hacerlo;

el precio de uno de las más importantes productos de exportación, el

níquel, se ha desplomado; la recesión económica mundial ha afectado

fuertemente al turismo, y la producción petrolera sigue estancada

gracias a la ineficiencia.

Hace unas semanas atrás Estados Unidos se convirtió en el único país

del hemisferio occidental que no tiene relaciones diplomáticas con Cuba

después el Gobierno de El Salvador reestableció relaciones diplomáticas

con Cuba. ¿Qué significa esto? Hace años atrás era México el único país

publicidad

latinoamericano que tenía relaciones diplomáticas con Cuba después de

su expulsión de la OEA en 1962. Ahora la tortilla se ha volteado y es

Estados Unidos el que está aislado sobre este tema en el continente.

Este aislamiento disminuye el respeto que los países latinoamericanos

tienen por Estados Unidos y los lleva a buscar relaciones más estrechas

con otras potencias alrededor del mundo como por ejemplo el BRIC

(Brasil, Rusia, India y China).

Hillary Clinton señaló durante la inauguración del nuevo presidente

salvadoreño "que conexiones más estrechas con Cuba pueden llevar a un

futuro más libre a la nación cubana. Las conversaciones entre nuestros

dos países son en interés de Estados Unidos, como también lo son para

el pueblo cubano." Estamos completamente de acuerdo siempre que esas

conversaciones se basen en el respeto mutuo y sean sin precondiciones

como señaló el presidente Obama en su campaña electoral. El deseo de

complacer a la derecha del exilio cubano, estableciendo precondiciones,

publicidad

ha sido la base del desprestigio político que sufre hoy en día la

nación estadounidense entre los países latinoamericanos porque

consideran que no hay consistencia a nivel internacional en la posición

estadounidense hacia Cuba y hacia otros países con sistemas similares.

El día después de la inauguración del presidente Mauricio Funes, la

señora Clinton asistió la reunión de la OEA donde se le ofreció a Cuba

readmisión en la organización. Su participación en la reunión comenzó

con un intento de condicionar la readmisión de Cuba. Hubo tensos

momentos donde parecía que había la posibilidad que Estados Unidos y

Canadá se quedaran fuera de la organización. No obstante,

prevalecieron posiciones sensatas y pragmáticas y la readmisión de Cuba

fue formalmente aceptada, después de 47 años de ausencia, el 3 de

junio. Por supuesto, admisión en la OEA no significa ninguna mejora

inmediata en la vida cotidiana del pueblo cubano.

Líderes gubernamentales y de la comunidad cubano-americana enseguida se

publicidad

expresaron en contra de la invitación al gobierno cubano y amenazaron

con utilizar su influencia política para cortar los fondos que provee

el gobierno estadounidense al funcionamiento de la OEA, volviendo otra

vez a hacer posible el deseo de la extrema izquierda latinoamericana de

tener una organización regional donde se excluya a Estados Unidos.

En nuestra opinión el gobierno de Obama debe mantener una posición

firme de seguir adelante con sus planes de restablecer relaciones con

el gobierno cubano. Es de sentido común para las dos naciones vecinas

discutir y resolver problemas que obstaculizan unas mejores

relaciones. Nosotros vemos este proceso como irreversible e inevitable

ya que Obama ha demostrado que desea superar los fallos fundamentales

de la política aislacionista de la administración Bush/Cheney.

Latinoamérica así lo desea.

Lorenzo Cañizares es sindicalista cubano-americano. Especialista de

Organización para la Pennsylvania State Education Association. Reside

publicidad

en Harrisburg, PA.

Rolando Castañeda es economista cubano-americano. Funcionario retirado

del Banco Interamericano del Desarrollo. Reside en Washington, D.C.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad