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Sacrifican a ballena joven en la localidad neoyorquina de Hampton Beach, en Long Island.

Sacrifican a ballena joven en la localidad neoyorquina de Hampton Beach, en Long Island.

Después de tres días de haber quedado varada en playas de Hampton Beach, finalmente el viernes el cetáceo de casi ocho metros fue sacrificado.

"No era candidata para salvarla"

NUEVA YORK - Una joven ballena jorobada que llevaba tres días varada en la playa de la localidad neoyorquina de Hampton Beach, en Long Island, fue sacrificada hoy después de que un grupo de biólogos marinos determinara que no podían hacer nada por salvar su vida.

El cetáceo, de casi ocho metros de largo, apareció varado el pasado martes en la costa neoyorquina y, desde entonces, varios equipos de expertos marinos intentaron llevarlo sin éxito hasta alta mar hasta que, según informan este viernes medios locales, se dieron cuenta de que estaba enfermo y muy débil para moverse.

"Los movimientos de su cuerpo indicaban que se encontraba en muy mal estado. No era una candidata para salvarla, porque no podría sobrevivir por sí misma, ya que debería estar junto a su madre", explicó a la cadena CBS el presidente de la Fundación de Riverhead para la Investigación Marina, Charles Bowman.

La ballena, que pesaba más de cuatro toneladas y había atraído gran atención mediática, murió tras recibir varios dardos cargados con sedantes y químicos que le causaron la muerte, y ahora los responsables de la fundación esperan a que se le practique la autopsia para conocer en detalle las causas de la enfermedad que la dejó varada en la costa de Long Island.

Las tareas para sedar y sacrificar al animal se iniciaron el jueves pero se fueron complicando y la policía de Hampton Beach no informó de su muerte hasta esta mañana, cuando se arrastró a la ballena hacia la orilla mediante una grúa y un grupo de biólogos marinos empezaron a extraerle muestras de sangre.

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Según explicaron los expertos de la Fundación de Riverhead, la mayoría de las ballenas mueren en alta mar, pero hay algunas que deciden acercarse a la orilla y quedar varadas para evitar ahogarse cuando ven que están demasiado débiles.

Pese al gran tamaño de la ballena, el experto aseguró que se trataba de un ejemplar muy joven y que aún necesitaba ayuda para alimentarse, por lo que explicó que algo debió ocurrir en el mar, como un choque con una embarcación o una enfermedad, para que fuera dejada a su suerte.

Bowman lamentó la muerte de "un animal tan joven", y recordó que su equipo suele tener mayor éxito en el rescate de otros animales, como delfines o tortugas marinas, a los que es más fácil someter a un tratamiento de recuperación.

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