publicidad

Republicanos toman distancia

Republicanos toman distancia

Los legisladores del partido del presidente George W. Bush toman distancia de la reforma migratoria amplia y justa.

Separación de hecho

WASHINGTON - Horas después de conocerse la existencia de un nuevo plan migratorio que incluiría conceder la residencia condicional permanente a millones de indocumentados en Estados Unidos, el periódico The Washington Times reportó que el Comité Nacional del Partido Republicano (CNR) formalizará su rechazo a planes de legalización que respalda el presidente George W. Bush.

"Hasta ahora 47 miembros del CNR, que tiene en total 168 miembros, han firmado una resolución que se opone, de forma inequívoca, a las propuestas que respalda Bush y que darían la residencia legal a millones de indocumentados", informó el periódico.

Terry Strine, presidente del Partido Republicano en Delaware, dijo a The Washington Time que su firma en esa resolución "refleja el hecho de que nosotros, en el partido, en todo el país sentimos que nadie en Washington, D.C. presta atención a nuestra opinión sobre este asunto".

El plan de la discordia

El Senado rechazó el pasado 28 de junio una propuesta tripartita de reforma migratoria que había sido redactada en secreto por una comisión negociadora integrada por demócratas, republicanos y la Casa Blanca.

El plan, entre otras recomendaciones, incluía severas medidas de seguridad en la frontera, combate al tráfico ilegal de personas, castigos a empleadores que contrataran indocumentados y una vía de legalización para extranjeros sin papeles que se encontraban en el país desde el 1 de enero de 2007 y carecieran de antecedentes criminales.

publicidad

Con el apoyo de Bush

El proyecto contaba con el apoyo de Bush, quien presionó al Congreso para que lo aprobara y permitiera, dijo, "sacar de las sombras" a millones de inmigrantes indocumentados.

Pero el ala conservadora del partido republicano tildó el plan tripartita de una "amnistía para ilegales" y a cambio propuso una serie de enmiendas para eliminar el programa de legalización y mantener las recomendaciones de seguridad.

Votaciones en puertas

Según el periódico, se espera que el Comité de Resoluciones del CNR apruebe la decisión este jueves en su sesión anual, a celebrarse en Saint Paul, Minesota, el mismo estado donde el año próximo los republicanos celebrarán su convención nacional para designar al candidato que competirá en los comicios de noviembre de 2008.

Si el comité aprueba la resolución, la iniciativa pasará a votación del pleno del CNR el viernes.

Celebran fracaso

A su vez, el senador republicano Lindsey Graham (Carolina del Sur), dijo que el debate del mes pasado en torno a una fracasada reforma migratoria fue determinante para que el Senado aprobara una iniciativa que destinará $3 mil millones a la seguridad en las fronteras de Estados Unidos.

Graham señaló que los fondos serán utilizados para contratar nuevos agentes de la Border Patrol (Patrulla Fronteriza), construir vallas (muros) en áreas urbanas y levantar torres de observación para frenar el tráfico de indocumentados a Estados Unidos.

publicidad

"Ganancias políticas"

"Creo que vamos a encontrarnos con un gran éxito que no podría haberse logrado sin el debate previo", precisó el senador. "Me metí en problemas políticos por participar en el proceso, pero aquí es donde se encuentran las ganancias políticas".

Graham fue abucheado en mayo durante la convención estatal del Partido Republicano al manifestar su apoyo al plan de reforma tripartita que incluía la legalización.

Terreno con espinas

Los republicanos que se oponen a la aprobación de una reforma que otorgue estatus legal a millones de indocumentados se lanzaron en contra de Graham en las elecciones primarias, poniéndose al lado de candidatos con distintos puntos de vista sobre el tema.

Graham dice que eso lo tiene sin cuidado.

"Nuestro sistema migratorio está quebrado. A medida que pasa el tiempo, se hace más difícil soslayar las medidas de reforma necesarias para recuperar el control de la migración gracias a este último debate", indicó.

Con el dedo en el renglón

El congresista dijo que continuará manteniendo la presión para lograr cambios en aspectos diversos del debate, entre ellos:

  • Reglamentos más firmes para la emisión de visas, que castigarían a quienes se quedan ilegalmente en Estados Unidos.
  • Un sistema que impida a los indocumentados obtener empleo y permita un incremento en el ingreso legal de trabajadores comunes y especializados.
  • Algún mecanismo que permita abordar el caso de los 12 millones de personas que viven ilegalmente en el país.
publicidad

Todos culpan a todos

Graham, además, culpó a las políticas impulsadas por el presidente Bush que llevaron al fracaso del debate en el Senado, una postura que no es compartida por el resto de su partido.

En junio, el director general del Partido Republicano, Mel Martínez, dijo a Univision Online que en la derrota del debate de la reforma migratoria "jugaron un papel crucial los demócratas y los grupos afiliados a los demócratas, como los sindicatos", y agregó que si bien hubo más republicanos que votaron en contra del proyecto, es "injusto" culpar a su partido del hundimiento del plan.

"Lo reconozco, no lo discuto, hubo más gente nuestra que voto en contra, pero este fue un fracaso conjunto... de todos", dijo el senador.

Falta de consenso

El precandidato presidencial republicano John McCain, por su parte, reconoció que ambos partidos fueron incapaces de ponerse de acuerdo en un consenso.

Pero el senador republicano Jim DeMint (Carolina del Sur) criticó duramente la propuesta tripartita e indicó que le ofrecía una "amnistía" a muchos indocumentados.

DeMint es uno de los principales simpatizantes del ex gobernador por Massachusetts Mitt Romney, en las primeras votaciones para definir al candidato presidencial, en Carolina del Sur.

El último esfuerzo

Por último, el republicano de mayor rango en el Comité Judicial del Senado, Arlen Specter (Pensilvania), confirmó el lunes que redacta un borrador de una nueva propuesta migratoria.

publicidad

El plan se basa en el proyecto tripartita abortado en junio y modifica el capítulo de legalización, recomendando otorgar la residencia condicional permanente a millones de indocumentados pero negando el acceso a la ciudadanía.

El proyecto podría ser entregado después del receso de agosto. Fuentes del Congreso, sin embargo, advirtieron que por ahora no habrá debate y que la reforma migratoria podría regresar al pleno de ambas cámaras después de las elecciones presidenciales de 2008.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad