publicidad

Todos perdieron con la reforma

Todos perdieron con la reforma

El fracaso del debate migratorio no sólo golpeó y lastimó a los indocumentados, sino también al gobierno federal de EU.

No era perfecto, pero…

El fracaso del debate migratorio en el Senado dejó a 12 millones de indocumentados sin la posibilidad de legalizar la estadía en Estados Unidos, y al gobierno federal sin las herramientas necesarias para mejorar los sistemas de seguridad.

Si bien el proyecto no satisfacía plenamente a todos los actores del proceso, por lo menos era -a decir de la administración y de las principales organizaciones hispanas del país- el comienzo para reparar un sistema resquebrajado que tiene atrapados en la clandestinidad a hombres, mujeres y niños que, en muchos casos, son vistos como una amenaza a la seguridad nacional.

La reforma migratoria que debatía el Senado fue redactada en secreto durante cinco semanas por una comisión negociadora integrada por demócratas, republicanos y la Casa Blanca.

Considerado por los autores como un plan "integral", el documento recomendaba mecanismos para mejorar la seguridad en las fronteras e incluía una vía de legalización que, de haber sido puesta en marcha, iba a permitir al gobierno por primera vez fichar a millones de extranjeros sin papeles que, además, pagarían una multa y se incorporarían con todos sus derechos a la fuerza laboral estadounidense.

Adiós a las esperanzas

Pero el debate se fracturó el jueves cuando una gestión del líder de la mayoría demócrata, Harrt Reid (Nevada) -para fijar un plazo de 30 horas de discusión y proceder al voto-, fue rechazada por el ala más conservadora del partido republicano.

publicidad

"Así será difícil para el gobierno tomar medidas duras contra los trabajadores indocumentados", comentó el domingo el jefe de la seguridad de Estados Unidos, Michael Chertoff.

"En verdad no tenemos la posibilidad de hacer cumplir la ley con respecto al trabajo ilegal de una forma que sea verdaderamente efectiva en este país", agregó.

División republicana

La inconformidad de la administración con el Senado la hizo pública Chertoff. Es el segundo quiebre importante en las filas republicanas en seis años de administración, después del tratamiento de la guerra el Irak.

Dos días después de cancelado el debate, el jefe del departamento de Seguridad Nacional (DHS) dijo que el ministerio a su cargo seguirá ejecutando la ley, pero reconoció que sin las herramientas que habían sido incorporadas con el plan de reforma "será difícil" y puso en duda los resultados en el corto y mediano plazo.

Precisó que el proyecto que debatía el Senado era "el arma más importante que podríamos usar si somos serios para enfrentar este problema" (de la inmigración ilegal), y apuntó que a partir de ahora "haremos lo que tenemos que hacer con los recursos que tenemos a nuestra disposición".

Los culpables del fracaso

Pero, ¿por qué falló el debate?

El propio Chertoff dio la respuesta. Dijo que los opositores del Senado privaron a su departamento de las herramientas necesarias para hacer cumplir de manera más estricta las normativas, entre ellas exigir a las empresas que ingresen a un sistema para verificar el estatus laboral de todos y cada uno de sus empleados.

publicidad

Uno de esos opositores fue citado el viernes por el periódico The Washington Post, la Senadora Elizabeth Dole (republicana de Carolina del Norte), a quien sindicó como una de las que enterró la reforma migratoria.

El diario advirtió que a partir de ahora el problema se volverá "cada vez peor".

Y el presidente George W. Bush tampoco se quedó atrás. En declaraciones aportadas en la Academia de la Marina de Guerra en Newport (Rhode Island), el mandatario dijo que "ellos (los senadores de su partido republicano) entienden que la actual situación es insostenible", y condenó la falta del apoyo al proyecto redactado entre abril y mayo y que en todo momento contó con su respaldo.

La lista de pérdidas

La totalidad de las organizaciones defensoras de los derechos de los inmigrantes coinciden en señalar que el mayor de los fracasos del Senado es haber impedido la legalización de 12 millones de indocumentados.

Agregan que este error trae consigo otra serie de problemas que ya se están sintiendo en todos los estados, entre ellos:

  • Carencia de trabajadores en el sector agrícola.
  • Carencia de trabajadores en el rubro de la construcción.
  • Deterioro de las condiciones de vida de millones de indocumentados que no consiguen empleo o no salen a buscarlo por miedo a ser detenidos y deportados por las autoridades federales de inmigración.
  • Empobrecimiento de zonas donde habitan miles de trabajadores indocumentados.
publicidad

El gobierno también tiene su lista:

  • Suspensión de un plan nacional para identificar a los indocumentados que calificaban al plan de legalización.
  • Retiro de un programa para que los empleadores inscribieran a sus trabajadores y las autoridades verificaran sus identidades.
  • Cancelación de un programa que destinaba fondos adicionales para la seguridad de las fronteras. (Los dineros saldrían de multas a indocumentados que calificaran para la legalización).
  • Cese de un programa de trabajadores temporales.
  • Cese de fondos para mejorar las unidades de investigación de tráfico de indocumentados.
  • Suspensión de contrata de cientos de agentes para la Patrulla Fronteriza y puertos de entrada a Estados Unidos.


La esperanza vive

Pese al incierto futuro, Chertoff no pierde las esperanzas.

Según el jefe del DHS, este año podría resucitar el debate, quizás no en el Senado, pero sí en la Cámara de Representantes, instancia que al igual que la Cámara Alta está controlada por los demócratas.

El Consejo Nacional de La Raza (NLCR, por sus siglas en ingles), la principal organización hispana de Estados Unidos, piensa, como Chertoff, que no todo está perdido y apuesta por un resurgimiento de las discusiones.

A su juicio, con la votación del jueves "nadie debe estar satisfecho", pero aclara que la guerra no está perdida y que la reforma migratoria todavía es posible si se mantiene y se aumenta la presión sobre ambas cámaras antes del receso del verano.

publicidad

"El país aún necesita que haya líderes que sigan luchando por una reforma", dijo Janet Murgía, presidenta del Consejo. "Se perdió una batalla, pero no la guerra… Nosotros no nos rendiremos hasta conseguir una solución que sea realista, efectiva y justa", agregó.

En cuanto a las posibilidades de que la Cámara resuelva debatir a partir de la próxima semana, Murgía dijo que "ya está listo" un proyecto de ley bipartidista, y que quienes apoyan la reforma "estarán pendientes de que esa instancia tome acción lo antes posible".

El plan bipartidista

El proyecto mencionado por Murgía corresponde al plan de los representantes Luis Gutiérrez (demócrata de Illinois) y Jeff Flake (republicano de Arizona), entregado en marzo al Comité Judicial de la Cámara.

La iniciativa tiene los propósitos de mejorar la seguridad fronteriza, poner fin a la inmigración indocumentada y legalizar a la mayoría de los inmigrantes sin papeles que viven en Estados Unidos desde el 1 de junio de 2006.

El plan se basa en 7 capítulos:

  1. Seguridad fronteriza
  2. Seguridad interna
  3. Verificaciones de empleo
  4. Nuevo programa de trabajadores
  5. Reforma al sistema de visas
  6. Legalización de indocumentados
  7. Mejoras adicionales


Camino a la legalización

  • El proyecto incluye un programa de legalización para indocumentados que viven en Estados, llevan tiempo y carecen de antecedentes penales.
  • Beneficia a todos aquellos que están en Estados Unidos a partir del 1 de julio de 2006.
  • Otorga una visa temporal de trabajo por seis años, al término de los cuales el beneficiario podrá optar por la visa permanente. Cinco años más tarde de recibida, podrá postular para la ciudadanía.
  • Los beneficiarios podrán salir y entrar a Estados Unidos.
  • Quienes califiquen deberán pagar una multa de $2,000 al momento de iniciar el trámite.
  • Seis años más tarde, al iniciar el proceso para recibir la visa definitiva, el indocumentado deberá pagar otra multa de $1,000 al servicio de inmigración.
  • Los beneficiarios del programa deberán demostrar su buen carácter moral y fiscal, aprender inglés, recibir clases de comportamiento cívico y salir temporalmente del país.
  • El jefe de una familia de indocumentados que se beneficie del programa deberá salir de Estados Unidos para legalizar su entrada. (Este requisito es cuestionado por las organizaciones nacionales defensoras de los derechos de los inmigrantes, quienes aseguran que no existen garantías que, una vez fuera, el trabajador pueda volver a ingresar). 
publicidad

De abajo hacia arriba

Tanto el gobierno como la Raza apuestan que la Cámara podría iniciar un debate en las próximas semanas.

Y que en caso sea aprobado, el plan será luego remitido al Senado, instancia que para ese entonces podría aceptar el pedido y agregarlo a su agenda, para luego votarlo en el pleno.

La Raza advirtió que la "supuesta ventaja política" conseguida la semana pasada en el Senado por quienes se opusieron la reforma "será efímera", y aseguró que el electorado latino está creciendo "y se hará escuchar" en los comicios presidenciales de 2008, con o sin reforma migratoria.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad