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Se vale llorar: Vea la tierna historia de la sala de juegos de cartón de Caine

Se vale llorar: Vea la tierna historia de la sala de juegos de cartón de Caine

Prepárese para convencerse que la imaginación de los niños no tiene límites y ser conmovido hasta que, muy probablemente, algunas lágrimas empozen sus ojos

LOS ÁNGELES, California -  Prepárese para convencerse que la imaginación de los niños no tiene límites y ser conmovido hasta que, muy probablemente, algunas lágrimas empozen sus ojos.

La historia de Caine Monroy -- un niño de nueve años de East LA que pasó sus vacaciones de verano construyendo una elaborada sala de juegos en la tienda de partes usadas de su papá -- deja varias lecciones para nosotros los adultos.

Por meses, este joven soñador trabajó perfeccionando los diseños de sus juegos de cartón, mejorando los premios ofrecidos y planeando sistemas de seguridad. Todo con la esperanza de que alguno de los clientes de su papá jugara por un rato.

Sin embargo, como la tienda Smart Parts Auto está ubicada en un área industrial del Este de LA y la mayoría de sus negocios son por Internet, casi no llega ningún cliente.

Todo eso cambió cuando el videógrafo Nirvan Mullik entró a la tienda de casualidad buscando una parte para su Toyota Corolla 1996.

“¿Quieres jugar?”, dijo Caine.

“¿Y cómo funciona?”, preguntó el videógrafo.

“Por un dólar tienes derecho a dos turnos”, respondió el joven dueño de la sala de juegos, “Por dos dólares recibes el Fun Pass con 500 turnos”.

Mullik pagó por el Fun Pass y luego, conmovido por la obra de Caine, le preguntó a su padre si podía hacer una breve película sobre él y su sala de juegos.

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El resto queda bien resumido en el video a continuación. Prepare los pañuelos.

 

“Este ha sido el mejor día de mi vida”, le dijo Caine al final de ese domingo a su padre.

Cain nos recuerda con su perseverancia que nunca hay que perder la esperanza, especialmente por algo en lo que trabajamos duro. Además, es un vivo ejemplo que la fe es la certeza de lo que se espera y la convicción de lo que no se ve.

Si quiere colaborar con el fondo educativo de Caine, ahora lo puede hacer a través de la página que Mullik inició. Si pudo hacer esto solo con cartón, imaginese lo que podrá hacer cuando sea un verdadero ingeniero.

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