publicidad
Barack Obama en Manila, Filipinas.

Obama amenaza con vetar proyecto de ley que busca aumentar chequeos a refugiados sirios

Obama amenaza con vetar proyecto de ley que busca aumentar chequeos a refugiados sirios

La oposición republicana sostiene que debería hacerse una "pausa" en el plan de Obama

Barack Obama en Manila, Filipinas.
Barack Obama en Manila, Filipinas.
Frente a la presión de la oposición republicana, que pide cerrar la puerta a los refugiados sirios, el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, reiteró su plan de acoger a 10,000 personas y anunció que vetará un proyecto de ley que tiene previsto votar este jueves la Cámara de Representantes y que propone chequeos de seguridad adicionales antes de permitir el acceso de refugiados sirios al país.



"La legislación introduciría requerimientos innecesarios e impracticables que obstaculizarían de forma inaceptable nuestros esfuerzos para asistir a las personas más vulnerables en el mundo, muchas de las cuales son víctimas del terrorismo", afirmó la Casa Blanca en un comunicado.


publicidad

La oposición republicana, que controla la Cámara Baja y el Senado, sostiene que debería hacerse una "pausa" en el plan de Obama para recibir durante el próximo año a 10.000 refugiados que escapan de la guerra en Siria.


La "rebelión" de una treintena de gobernadores, casi todos republicanos, que esta semana han rechazado recibir a refugiados en sus estados no ha hecho sino reforzar la creencia de Obama en la necesidad de ayudar a las víctimas que huyen de la guerra en Siria.


"Proveeremos de refugio a al menos 10,000 refugiados que escapan de la violencia en Siria durante el próximo año, tras pasar los mayores chequeos de seguridad", afirmó este miércoles Obama en su cuenta oficial de la red social Twitter.


Los republicanos no aceptan la acogida de refugiados a raíz de las informaciones que aseguran que uno de los terroristas implicados en la masacre de París, que causó 129 muertes y más de 350 heridos, entró en Europa como parte de la ola de sirios que huyen de su país.



El pasado septiembre, Obama ordenó los preparativos para admitir a 10,000 refugiados sirios en el nuevo año fiscal, que comenzó el 1 de octubre, ante la crisis migratoria que afecta a Europa.


"Aquí, nuestro foco está en dar refugio a los sirios más vulnerables: mujeres, niños y supervivientes de tortura", subrayó el mandatario estadounidense.



"Dar la bienvenida a los más vulnerables del mundo que buscan la seguridad de América no es algo nuevo para nosotros. Hemos recibido de manera segura a tres millones de refugiados desde 1975", agregó el presidente.


Lejos de amilanarse, Obama lanzó un ataque desde Manila, donde asiste a la XXIII Cumbre del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico (APEC), contra los dirigentes del Partido Republicano.


El líder estadounidense criticó la "retórica" de los conservadores sobre la crisis de los refugiados, al acusarlos de estar "asustados de que viudas y huérfanos vengan a Estados Unidos como parte de nuestra compasión tradicional".



Polémica en plena campaña


La polémica ha irrumpido con fuerza en la campaña para las elecciones presidenciales de 2016, en la que los candidatos republicanos han expresado su rotunda oposición a recibir refugiados sirios.


Uno de esos aspirantes a la Casa Blanca, el senador de origen cubano Ted Cruz, respondió el miércoles con dureza a la reacción de Barack Obama desde la capital de Filipinas, que consideró un "insulto".


publicidad


Cruz reprochó a Obama estar "despreciando" a los republicanos al llamarlos "asustados", y le dio el siguiente aviso: "Señor presidente, si usted quiere insultarme, (...) le animaría, señor presidente, a regresar e insultarme a la cara".



En la línea del Gobierno, el director de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de EEUU, John Brennan, defendió la política de acogida de refugiados del país, si bien precisó que está evaluando el reforzamiento de los sistemas de escrutinio.



No parece, en cualquier caso, que la controversia vaya a cesar pronto, pues el presidente de la Cámara de Representantes de EEUU, el republicano Paul Ryan, remarcó su deseo de que la Cámara vote este jueves un proyecto de ley para fortalecer los controles y pruebas de seguridad de los refugiados sirios que entren en el país.


"La gente entiende los apuros de aquellos que huyen de Oriente Medio, pero también quiere garantías básicas para la seguridad de este país", aseveró Ryan.


publicidad


El proyecto de ley, propuesto por los congresistas republicanos Mike McCaul y Richard Hudson, bloquearía la entrada en EEUU de refugiados de Siria o Irak a menos que el Buró Federal de Investigaciones (FBI), el Departamento de Seguridad Nacional y el Director de Inteligencia Nacional certifiquen al Congreso que esas personas no suponen una amenaza.


El veto de Obama


Sin embargo, Obama vetará ese proyecto de ley porque "introduciría requerimientos innecesarios e impracticables" que obstaculizarían los "esfuerzos para asistir a las personas más vulnerables en el mundo, muchas de las cuales son víctimas del terrorismo", adelantó la Casa Blanca en un comunicado.


El presidente de la Cámara baja negó que se trate de un "test religioso", como han denunciado algunos legisladores demócratas en alusión a Cruz, partidario de vetar a sirios que sean musulmanes, o el también precandidato presidencial republicano Jeb Bush, favorable a acoger solamente a sirios que demuestren su fe cristiana.


Grupos defensores de los musulmanes, como el Consejo de Relaciones Americano-Islámicas (CAIR, en sus siglas en inglés), se han indignado con las declaraciones de los republicanos.


"Eso puede inspirar islamofobia", dijo a Efe Robert McCaw, gerente de asuntos gubernamentales de CAIR, quien calificó de "absolutamente vergonzosa" la ofensiva republicana contra los refugiados sirios.


publicidad


La Casa Blanca considera que el proyecto legislativo "es insostenible y no aportaría una seguridad adicional significativa para el pueblo americano, aparte de servir solamente para crear retrasos y obstáculos significativos" para los refugiados.



Todo apunta a que el proyecto será aprobado en la Cámara Baja, aunque los demócratas podrían impedir en el Senado que termine en la mesa del presidente pendiente de su firma, de manera que este no tenga que imponer finalmente su poder de veto.


publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad