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Algunas estrellas se atreven a estar gorditas y aun así triunfar

Algunas estrellas se atreven a estar gorditas y aun así triunfar

Mientras la mayoría de las mujeres luchan por ser flacas, hay estrellas exitosas con curvas, llantitas y libras de más.

Superó la talla

Ahora le tocó a Jessica Simpson. Hace rato que los medios critican a la cantante por su  'sobrepeso'. En estos tiempos en que la belleza se asocia con huesos, pellejo y look desnutrido de heroin chic, un cuerpo curvilíneo y robusto como el de la Simpson es visto como ejemplo de obesidad. Pero en Hollywod y en los medios, se estan alzando voces a favor de otros estándares de belleza donde tener una talla de dos dígitos, no sea pecado.

El ideal de belleza de este siglo es uno solo: talla 0. La mujer promedio y la de la pantalla viven sometidas a una misma tortura, vivir haciendo  dieta y mantenerse eternamente flacas. Por eso sorprende cuando, por aquí y allá, surge una historia de éxito ligada a una talla grande como la de la Dreamgirl Jennifer Hudson, o se admira una figura rellenita como la de Kate Winslet, u ocurre lo inconcebible, ¡aparece una reina de belleza con una talla de dos dígitos! 

En marzo del 2008, el sitio de Internet del Daily News de Londres anunciaba que por primera vez una candidata al titulo de Miss Inglaterra vestía una talla grande. Efectivamente la nueva Miss Surrey es Chloe Marshall, una estudiante de estética que mide cinco pies, 10 pulgadas, tiene 16 años y usa talla 16 (talla 14 en USA). La  jovencita hizo estas declaraciones en contra de los estereotipos. "Quiero demostrar que se puede ser linda y no ser talla 0".Desafortunadamente los comentarios a la nota y en blogs traen respuestas tóxicas a las palabras de Chloe, desde que 'ganó el título sólo porque le tuvieron lástima, hasta que ser gorda no es motivo de orgullo'.

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La gran ironía es que la actual Miss Surrey no es la primera chica 'talla grande' en ganar un concurso de belleza en el Siglo XXI. Es la primera 'talla normal', porque de acuerdo con un estudio de SizeUSA, la mujer americana (y la caucásica del primer mundo) es talla 14. ¿Quien lo creería, no?

Uno de los que lo cree es el oncólogo William Dunn-Fernández, autor del informe The Obesity Flood. "A las mujeres se les envía un mensajes erróneo de que una talla o un peso particular es la única forma de belleza aceptable".

Según el médico, una mujer de 5.4 de estatura (la estatura media de la mujer caucásica; 5.2 para la latina), y con un índice de masa corpórea de 25 o menos, puede perfectamente pesar 145 libras.

Lamentablemente, las mujeres -no importa su contextura física- luchan hoy por pesar 95 libras, lo que es peligroso. "Esas mujeres se deprimen y tras años de baja autoestima, se dan por vencidas y suben más de peso", advierte el doctor Dunn-Fernández.

Entre estas mujeres también se cuentan las estrellas de la canción, las luminarias del cine, del modelaje y las reinas de belleza que no son todas "morenitas curvilíneas" como se autodescribe Chloe Marshall.

A pesar de los esfuerzos por educar al público, de las campañas en contra de la anorexia y de que pasarelas del modelaje están vetando a las 'talla 0', Hollywood, la televisión, y las revistas de moda siguen proyectando ese ideal de belleza cadavérica a la par que acusan de 'obesa' a toda la que se desligue de ese ideal.

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¿Crees que Jessica Simpson sea fea por haber subido de peso?

Hollywood tiene curvas

A veces esta obsesión con las tallas de ropa se vuelve una situación risible, como cuando la esbeltísima Jennifer Love Hewitt se defendió en la revista People, ya que los medios la acusaban de 'gorda' por ser talla 2. En la revista Allure, Eva Longoria ha anunciado con cierto orgullo que acepta las 7 libras de más que carga su cuerpo.

Aunque la actriz bien podría subir 10 libras sin que se le notasen, muchos opinan que ya está rellenita para el rol de un Ama de Casa Desesperada. La modelo Tyra Banks ha sido ridiculizada, fuera y dentro de la pantalla, por alcanzar las 160 libras.

Hay historias tristes en Hollywood relacionadas con subidas de peso, como los casos de Delta Burke y Kirstie Alley. Pero también hay símbolos sexuales que se enorgullecen de tener figuras voluptuosas como Salma Hayek, Scarlett Johansson, Jennifer López y Kate Winslet.

La estrella de Titanic se ha rehusado, a pesar de las presiones, a bajar de peso y en un ensayo, incluido en el libro Becoming Myself, Winslet escribió estas palabras: "Es tremendamente importante que las jóvenes se sientan contentas consigo mismas, a pesar de toda la presión tanto del cine como de esas revistas". En declaraciones a la revista People, la actriz ofreció demandar a quien había publicado la noticia de que ella estaba buscando un tratamiento de sobrepeso.

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Por último están las historias de éxito de quienes han alcanzado la fama a pesar de usar tallas grandes como las cantantes Jennifer Hudson y Queen Latifah, la actriz Camryn Manheim y la estrella de Ugly Betty, América Ferrera. Ellas no se sienten incómodas y hasta se enorgullecen de sus curvas, de sus libras de más y de no someterse a cánones irreales de belleza.

Muchos, sin embargo, consideran que este orgullo manda mensajes equivocados y que en realidad glorifica la gordura, haciendo a la gente olvidar que el sobrepeso es nocivo para la salud. Como dice el Dunn Fernández, "ese mensaje puede dañar a muchos al convencerlos de que se puede ser obeso. Eso es peligroso por varias razones, incluyendo la posibilidad de contraer cáncer. Un tercio de todos los cánceres están asociados a la obesidad". 

Sin embargo, mujeres como Jessica Simpson están de lejos de ser obesas y más cerca de seguir siendo consideradas bellezas. Algo que Hollywood y el mundo mediático debería entender. "Las mujeres venimos en diferentes tamaños, tallas y formas.No debería existir un estandard diferente sólo por tratarse de una celebridad" con esas palabras Ashlee Simpson defendió a su hermana de ataques de la prensa que calificó de "vergonzosos y degradantes para todas las mujeres".

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