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Son sexies, sin duda. Pero también son muy peligrosos. Cindy Crawford porta uno de los lunares más reconocidos.

Los lunares pueden matarte

Los lunares pueden matarte

Si no los controlas, tus lunares pueden mutar. Y convertirse en melanomas. Un cáncer sencillo de prevenir. Entérate

Son sexies, sin duda. Pero también son muy peligrosos. Cindy Crawford po...
Son sexies, sin duda. Pero también son muy peligrosos. Cindy Crawford porta uno de los lunares más reconocidos.

Hay quien luce con mucho orgullo sus lunares, algunos de ellos situados estratégicamente en distintos puntos de la superficie corporal (en torno a los labios, mejilla, cuello, pecho, nalgas, pubis...) y que en la mayoría de los casos son hereditarios. Algunos padres han llegado a invocar el lunar como seña de identidad para autentificar la descendencia.

El mundo del cine y las pasarelas en nuestros días siempre han contado con la presencia de rostros atractivos a los que los lunares dan mayor realce. La actriz estadounidense Cindy Crawford es el paradigma de estrella de Hollywood envidiada por su estratégico lunar facial. Pero antes que ella, apareció la mítica Marilyn Monroe luciendo uno de los lunares más sexys de toda la historia del celuloide.

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Sin embargo, estos sinónimos de belleza no son tan buenos ni saludables como se querría. Los dermatólogos han advertido de que la aparición de lunares por los efectos nocivos del sol, y relacionada con la actividad que se haya desarrollado al aire libre desde la infancia, es en la actualidad entre tres y cuatro veces mayor que hace cincuenta años.

También recuerdan estos especialistas que, en contra de lo que algunas personas piensan, los rayos solares no sólo afectan a nuestra piel cuando estamos en la playa o en las piscinas, también pueden atacarnos durante un simple paseo o durante la práctica de deportes al aire libre.

Para evitar los efectos nocivos del sol, el presidente de la Academia Española de Dermatología y Venereología, Julián Conejo-Mir, subraya la importancia de usar, no sólo fotoprotección, sino también ropa adecuada como gorros o camisetas de colores claros, que tienen el mismo efecto que un protector solar de índice bajo.

También ayuda desprenderse lo antes posible las prendas húmedas, pues el reflejo de la radiación solar es distinta en función de la superficie sobre la que se proyecte, llegando a ser del cien por cien sobre el agua -del 80 por ciento a un metro de profundidad- y del 90 por ciento sobre la nieve.

La mayor parte de la población no acude al médico cuando detecta cambios en sus lunares, aunque muchas personas sean capaces de detectar de forma precoz su transformación en el peligroso melanoma, una forma de cáncer que cada vez mata menos porque los doctores los tratan más precozmente que antaño.

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Los especialistas insisten, a pesar de todo, en que hay que estar informados sobre la importancia de acudir al médico cuando se advierten cambios en las manchas de la piel.

El melanoma, o cáncer de piel, supone el 3 por ciento del conjunto de tumores malignos y su tratamiento en sus fases iniciales es la cirugía.

La prevención es el método más aconsejable para evitar disgustos posteriores, pues nadie esta a salvo de una alteración cutánea. El mismísimo presidente estadounidense, George W. Bush, fue intervenido el pasado mes de febrero de dos lunares en la sien izquierda, aunque los doctores anunciaron posteriormente con satisfacción, y después de hacer los análisis pertinentes, que eran benignos.

Estudios recientes consideran que cuatro de cada diez personas que han sufrido más de tres Melanomas Primarios Múltiples (MPM) tienen una alteración genética que se puede dar también en su familia. Los investigadores han comprobado que cuanto más melanomas se tienen más predisposición genética existe y, por ello, los familiares de estas personas deberían entrar en un programa de diagnóstico precoz para detectar el melanoma cuando es operable y curable.

El procedimiento para detectar la existencia del tumor maligno en la piel se denomina dermatoscopia y consiste en el empleo de una luz polarizada que permite distinguir los lunares sospechosos de ser un melanoma de los que son banales.

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El lunar es amplificado a través de una lente en una pantalla hasta 400 veces su tamaño a fin de detectar, mediante un sistema de cómputo, si existen irregularidades en forma y color.

Los responsables de estos estudios recomiendan a los familiares de personas con ese este gen alterado que cada seis meses acudan al dermatólogo para controlar sus lunares, ya que los melanomas precoces se operan y se curan en una elevada proporción, por encima del 95 por ciento.

La aparición de un melanoma a edades poco avanzadas, un historial familiar con casos de melanoma y la presencia de más de un melanoma primario son los principales factores que indican que puede existir una mutación.

Expertos del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) recomiendan la autoexploración de lunares para detectar posibles problemas ulteriores como la asimetría- que ninguno de sus cuatro lados sean iguales respecto al otro-; que el borde u orillas sean irregulares, como en zigzag; el cambio de color y el aumento de diámetro (si es superior a los seis milímetros puede haber un problema grave).

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