publicidad

Senadores Schumer y Graham dieron a conocer borrador de reforma migratoria

Senadores Schumer y Graham dieron a conocer borrador de reforma migratoria

Los senadores Charles Schumer Lyndsey Graham presentaron su propuesta marco para la reforma migratoria.

Senadores Schumer y Graham dieron a conocer borrador de reforma migrator...

Los puntos del plan

WASHINGTON - Los senadores Charles Schumer (demòcrata de Nueva York) y Lyndsey Graham (republicano de Carolina del Sur) presentaron el jueves su propuesta marco, de cuatro puntos, para la reforma migratoria.

Mientras, en al menos 20 estados con alta concentración de hispanos, activistas concretaron los preparativos de caravanas de buses y vehículos que viajarán a partir de este viernes con destino a la capital estadounidense para participar en la Marcha Nacional por la Reforma Migratoria, en la que también participarán cientos de niños estadounidenses cuyos padres fueron deportados por no tener papeles de estadía legal.

El plan Schumer-Graham propone:

  1. Reforzar la seguridad en la frontera;
  2. Poner en marcha una vía "dura, pero justa" de legalización para los indocumentados;
  3. Tarjetas de Seguridad Social biométricas que impidan que los trabajadores ilegales puedan obtener empleos, y
  4. El establecimiento de un proceso de admisión de trabajadores temporales.
publicidad


El plan se conoció una semana después que ambos legisladores se reunieran con el Presidente Barack Obama a puertas cerradas en la Casa Blanca y será publicado, con la firma de ambos, en la edición que publicará el viernes el diario The Washington Post. Estará disponible en su página digital.

Sistema fallido

En una parte del plan se lee que "nuestro sistema de inmigración está gravemente quebrado".  Tanto Schumer como Graham afirman aseguran además que "el bienestar económico y la seguridad de Estados Unidos depende de la puesta en práctica de políticas de inmigración sensatas".

Según el borrador de proyecto de reforma migratoria, los ciudadanos y los inmigrantes legales que quieran trabajar en Estados Unidos requerirán una tarjeta de la Seguridad Social a prueba de falsificación y de alta tecnología, que contendrá los datos biométricos de su portador.

Este dato había sido filtrado hace dos semanas desatando una fuerte polémica y la critica de la Unión Americana de Derechos Civiles (ACLU), que considera la medida como una intromisión en la privacidad de los ciudadanos estadounidenses.

Otras organizaciones precisaron que la nueva tarjeta de identificación de trabajadores es similar al Real ID aprobado por el Congreso en abril de 2005 y cuya vigencia se encuentra suspendida temporalmente por falta de consenso de los gobiernos estatales.

publicidad

Los empleadores deberán comprobar esas tarjetas antes de contratar a nadie, según la propuesta.

¿Qué opina del borrador de reforma migratoria de los senadores Schumer y Graham? Comente aquí.

Aseguran seguridad

Tras las criticas, en el borrador Schumer-Graham ambos legisladores acallan los temores de aquellos preocupados por el impacto de esas tarjetas en la intimidad personal matizando que esos documentos "no contendrán ninguna información privada, médica o artilugios localizadores".

Schumer y Graham prometen además una "tolerancia cero" para los delincuentes que cometan delitos, y prevén más personal y más medios para la Patrulla Fronteriza (Border Patrol).

Pero "poner fin a la inmigración ilegal no puede ser el único objetivo de la reforma migratoria. El desarrollo de un sistema racional de inmigración legal es imprescindible", arguyen los senadores.

Así, los extranjeros que completaran estudios avanzados científicos o tecnológicos en universidades estadounidenses podrían recibir la residencia.

Otros beneficiarios

El borrador de reforma del Senado recomienda crear un sistema para admitir a trabajadores con menor capacitación y permitir su regreso a sus países al cabo de un tiempo.

Los trabajadores que hayan tenido éxito en su trabajo, y que hayan contribuido a sus comunidades a lo largo de los años, podrán también acceder a un permiso de residencia, según indica el plan Schumer-Graham.

publicidad

Los once millones de indocumentados que se calcula residen en territorio estadounidense contarán también con una vía para la legalización.

