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Reforma fuera de agenda

Reforma fuera de agenda

Los precandidatos a la nominación republicana hablan de inmigración, pero el tema no figura mucho en la agenda de campaña.

Opiniones dispares

Tres semanas después de iniciadas las primarias para elegir al candidato republicano a la presidencia de Estados Unidos, el tema de la reforma migratoria sigue relegado a un segundo plano.

En Iowa se impuso Mike Huckabee, candidato que favorece una política basada en un fuerte componente de seguridad y medidas para terminar con la inmigración indocumentada, mientras que en New Hampshire ganó John McCain, quien es partidario de una reforma amplia que incluya una vía de legalización para los indocumentados.

Pero en Michigan el triunfo se lo llevó Mitt Romney, un férreo defensor de estrategias que obliguen a los indocumentados a salir de Estados Unidos e inicien desde el exterior un proceso de retorno ordenado bajo estrictas medidas de seguridad.

Presentamos algunas diferencias clave entre los tres candidatos republicanos que lideran las primarias sobre temas de interés para los inmigrantes de Estados Unidos.

Reforma migratoria

En 2005 McCain patrocinó, junto al senador Edward Kennedy (demócrata de Massachussets), una iniciativa de reforma migratoria que incluía una vía de legalización para indocumentados que se encontraban en el país, pagaran impuestos y carecieran de antecedentes criminales.

En mayo de 2006 el senador de Arizona apoyó la aprobación de un proyecto de ley que concedía la residencia a indocumentados que cumplieran con los tres requisitos y pagaran multas antes y durante el proceso de residencia, que podía demorar 11 años.

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El año pasado McCain participó en la elaboración de un proyecto de reforma amplio que contó con el respaldo de senadores de ambos partidos y la Casa Blanca, pero la idea fracasó el 28 de junio por falta de apoyo bipartidista.

Romney y Huckabee no tuvieron participación en los debates. Por el contrario, ambos precandidatos rechazan otorgar beneficios a indocumentados y que luego reclamen visas que los inmigrantes legales esperan durante años.

Muro fronterizo

Romney y Huckabee apoyan programas de seguridad que pongan fin a la entrada ilegal de extranjeros a Estados Unidos.

La primera vez que apareció el tema del muro en la frontera con México fue en el proyecto de ley HR 4437, debatido y aprobado por la Cámara de Representantes en diciembre de 2005 y que contó con el apoyo de republicanos y la Casa Blanca.

El plan incluía, entre otros temas, criminalizar la estadía ilegal -por ahora una falta de carácter civil-, aumento de redadas y deportaciones, nuevas cárceles para indocumentados y sancionar la asistencia y contrata de indocumentados.

En septiembre de 2007 el Congreso aprobó la ley del muro. Simultáneamente el departamento de Seguridad Nacional (DHS) aprobó la construcción de un muro virtual de seguridad a un costo que fluctúa entre los $2 mil y los 30 mil millones.

McCain no rechaza el muro, pero insiste en que el tema de la inmigración indocumentada debe agregar una vía para legalización ordenada y justa para los indocumentados.

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La amnistía

Huckabee y Romney rechazan el término. Han dicho que no apoyarán ningún proyecto para amnistiar a los 12 millones de indocumentados que viven en el país.

"Cualquier indicio de amnistía sería un insulto para los inmigrantes legales que están en la fila para conseguir sus beneficios inmigratorios", declaró Huckabee poco antes de las primarias en New Hampshire.

Y en Iowa enfatizó que la seguridad de Estados Unidos exige poner fin a la inmigración indocumentada.

Un mes antes, en el foro presidencial republicano organizado por Univision en la Universidad de Miami, Florida, Huckabee aseguró que no respaldará la aprobación de una reforma migratoria que incluya una vía de legalización. Dijo que de llegar a la Casa Blanca hará cumplir la ley para poner fin a la inmigración ilegal, y añadió que la primera tarea, si es electo, "será asegurar la frontera".

También mencionó que cualquier indicio de amnistía sería un insulto para los inmigrantes legales que están en la fila para conseguir sus beneficios inmigratorios.

No hay diferencias

Romney piensa como Huckabee. El 9 de diciembre dijo que "no debe haber un camino especial para aquellos que entraron ilegalmente en Estados Unidos", y agregó que antes de proteger la inmigración legal se debe "defender, primero, la inmigración legal".

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"No estoy para nada de acuerdo de que los 12 millones de personas que vinieron aquí ilegalmente sean autorizados a quedarse aquí permanentemente. Es una forma de amnistía y no es adecuado", afirmó en Iowa, donde perdió.

McCain, por su parte, aborda el tema de manera distinta a Huckabee y Romney. Durante toda su campaña ha respondido que la legalización de los indocumentados no constituye una amnistía, sino que se trata de estrictas condiciones para que los clandestinos puedan regularizar su situación, como pagar multas, carecer de antecedentes criminales y aprender inglés.

"No se trata de una amnistía", le dijo a Romney en un debate dos días antes de las primarias de New Hampshire, donde ganó. "Usted puede invertir toda su fortuna en esos comerciales con ataques, amigo mío, pero -de que la legalización es una amnistía- eso no es verdad".

Verificación de empleo

Huckabee y Romney respaldan planes que pongan fin a la inmigración indocumentada, y la verificación de empleo es uno de ellos.

La verificación de empleo forma parte de las políticas de seguridad del gobierno federal para combatir la inmigración indocumentada.

El 17 de septiembre del año pasado la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración activó 'en línea' el programa E-Verify, sistema que revisa las fotografías de las autorizaciones de empleo y de las tarjetas verdes o green card de los trabajadores foráneos y las compara con su base de datos.

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Para verificar la identidad de un trabajador el empleador debe llenar un Formulario I-9 y solicitar al gobierno que revise los datos de identidad del empleado.

McCain también apoya el sistema, pero insiste en que el Congreso debe incluir este plan de seguridad en un proyecto amplio de reforma migratoria que permita regularizar la permanencia de los indocumentados.

Redadas y deportaciones

Las posturas de Huckabee y Romney dejan vía libre a la puesta en vigor de políticas favorables a la ejecución de redadas y deportaciones por parte del DHS.

McCain, en cambio, destaca que es imposible expulsar a los 12 millones de indocumentados que viven actualmente en Estados Unidos.

Romney acabó reconociendo en New Hampshire que era "impracticable" el arresto y la expulsión de todos ellos, pero reiteró que no aceptará ningún plan que incluya una amnistía.

No cabe duda que la inmigración indocumentada sigue siendo el tema dominante de la campaña electoral en el lado republicano, algunas veces más que la guerra en Irak, la guerra en Afganistán, la inestabilidad en el Medio Oriente, la economía nacional los problemas en el sistema educativo, el desempleo, los 47 millones de estadounidenses sin seguro médico o la crisis que azota al sector inmobiliario, entre otros temas.

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