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Residentes de La Ca?ada Flintridge en Los Angeles regresan a casas cubiertas de lodo

Residentes de La Ca?ada Flintridge en Los Angeles regresan a casas cubiertas de lodo

Mientras limpian sus casas llenas de lodo, se preparan para recibir otra tormenta el jueves que podría traer más deslaves.

Residentes de La Ca?ada Flintridge en Los Angeles regresan a casas cubie...

Demandan ayuda del gobierno federal

LA CA'ADA FLINTRIDGE, California  - Los residentes evacuados de comunidades azotadas por deslaves al norte de Los Ángeles recibieron autorización el domingo para volver a sus casas al tiempo que los rescatistas retiraban escombros.

La orden final de evacuación fue suspendida para unas 70 casas en el área Paradise Valley de La Cañada Flintridge, dijo Guillermina Saldaña, subalguacil del condado de Los Ángeles. Sólo a los residentes que portaban identificaciones válidas se les permitió regresar al vecindario, el cual estaba sumido en una espesa capa de lodo y escombros tras las intensas lluvias del sábado en la mañana.

Cuarenta y tres casas en La Cañada Flintridge resultaron dañadas y 500 más fueron evacuadas ese día después de que el lodo y el agua arrastraron muebles, autos y barreras de concreto.

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"En mis 20 años de servicio como bombero, ésta es la primera ocasión que he visto tanta devastación causada por un sistema climático", comentó Mike Brown, jefe del batallón de Bomberos del condado de Los Ángeles, mientras caminaba por casas suburbanas con lodo acumulado en sus patios.

En tanto, los meteorólogos están pronosticando más lluvia para el martes en la tarde, por lo que las autoridades le han pedido a los residentes que permanezcan alertas.

Los flujos de lodo también dañaron 25 autos y empujaron una roca de varias toneladas de peso hacia una cuenca de acopio fluvial. De acuerdo al diario Los Angeles Times, las autoridades aún estaban evaluando los costos del daño. El mes pasado, una serie de tormentas generaron $20 millones en gastos del limpieza para el Condado de Los Ángeles.

La alcaldesa de La Cañada Flintridge, Laura Olhasso, y el superivosr Mike Antonovich, peticionaron que el gobierno federal se encargara de costear los gastos de limpieza.

Los oficiales locales dijeron que los deslaves fueron producto del Incendio Station, que ardió descontroladamente sobre 250 millas cuadradas luego de que el Servicio Forestal redujera sus esfuerzos de combate demasiado temprano.

Cuadrillas de obras públicas de Los Ángeles estaban utilizando topadoras y otra maquinaria pesada para mover rocas grandes, retirar lodo y despejar los caminos.

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El gobernador Arnold Schwarzenegger visitó el área el domingo, deteniéndose para hablar con los reporteros frente a una casa donde el lodo dejó una marca en la pared de al menos 1.5 metros (cinco pies) sobre el nivel del suelo.

Schwarzenegger abrazó a una residente llorosa cuya voz se quebró mientras le decía que toda su planta baja se había inundado con al menos 60 centímetros (dos pies) de lodo. Karineh Mangassarian le dijo al gobernador que quería que los trabajadores comenzaran a excavar en su casa inmediatamente.

"Quiero salvar mi casa, pero para cuando (los rescatistas de) la ciudad lleguen aquí será demasiado tarde", enfatizó Mangassarian frente a la vivienda, donde el lodo alcanzaba el buzón.

Schwarzenegger señaló que los tres sitios del condado establecidos para depositar el lodo podrían ser insuficientes.

"Necesitan retirar el lodo de esta área tan rápidamente como sea posible. Necesitan permisos para un cuarto sitio en el cual depositar los escombros, los cuales deben ser emitidos por el gobierno federal y el estado", indicó el gobernador. "Todos debemos trabajar juntos para ayudar a la gente cuyas casas resultaron dañadas".

Algunos residentes se quejaron de que les avisaron que salieran una vez que ya había ocurrido lo más fuerte del daño, a diferencia del mes pasado, cuando las autoridades advirtieron en varias ocasiones a las comunidades de las colinas que estuvieran alertas ante las lluvias fuertes.

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El jefe de bomberos del condado de Los Á, Michael Freeman, dijo que para cuando los funcionarios vieron lo grave que era la tormenta, ya era demasiado tarde como para ordenar evacuaciones de algunas viviendas y se determinó que era más seguro que los residentes se refugiaran en sus casas.

"Estamos operando como todos los demás, con base en los pronósticos meteorológicos", agregó Freeman.

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