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Los pocos estudios disponibles son sobre las personas transgénero masculino-femenino. En cambio, las autoras se concentraron en las mujeres que se convirtieron en varones.

El 42 % de los transgéneros son víctimas de discriminación en los servicios de salud

El 42 % de los transgéneros son víctimas de discriminación en los servicios de salud

El 42% de los adultos transgénero femenino-masculino en EEUU fueron víctimas de acoso verbal, ataque físico o rechazados al solicitar servicios de salud.

Los pocos estudios disponibles son sobre las personas transgénero mascul...
Los pocos estudios disponibles son sobre las personas transgénero masculino-femenino. En cambio, las autoras se concentraron en las mujeres que se convirtieron en varones.

El 42 por ciento de los adultos transgénero femenino-masculino en Estados Unidos fueron víctimas de acoso verbal, ataque físico o rechazados a la atención igualitaria al momento de solicitar servicios de salud en un consultorio médico privado o en un hospital, según reveló un reciente estudio.

"Un tercio de los participantes recibían un maltrato abierto cuando intentaban recibir atención", dijo Deirdre Shires, de Wayne State University, Detroit. Con su coautora, Kim Jaffee, publican en la revista Health and Social Work que estudios previos habían detectado esta discriminación o ataques hacia la población transgénero en distintas áreas, incluida la atención de la salud.

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Los pocos estudios disponibles son sobre las personas transgénero masculino-femenino. En cambio, las autoras se concentraron en las mujeres que se convirtieron en varones.

Los datos surgen de una encuesta del 2008-2009 en la que participaron 1.711 personas transgénero (femenino-masculino) de Estados Unidos y sus territorios. La mayoría tenía entre 25 y 44 años. Tres cuartos vivían las 24 horas con el género adoptado.

La misma proporción había realizado algún tipo de transición médica al otro género.

El 28 por ciento dijo que le habían negado el acceso al tratamiento igualitario en consultorios u hospitales, el 32 por ciento había sido víctima de acoso verbal y el 1 por ciento había sufrido ataques físicos.

Shires aclaró que los datos no revelan la fuente de discriminación y que los resultados no podrían extrapolarse a toda la población transgénero.

Una investigadora que no participó del estudio comentó vía e-mail que los resultados no la sorprendieron. De hecho, subestimarían el problema, "porque la muestra representa a personas jóvenes, caucásicas, con estudios universitarios, trabajo y cobertura privada", detalló la doctora Laura Erickson-Schroth, psiquiatra de New York University, Nueva York.

"Si el 42 por ciento de ese grupo padece discriminación, la proporción sería aún mayor en otros sectores", agregó Erickson-Schroth, editora del libro Trans Bodies, Trans Selves.

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El próximo paso, según adelantó Shires, será hallar la forma de mejorar la experiencia médica de la población transgénero.

Erickson-Schroth señaló que 65 participantes nunca habían ido al médico o a un hospital. "Aunque es una cifra pequeña, me pregunto si evitaban la consulta porque tenían temor a la agresión o la discriminación", dijo.

Mientras que la comunidad médica está comenzando a incorporar cambios para mejorar la atención de la población transgénero, Erickson-Schroth consideró que el proceso es lento.

"El paso más importante que debería dar la comunidad médica es erradicar la discriminación de la población transgénero en la práctica clínica mediante la educación", añadió.

Estudios previos habían hallado que las facultades de medicina dedican apenas cinco horas en las cuestiones asociadas con la atención de la población lesbiana, gay, bisexual y transgénero. En algunas facultades ni siquiera se trata ese tema.

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