publicidad

¿Diversión inofensiva?

¿Diversión inofensiva?

Los padres deben tomar las precauciones de seguridad y prevención de lesiones y trastornos orgánicos. La salud infantil no es un juego.

Un calendario regular de actividades semanales que sea uniforme. Una intensidad adecuada para que el cuerpo trabaje más que cuando está en reposo pero sin ser excesivo. Variedad de ejercicios y actividades que mejoren la resistencia, fuerza y flexibilidad. Un aumento gradual del número de repeticiones o del tiempo de actividad para lograr un progreso lento y sostenido.

Estos son -según los médicos pediatras Mary L.Gavin, Esteven A. Dowshen y Neil Izenberg- los cuatro elementos básicos que deben incluir todo programa infantil o juvenil de ejercicios "tanto si su hijo pretende ganar la carrera de los mil metros como si sólo desea empezar un suave programa de paseo diario".

publicidad

Pero, según los autores del libro "Niños en forma", éstos no son los únicos principios de la preparación física, ya que existen algunas reglas básicas en materia de prácticas, indumentaria y protección, para que los pequeños no sólo jueguen y entrenen, sino que además retornen sanos y salvos a sus hogares.

Enseña a tu hijo a ejercitarse "de principio a fin". Antes de empezar, haz que caliente entre cinco y diez minutos, a base de paso ligero, trote lento o saltos, primero despacio y aumentando el ritmo gradualmente. Los calentamientos ayudan a reducir la tensión muscular y evitar lesiones. Después del ejercicio debe enfriar su cuerpo mediante estiramientos, los cuales relajan los músculos y elevan su flexibilidad.

Asume un enfoque moderado. Para mejor el nivel físico de tu hijo es mejor ir poco a poco. Un niño muy sedentario debe empezar lentamente, con diez minutos de caminata al día, y añadiéndole unos minutos cada jornada o semana. Puedes utilizar un gráfico de actividad para establecer una línea base y objetivos razonables a lo largo del tiempo.

Actividades atractivas pero peligrosas. Algunos entretenimientos no son aconsejables para los más pequeños, porque carecen de criterio y habilidad para practicarlos con seguridad. Según los asociaciones pediátricas, los menores de diez años no deberían usar monopatines, los menores de ocho años no deben utilizar patines y las camas elásticas no deben instalarse dentro de la casa.

publicidad

Utiliza la indumentaria adecuada. El equipamiento protector contribuye a reducir el riesgo de lesiones absorbiendo algunos golpes que de otro modo recibiría el cuerpo. Los padres deben proporcionar a sus hijos el equipamiento adecuado para las distintas actividades, como cascos, protectores bucales o de muñecas, rodillas y codos. Además deben asegurarse de que el pequeño usa esas prendas y se las coloca correctamente.

Protegerse en la calle. Hay que instruir a los más pequeños para pidan la ayuda de un adulto cuando jueguen cerca de una calle o carretera y quieran recuperar una pelota, así como permanecer bajo control mientras montan en triciclos, bicicletas o carricoches, para evitar que se aproximen a zonas de tráfico.

Es preferible disuadir a los niños mayores de patinar, jugar al fútbol, montar en bici o practicar cualquier otro juego en la calle, y proporcionarles transporte para ir a parques, campos o pistas recreativas o deportivas, donde dispongan del espacio necesario y un entorno seguro.

Precauciones en el agua. Los ahogamientos son una causa importante de muerte accidental entre niños de menos de 14 años, y los de uno a cuatro años sufren el mayor riesgo. Es esencial una vigilancia constante y cercana, ya que muchos problemas de este tipo se producen en piscinas domésticas y niños cuyos padres los perdieron de vista durante menos de cinco minutos.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad