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Temen redadas en Iowa

Temen redadas en Iowa

La comunidad hispana de una zona rural de Iowa teme una redada similar a la ejecutada por el DHS en diciembre de 2006.

Cunden las preocupaciones

DENVER, Colorado - La comunidad hispana de una zona rural de Iowa teme que la masiva presencia de agentes federales de inmigración en el lugar, como parte de un entrenamiento, se transforme en un redada similar a la ejecutada por el departamento de Seguridad Nacional (DHS) en diciembre de 2006.

Los hispanos estamos preocupados porque no queremos que vuelva a suceder aquí, en Waterloo, lo que sucedió en Marshalltown hace un año y medio", dijo Dulce Orozco, coordinadora del grupo Latino Moms (de enseñanza de inglés como segundo idioma).

En aquella ocasión, 2,.200 hispanos de una planta frigorífica fueron interrogados sobre su situación inmigratoria, y 97 de ellos quedaron a disposición de las autoridades federales.

"Todos estamos preocupados por lo que puede llegar a pasar. Las personas documentadas tienen familiares o amigos indocumentados. Y los indocumentados temen que los arresten en cualquier momento", agregó.

Centro de comando

La inquietud entre los latinos de Waterloo, una ciudad al noreste de Des Moines, comenzó a principios de esta semana cuando agentes del Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés) instalaron un "centro de comando" en el National Cattle Congress, un lugar para exposiciones agrícola-ganaderas.

Según un comunicado difundido el lunes por el National Cattle Congress, ICE alquiló -hasta el próximo 25 de mayo-las instalaciones "para un ejercicio de entrenamiento", con la participación de la Agencia Federal de Administración de Desastres (FEMA) y bajo la supervisión del DHS.

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El pasado 24 de abril, FEMA informó que esa agencia realizaría "un ejercicio a nivel nacional" con el propósito de "prepararse para responder a múltiples incidentes, incluyendo tanto desastres naturales como actos terroristas".

Esa información, sin embargo, no incluya ni los lugares ni la duración de los ejercicios, lo que ha creado incertidumbre sobre si la movilización del ICE en Waterloo es o no parte de esos ejercicios federales.

Coincidencias peligrosas

Según el doctor Mark Grey, del Colegio de Ciencias Sociales de la Universidad del Norte de Iowa (UNI), la cantidad de agentes del ICE en Waterloo y el equipo de esos agentes "parece similar a lo que se vio en diciembre del 2006 en la sede de la Guardia Nacional de Iowa en Fort Dodge, donde se mantuvo presos a los inmigrantes detenidos después de las redadas en los frigoríficos Swift".

Grey, fundador del Centro de Liderazgo e Integración de Inmigrantes de Iowa en UNI, comentó que "es evidente que algo se está planeando", pero lo preocupante es que "precisamente se hace de una manera evidente".

En el 2006, puntualizó el catedrático, el operativo se mantuvo en secreto. En este caso, la movilización del ICE es obvia.

De acuerdo con Grey, numerosos hispanos no han ido a trabajar esta semana y otros prefieren evitar los lugares públicos, intimidados por la presencia de los agentes.

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Ni horarios ni datos

Una de esas hispanas es una empleada del restaurante mexicano La Placita, en el centro de Waterloo. María, como pidió ser identificada, afirmó que desde la llegada de los agentes del ICE "cada vez son menos las personas que llegan al restaurante".

Según "María", la decisión de los empleados de La Placita es la de hablar sólo con personas que ellos conocen y no brindar información sobre los horarios o las actividades del restaurante, en parte, "porque uno no sabe qué decirle a la gente" y "porque no queremos basarnos en rumores o causar más miedo".

También Grey pidió que la población latina no tome decisiones por los rumores que circulan.

Despidos sorpresivos

Por su parte, Marlene Kruth, secretaria del reverendo José Luis Comparan, director del ministerio hispano y administrador de la Parroquia Católica Reina de la Paz, confirmó a Efe que los rumores comenzaron a escucharse "hace algunas semanas" y que efectivamente se habían producido algunos despidos de hispanos en un frigorífico local.

"Es triste ver que los agentes de inmigración se llevan a un ser querido. Pero lo que realmente me quiebra el corazón son los hijos que se quedan sin sus padres. Ante esas circunstancias, hacemos lo que podemos", aseveró Orozco.

La comunidad latina en Waterloo está conformada por 1.750 personas, o un 2.6 por ciento de los 67 mil residentes en la ciudad, según datos del Censo.

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