"Tendrían que admitir que violaron la ley y pagar su deuda a la sociedad mediante el cumplimiento de servicios comunitario y el pago de una multa e impuestos atrasados", explica.

Fichaje completo

Los beneficiarios de la vía de legalización, según el borrador, tendrían que someterse a una investigación sobre sus antecedentes y dominar el inglés antes de poderse poner a la cola de los inmigrantes que esperan su turno para conseguir la residencia permanente.

Según Schumer y Graham, "el pueblo estadounidense merece más que una retórica vacía y llamamientos poco prácticos a una deportación masiva".

"Instamos al público y a nuestros colegas a unirse a nuestros esfuerzos bipartidistas para poner en marcha estas reformas", concluye el plan.

Obama lo respalda

Poco después de conocido el plan Schumer-Graham, la Casa Blanca emitió un comunicado en el que expresó que el Presidente Obama acogió con satisfacción el documento.

"En junio, me reuní con miembros de ambos partidos y asigné a la secretaria Napolitano para que trabaje con ellos y con grupos clave de todo el país a fin de formular una estrategia integral que arregle por fin nuestro sistema quebrado de inmigración", dice la nota. Y agrega: "Me complace ver que los senadores Schumer y Graham han producido un marco prometedor y bipartidista, que puede y debe ser la base para avanzar".

publicidad

El mandatario también apuntó que el borrador de propuesta migratoria "trata concienzudamente la necesidad de reforzar nuestras fronteras y exige que rindan cuenta tanto los trabajadores que están aquí ilegalmente como los empleadores que burlan el sistema".

"Mi gobierno realizará consultas adicionales con los senadores sobre los detalles de su propuesta, pero el próximo e importante paso será convertir su marco en una propuesta legislativa, y que el Congreso actúe lo antes posible", anotó Obama.

Luego agregó: "Felicito a los senadores Schumer y Graham por su liderazgo, y les prometo hacer todo lo posible para forjar un consenso bipartidista este año con respecto a este importante asunto de manera que podamos continuar avanzando con la reforma integral de la inmigración".

Durante la campaña electoral, Obama se había comprometido a empujar una reforma migratoria, pero la promesa fue postergada por postergada por el debate de otros temas de mayor importancia, entre ellos la crisis económica, las guerras en Afganistán e Irak y la reforma de salud.

Inmigrantes complacidos

Tras revisar el documento, Angélica Salas, directora ejecutiva de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Angeles (CHIRLA), dijo en un comunicado que esperaba que Obama firme este proyecto en el curso de 2010.

Agregó que el plan Schumer-Graham debe ser "fortalecido con el trabajo de todos" y que sólo de esa forma podrá concretarse este año.

publicidad

"Estamos alentados por el tono del comunicado de los Senadores y por la respuesta del Presidente. La comunidad debe continuar con sus planes de marchar este domingo 21 de marzo en Washington DC y continuar fomentando poder político para presionar al Congreso y al Presidente, y así lograr que sus palabras se hagan ley", puntualizó.

Salas subrayó que "nosotros, como inmigrantes estadounidenses, estamos determinados a sostener esta movilización hasta que lleguemos a la meta final. Nunca ha existido un mejor momento como este para avanzar una propuesta de reforma migratoria que refleje los intereses y valores de Estados Unidos".

Difícil, pero justo

El Center for American Progress (CAP) aplaudió con algunas reservas el borrador de reforma migratoria de los senadores Schumer-Graham y se congratuló con la postura del presidente Obama de unir esfuerzos con el legislativo y demás actores que participan en el proyecto para llevarlo a buen término en el curso de 2010.

"Aplaudimos el compromiso del presidente y el valiente paso dado por los senadores" Schumer y Greaham, se lee en un comunicado enviado la noche del jueves. Instamos a ambas partes a que trabajen juntos para producir una medida bipartidista que será duro, justo y práctico, y que fortalecerá nuestra economía, agrega.

