publicidad

Salvadoreño reencontró a su madre 17 años después de separados por la guerra

Salvadoreño reencontró a su madre 17 años después de separados por la guerra

Esta es la historia de un niño de la guerra, como los 500 que aún permanecen desaparecidos por el conflicto de El Salvador.

MONTREAL, Canadá - Cuando Roberto Henríquez Portillo tenía ocho años de edad su madre lo dejó al cuidado de una familia en Los Ángeles en lo que hallaba la manera de llevárselo a Canadá, donde a ella le dieron asilo político por la guerra en El Salvador: No volvió a saber de ella durante 17 años y el martes se reencontró con la mujer que más ama en todo el mundo, a pesar de todo.

"El corazón está bien lleno de amor", dijo Roberto en una entrevista con Univision34, "lo peor ya se acabó".

Esta es la historia de un niño de la guerra, como los 500 que aún permanecen desaparecidos por el conflicto de El Salvador, según cifras de la Asociación Pro Búsqueda de San Salvador.

VIDEO: Roberto busca a su madre perdida durante 17 años

Pero la historia de Roberto es quizás más cruel porque en vez de una guerra lo que lo separó de su madre y de su padre fue la burocracia, y él siempre supo que su mamá estaba viva, en algún lugar, pero tuvo que resignarse a hacerse hombre sin ellos.

Roberto nació el 8 de enero de 1986 en el Cantón Apulo, municipio de Ilopango, San Salvador.

Pero en 1990, cuando Roberto tenía cuatro años de edad, su padre y su madre escaparon del país y llegaron a Canadá, en donde les dieron asilo político.

Se calcula que medio millón de salvadoreños se fueron del país durante la Guerra Civil de 1980 a 1992. Unos 75 mil murieron o permanecen desaparecidos.

publicidad

Para Roberto, la pesadilla apenas comenzaba. A pesar de que lo dejaron al cuidado de su abuela, a ella la asesinaron en 1992, al final de la guerra, y quedó al cuidado de una tía. Ese sería el comienzo de un vaivén que no terminaría hasta su adultez: El pasar de familia en familia sin un destino final y estable.

Para esa época su papá y mamá, que obtuvieron asilo político en Canadá en 1991, intentaron llevarse a Roberto de manera legal a ese país del norte pero al niño le negaron la visa en los consulados canadienses de El Salvador y Guatemala.

Ana Luisa Portillo, su madre, relató al diario La Opinión de Los Ángeles que su familia era "bien perseguida" en su país durante la guerra civil.

VIDEO: Roberto encontró a su mamá y habló con ella por teléfono

"Mataron a mi hermano en el centro [de San Salvador]. A mi mamá también la mataron, fue degollada en mi casa. También a mi hermana, la agarraron en el desvío de San José Guayabal… Dos veces me agarraron los de la militar. Somos una familia bien perseguida en El Salvador", relató la mujer.

Viendo que sus intentos no daban fruto, Ana Luisa tomó a su niño y se lo trajo a Los Ángeles en lo que buscaba alguna manera de meterlo a Canadá y lo dejó al cuidado de una familia en esta ciudad con algún dinero y la promesa de regresar en un mes. Ya Roberto tenía ocho años de edad.

publicidad

La mujer regresó a Canadá y la multaron con $4 mil por haberse ido del país siendo asilada, y no pudo regresar a Los Ángeles en 3 ó 4 meses. Cuando volvió, la familia que lo cuidaba, sin dinero para seguir manteniéndolo, lo entregó pora los servicios sociales del Estado y la mujer perdió su custodia.

Roberto cuenta que la vio una vez más estando al cuidado del Estado y ya luego perdió el contacto con ella, tras irse a vivir con familias sustitutas. Entonces creció con cariño, pero sin el amor de padre y madre, y la estabilidad que brinda crecer en un círculo familiar.

"Era bien dificil para mí", nos contó, hablando de sus padres y madres sustitutas. "Porque nunca los puedo mirar a ellos como padres o mamá porque nunca estaba allí por un largo tiempo, es como un tiempo de cuatro años, tres años. Sí me encariñaba, pero no el cariño que quería tenerle a ellos".

