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‘Spring break’ en La Habana, Obama se dirige a Cuba

‘Spring break’ en La Habana, Obama se dirige a Cuba

La visita del presidente Obama a Cuba en marzo será, según los críticos, un paso más en sus infructuosos esfuerzos por obtener más apertura de parte del gobierno comunista

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Por David Adams @dadams7308

La visita del presidente Barack Obama a Cuba en marzo próximo será el más reciente paso en lo que los críticos llaman un esfuerzo infructuoso por parte de Washington para cortejar a los líderes comunistas cubanos.

El primer viaje de un presidente estadounidense a la nación caribeña en 88 años puede no producir un cambio inmediato en Cuba, pero los partidarios de la visita de dos días dicen que su valor simbólico no debe ser subestimado.

“Pienso que el histórico viaje del presidente a Cuba puede tener un tremendo efecto domino, tanto dentro como fuera de la isla”, dijo Felice Gorordo, 33, un empresario cubano-americano que anteriormente trabajó en la Casa Blanca bajo el mandato de Obama. “No hay duda que una imagen del presidente caminando por las calles de La Habana e interactuando con los ciudadanos cubanos tendrá un impacto profundo en Cuba, Miami y a través de la región”.

Obama se reunirá con el presidente cubano Raúl Castro, con empresarios del sector privado y con disidentes entre el 21 y 22 de marzo, informó la Casa Blanca el jueves.

El anuncio de la visita ocurre apenas 14 meses después de que los dos países acordaron en 2014 abrir conversaciones para restablecer las relaciones diplomáticas, poniendo fin a décadas de hostilidad tras la revolución de Cuba de 1959.


La Casa Blanca nunca ocultó el deseo de Obama de visitar la isla antes de dejar el cargo. Aun así, la fecha de marzo fue una sorpresa después de que funcionarios de la administración habían dicho previamente que estaban esperando que Cuba tomara pasos más concretos para mejorar las relaciones.

La agenda apretada de Obama en su último año en el cargo dejó poco espacio para Cuba, según fuentes cercanas a la Casa Blanca. Las fechas de mediados de marzo coinciden con el ‘spring break’, las vacaciones escolares de primavera, aunque la Casa Blanca hasta el momento sólo ha confirmado que la primera dama acompañará al presidente, dejando abierta la posibilidad que sus hijas adolescentes también se unirán a ellos.

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Después de los históricos acuerdos del 17 de diciembre de 2014, el gobierno de Obama ha tomado una serie de medidas para flexibilizar las restricciones sobre el comercio con Cuba, al igual que los viajes a la isla.

Pero el gobierno de Cuba se queja de que el embargo comercial de los Estados Unidos no ha sido levantado y parecen reacios a corresponder con la apertura de la economía de la isla a las empresas estadounidenses, o ablandar el duro trato a los disidentes políticos.

“Siento una gran frustración en la Casa Blanca y en el Departamento de Estado de que Cuba está arrastrando sus pies en casi todo lo que el gobierno está empujando," dijo Alfredo Balsera, un demócrata cubano-americano y consultor político que ha recaudado fondos para Obama.


¿Adónde irán las reformas?

El Partido Comunista de Cuba se está preparando para un crucial Congreso en abril que fijará los “lineamientos” políticos para los próximos cinco años. “La visita de Obama es muy oportuna”, dijo Emilio Morales, presidente de Havana Consulting Group en Miami y exejecutivo de CIMEX, la mayor corporación comercial estatal de Cuba. “El partido no ha dado, hasta ahora, ninguna señal de planes para discutir las reformas”, dijo, señalando que será el último Congreso de Raúl Castro antes de dejar el cargo en 2018.

Funcionarios de la Casa Blanca insisten que la nueva política de Cuba se basa en la firme creencia de que un enfoque proactivo, en lugar de esperar a que Cuba cambie, es más probable que produzca resultados.

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“En pocas palabras, la política de los EE.UU. y Cuba no estaba funcionando y fue mucho más allá de su fecha de caducidad. El sistema político de Cuba no cambió”, explicó Ben Rhodes, Vice Asesor de Seguridad Nacional del presidente, a través de una nota publicada el jueves a través de la plataforma Medium.

“U.S. Cuba policy wasn’t working", said Rhodes.
Ben Rhodes explicó el jueves en rueda de prensa por qué Obama viaja a Cuba en marzo

Funcionarios de la Casa Blanca urgen un enfoque paciente y a largo plazo, centrado en sanar las relaciones entre los dos países como primer paso. “Cuba no va a cambiar de la noche a la mañana, ni se desaparecerán todas las diferencias que existen entre nuestros países,” añadió Rhodes.

Las encuestas parecen favorecer la estrategia de Obama con apoyo público para el restablecimiento de las relaciones con Cuba que han aumentado desde los acuerdos de 2014.

La comunidad cubano-americana de Miami permanece dividida sobre la nueva política de Cuba y se opone al viaje, junto con dos candidatos en la carrera presidencial republicana, Ted Cruz y Marco Rubio, ambos hijos de inmigrantes cubanos.

Rubio instó a Obama a reconsiderar su viaje, citando detenciones políticas realizadas durante el año pasado. “El mensaje que se va a enviar al pueblo cubano oprimido es que se está junto a sus opresores”, dijo el jueves.

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¿Señal de debilidad?

Muchos analistas coinciden en que los movimientos proactivos por parte de Estados Unidos, vistos por algunos como una señal de debilidad, de hecho ponen más presión sobre el gobierno cubano para ejecutar reformas.

“La reducción de las tensiones priva al régimen del argumento de la seguridad nacional que han utilizado todos estos años”, dijo Richard Feinberg, exasesor de seguridad nacional del presidente Bill Clinton, y actualmente profesor de la Universidad de California, San Diego. “Esto hace que sea más fácil crear un espacio abierto a la sociedad civil y pone presión adicional detrás de las reformas”.

Feinberg dijo que el viaje de Obama tiene un doble objetivo: ganar la confianza del pueblo cubano, y persuadir a los líderes de Cuba de que tienen que esforzarse más para ganar el apoyo del Congreso para levantar el embargo. “El público va acoger con afecto a la familia Obama. Se van a volver locos”, dijo, señalando que la población de Cuba es casi 50% negra o mulata.

El viaje, sin duda, producirá imágenes que cautivarán a una audiencia mundial, tales como el Cadillac blindado del presidente, conocido como “la bestia”, transitando las calles de La Habana.

Postales del deshielo entre Cuba y EEUU

“Para los cubanos, acostumbrados a ver a su gobierno chisporroteando sobre su última milla de socialismo en un Chevy del 57, se imaginan lo que pensarán cuando vean el Air Force One”, dijo el senador republicano Jeff Flake de Arizona.

En términos hemisféricos, el viaje también completará los esfuerzos de la administración Obama para reconstruir las relaciones con América Latina después de luchar casi dos décadas de populismo de izquierda.

En Cuba, Obama va a reconocer el papel que el gobierno de la isla ha desempeñado en facilitar las conversaciones de paz para poner fin a décadas de guerra en Colombia. Obama luego se dirigirá a la Argentina para estar con el presidente conservador Mauricio Macri, cuya elección el diciembre pasado fue un golpe al bloque político de izquierda latinoamericana, ALBA (Alianza Bolivariana Latinoamericana).

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“Estamos presenciando la implosión del ALBA, no queda nada”, dijo Feinberg. “Estamos en una nueva era de las relaciones entre Estados Unidos y América Latina”, añadió.

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