CAP precisó que respalda el anteproyecto de cuatro puntos que, entre otras medidas, recomienda el fortalecimiento de la seguridad fronteriza, propone un aumento de sanciones a empresarios sin escrúpulos que contratan a indocumentados y abre una vía de legalización regulada que exigirá a los indocumentados inscribirse, pagar multas e impuestos atrasados, aprender Inglés y ganarse su lugar en la fila para la obtención de un permiso legal de residencia en Estados Unidos.

publicidad

Puntos críticos

Pero el CAP no está de acuerdo con todos los puntos del plan Schumer-Graham. Una diferencia de criterio apunta a la recomendación de una nueva tarjeta de identificación para trabajadores que afectaría tanto a extranjeros como a residentes legales y ciudadanos estadounidenses.

Esta, añade, debe garantizar exactitud en los datos ingresados al sistema conservar la privacidad de todos y cada uno de los trabajadores empadronados.

Otra preocupación se centra en el tema de la reunificación familiar, del que no se hace referencia en el borrador Schumer-Graham.

Los esfuerzos por aprobar la reforma migratoria "tropezarán" si no se garantiza un mecanismo para que los miembros cercanos de la familia que reside legalmente en el país "se reúnan con rapidez" y se eliminan las colas generadas por la cuota de visas disponibles que cada año entrega el Departamento de Estado.

El CAP dijo además confiar en que el borrador prospere y el Congreso apruebe una "buena legislación" que permita la puesta en marcha de un "programa difícil, pero justa" para que millones de indocumentados "obtengan su estatus legal".

Reid se suma

Simultáneamente, el líder del Senado, Harry Reid (demócrata de Nevada) envió un comunicado a los medios para felicitar a los senadores Schumer y Graham "por el bosquejo sensible y bipartidista que han producido, el cual será el cimiento para arreglar nuestro averiado sistema de inmigración".

publicidad

El legislador agregó que "estoy comprometido con una reforma que incluya la protección firme y efectiva de nuestras fronteras; sanciones rígidas para los empleadores inescrupulosos quienes violan nuestras leyes de inmigración; y vías más amplias para canalizar la inmigración legal, cuando así lo requieran nuestras necesidades económicas".

Explicó que "para los inmigrantes que están en el país ilegalmente, los requisitos serían registrarse con el gobierno; aprender inglés; pagar sus impuestos; hacer una investigación de su pasado judicial para descartar antecedentes criminales; y pagar multas y otras penalidades".

Reid advirtió que este requisito contemplado en el borrador Schumer-Reid "tiene que suceder antes de que puedan tomar su lugar en la fila detrás de aquellos que han llevado el proceso de legalización bien desde el principio, y así, eventualmente buscar ser residentes permanentes".

Mejoras notables

El líder del Senado apuntó también que la reforma migratoria "debe proteger a la economía estadounidense y la competividad del país", indicando que para alcanzar estos objetivos "no solo debe resguardar los derechos y la calidad de vida de los trabajadores estadounidenses, sino que debe también mejorar sus vidas al incrementar sus ingresos y eliminar la competencia desleal".

publicidad

"Una vez que la propuesta esté lista, estoy comprometido con llevar al pleno del Senado esta legislación que los Senadores Schumer y Graham esperan presentar con la colaboración de la Casa Blanca", subrayó.

Precisó que "la clave del éxito está en el trabajo bipartidista de estos senadores".

Para que la reforma migratoria sea aprobada por el Senado se requiere el apoyo de 60 de los 100 senadores que conforman la Cámara. Los demócratas ocupan 57 asientos. De ellos, al menos 10 no respaldarían el proyecto porque pertenecen a distritos electorales cuyos votantes son contrarios a la legalización de indocumentados.

A principios de Semana Schumer y Graham advirtieron que para asegurar el plan y la votación favorable, necesitan por lo menos el apoyo de otro senador republicano, un tema que sigue en fase de negociaciones entre los autores del borrador y el Presidente Obama.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
preview
Video: Policía londinense responde a reportes de un supuesto tiroteo en ‘Black Friday’
preview
El videíto: Esta familia volvió a los 70 para celebrar su cena de Acción de Gracias
publicidad