Durante todos esos años, cuenta Roberto, nunca dejó de pensar en su madre y en que alguna vez la encontraría, pero "ya se me andaba olvidando la foto de mi mamá en mi mente" .

"Tienes que tener una mente bien fuerte" para resistir un calvario similar, nos cuenta. "A veces se me quitaban las ganas de que los iba a encontrar, pero con la ayuda de mis amigos diciéndome 'si la vas a encontrar algún día'", nunca se dio por vencido. Alguna vez estuvo a punto de ser deportado también a El Salvador porque perdió la tarjeta verde de residencia permanente.

publicidad

Decidido a encontrar a su madre, hace tres semanas Roberto acudió al consulado de El Salvador en Los Ángeles y contó su historia. Una conferencia de prensa y una intensa labor dio frutos apenas dos semanas después de que el caso se ventilara en los medios: El joven salvadoreño encontró a su mamá.

VIDEO: Roberto habla de crecer sin su madre en Los Ángeles

Walter Durán, el cónsul salvadoreño en Los Ángeles, dijo que el caso de Roberto es extraordinario pero no es único. 

"Tenemos varios casos, algunos que por ejemplo nos remite la oficina del condado, otros que vienen directamente acá. Esta semana nos han hecho llegar al menos dos nuevos casos de búsqueda de parientes de allá de El Salvador que han perdido contacto con sus familiares desde hace mucho tiempo", dijo Durán.

Ana Luisa Portillo no cabía de emoción por su reencuentro con Roberto. Cuando la llamaron para anunciarle que el joven iría a verla, exclamaba de alegría: "¡Yo esperando impacientemente este reencuentro, esta llamadita, este reencuentro contigo papacito!"

"Tanto tiempo sufrir, tan lejos que te hacia, papacito lindo. Fue porque yo ir e ir e ir y la justicia no me quiso dar conmigo a mi niño, fue por eso mi amorcito", agregó la mujer, explicando las razones de los desencuentros con su hijo. "Si, si pero ya pasó y ya nos vamos a juntar y continuar con esta vida ya", contestó Roberto, a quién no le interesan mucho las explicaciones, sólo saber que "lo peor ya se acabó".

publicidad

La mujer se separó del papá de Roberto y tuvo más hijos: Dos hembras y dos varones. Roberto, quien nunca tuvo familia biológica cuando crecía, de momento se encontró con que tiene de todo. "Eso va a ser otra cosa que no me lo voy a poder creer. Nunca he estado con mis hermanos ni hermanas y yendo a la escuela habia otros chiquitos con sus hermanos y padres y eso". 

MÁS: Univision 34 en un vuelo con deportados salvadoreños en la serie especial Aero ICE

El joven de 25 años, que se dedica a la construcción, ahora tiene la intención de radicarse en Canadá, reestablecer la relación con su madre y conocer a sus hermanos, y tal vez estudiar allá.

Sin embargo, sólo tiene amor para su madre, nada de reproches, nos contó. Cuando se le pregunta qué los separó explica.

"Yo creo que fue la falta de comunicacion, porque estaba muy duro para mí y para ella y para todos los demás, y hay muchas cosas que yo no sé y que muchs no saben que pasó cuando ella llegó a Canada, en qué peligro se puso ella. Yo la miro como una mujer fuerte, bien amable y bueno queriendo a su hijo....no estoy enojado de nada, porque fue el destino, a lo mejor fue para lo mejor".

A los chicos que sufren traumas similares, Roberto les dedicó unas palabras de aliento: 

"Hay milagros en este mundo, y hay milagros para todos también", dijo. "Hay esperanza para todos los jóvenes que tienen casos como yo, que algunos se les quita la esperanza", no se den nunca por vencidos.

publicidad

El caso de Roberto no es único: El Consulado de El Salvador en Los Ángeles tiene un programa humanitario que ayuda a reunir a familias separadas por la guerra u otras circunstancias, como el viaje migratorio de Centroamérica por la peligrosa frontera mexicana.

Si necesita ayuda llame al Área de Gestión humanitaria al (213) 234-9200, 9213 ó 9214


publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad