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El sector de la construcción ha contratado a miles de inmigrantes que vienen en busca del sueño americano.

Salario mínimo: las cifras no mienten

Salario mínimo: las cifras no mienten

Horacio Gutiérrez, de Latino Victory Proyect, defiende el incremento del salario mínimo en Estados Unidos.

El sector de la construcción ha contratado a miles de inmigrantes que vi...
El sector de la construcción ha contratado a miles de inmigrantes que vienen en busca del sueño americano.

Por Horacio Gutiérrez, Latino Victory Project (*)

Existen aquellos que dicen estar a favor de mejorar la calidad de vida de los latinos y al mismo tiempo les piden que se opongan a que reciban un aumento de salario que mejorará su calidad de vida y la de sus familias. La contradicción de este argumento es tan obvia que hasta parece que lo dicen con fines que van más allá del bienestar de los latinos y, en efecto, de todo el país.

La verdad es sencilla. Si se aumenta el salario mínimo habrá más solvencia económica para las familias a las que se les dificulta pagar la renta cada mes o el costo de la comida cada quincena. Nuestras familias merecen recibir un salario digno que recompense su esfuerzo y que les permita satisfacer sus necesidades básicas. Cabe recordar que el salario mínimo federal fue introducido en 1938 precisamente para sacar de la pobreza a los trabajadores del país y para incrementar su poder adquisitivo. Sin embargo, según el Servicio de Investigación del Congreso (CRS), el poder adquisitivo del salario mínimo ajustado por la inflación en el año 2014 era casi la mitad de aquel del salario mínimo del año 1968.

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El salario mínimo es un tema de alta importancia para la comunidad hispana, porque pese a representar sólo el 16% de la fuerza laboral del país, según el Instituto de Política Económica (EPI) ellos representan casi el 25% de la población a la que beneficiaría el aumento del salario mínimo.

Sin embargo, aquellos que se oponen al aumento del salario mínimo insisten en que éste sería catastrófico para la economía y que causaría la pérdida de numerosos puestos de empleo. Utilizan una retórica torcida que va en contra del bienestar de nuestra comunidad latina. Pregunta: ¿En nombre de quién trabajan?

Me  refiero a las declaraciones del líder de la organización The LIBRE Initiative, Daniel Garza.

Uno de los argumentos que utilizan Garza y otros miembros de la derecha para oponerse al incremento del salario mínimo es que el aumento del salario mínimo provocará la pérdida de incontables puestos de empleo. Hasta la fecha, sin embargo, los estudios académicos indican que no hay evidencia de que exista una conexión entre el aumento del sueldo mínimo y el aumento del desempleo. Es más, un estudio realizado por el Center for American Progress (CAP) indica que de 25 veces que se aumentó el sueldo mínimo en cinco ciudades entre 1993 y 2013, en 16 casos se disminuyó el desempleo. Más aun, una encuesta conducida en el 2013 por la escuela de negocios de la Universidad de Chicago reporta que la mayoría de los economistas encuestados indican que los beneficios de un aumento del salario mínimo superan los costos.

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Garza apunta a una cifra muy interesante: Cuando el Congreso aumentó el salario mínimo por un 10.6 por ciento en el 2009, más de 600,000 jóvenes perdieron su empleo. Se le olvidó mencionar, sin embargo, que desde que el Presidente Barack Obama entró a la Casa Blanca en el 2009 hasta hoy, ha disminuido el desempleo entre los hispanos de 10.1 por ciento en enero de 2009 a 6.6 por ciento en junio de 2015 (Fuente). En la población total, el desempleo ha disminuido de 9.5% en junio de 2009 a 5.3% en junio de 2015,  de acuerdo con el buró de estadísticas laborales (BLS). Las cifras no mienten.

A Garza también se le olvidó mencionar que en el 2009 el país entero estaba en una recesión que había comenzado durante la administración de George W. Bush, su antiguo jefe, cosa que pudo haber contribuido a la pérdida de 600,000 empleos a la que se refiere.

La verdad es que la economía está mejorando. Las cifras no mienten. Lo que está estancado hoy no es la economía, como dice Garza, sino el salario mínimo. Ya es tiempo de apoyar a las personas vulnerables que merecen tener una mejor calidad de vida y un salario digno.

(*) Horacio Gutiérrez es vicepresidente corporativo y consultor jurídico adjunto a cargo del grupo legal de Productos y Servicios de Microsoft y es miembro del Comité Nacional de Latino Victory Project.

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