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Proponen carné antifraude

Proponen carné antifraude

Legislador repubicano en campaña por la reelección propuso carné antifraude para trabajadores huéspedes.

Verificación de empleo

LOUISVILLE, Kentucky - El líder de la minoría del Senado Mitch McConnell (republicano de Kentucky) dijo a un grupo de empresarios agrícolas que el gobierno federal está obligado con los empleadores a otorgar carnés difíciles de falsificar a trabajadores huéspedes, para que los negocios estén más seguros de contratar gente que vive legalmente en el país.

El legislador dijo que los empleadores del país estarán en la primera fila de la lucha contra la inmigración ilegal, reportó The Associated Press.

El sistema de control está regulado por el sistema de verificación de empleo dirigido por el departamento (ministerio) de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés).

Pero McConnell agregó que muchos empresarios ahora tienen dos malas opciones - rehusar contratar a alguien sospechoso de estar viviendo ilegalmente en el país y arriesgarse a ser demandado por discriminación, o contratar a alguien que resulte ser indocumentado, y luego ellos "tienen al gobierno sobre ellos".

Los trabajadores huéspedes que realizan faenas agrócilas utilizan la visa tipo H-2A, mientras que aquellos que laboran en otras áreas tales como hoteles, ganadería o servicios utilizan la visa tipo H-2B.

Nuevo plan restrictivo

Las declaraciones de McConnel ocurren la misma semana en que un grupo bipartidista propuso en ambas cámaras del Congreso un nuevo plan que, de ser aprobado, aumentará el número de agentes de la patrulla fronteriza, obligará a los empleadores a verificar el estado migratorio de todos sus trabajadores y sancionará a aquellos que contraten indocumentados.

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El proyecto, bautizado como 'Secure America with Immigration and Enforcement' (SAVE Act),  también elimina la posibilidad de legalizar a los 12 millones de indocumentados y deja la puerta abierta para que el departamento de Seguridad Nacional (DHS) incremente las redadas en los centros de trabajo, estrategia que fue investigada y criticada en un completo informe divulgado por el Consejo Nacional de La Raza, el principal grupo hispano de Estados Unidos.

También cuenta con el respaldo del representante Tom Tancredo, republicano de Colorado, entre otros legisladores de ese partido.

Detalles del nuevo carné

McConnell agregó que los carnés difíciles de falsificar, que tendrían huellas dactilares u otras características únicas para cada trabajador huésped, ofrecerían a los empleadores más comodidad al hacer contrataciones.

"Así que cuando mires ese (carné), uno puede tener la seguridad de que la persona que estas pensando contratar está aquí legalmente", dijo ante la convención de la Agencia de Empresarios Agrarios de Kentucky. "El gobierno tiene la obligación".

McConnell dijo que los trabajadores huéspedes juegan papeles importantes en la economía estadounidense, de acuerdo con el reporte de AP.

Tras la reelección

El senador, quien buscará un quinto período en la elección del próximo año, habló ante la convención mayormente de inmigración, un tema importante para empresarios agrarios de Kentucky que dependen de la mano de obra de inmigrantes para la plantación y cosecha.

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McConnell fue pesimista sobre las probabilidades de que el Congreso reviva una propuesta integral migratoria que incluiría una manera para legalizar a millones de inmigrantes indocumentados - cláusula a la que el senador se opone.

El legislador votó en contra de la propuesta que fue derrotada este año en el Senado.

Historia del debate

En los últimos tres años la reforma migratoria ha sufrido dos importantes derrotas en el Congreso estadounidense.

El primer fracaso ocurrió el 3 de junio de 2006, cuando el entonces liderazgo republicano canceló el nombramiento del Comité de Conferencia que debía armonizar dos leyes aprobadas, una por la Cámara de Representantes -el 16 de diciembre de 2005- y otra por el Senado -el 25 de mayo de 2006-.

El primer proyecto, patrocinado por los republicanos, proponía, entre otras medidas, criminalizar la estadía indocumentada, acelerar las deportaciones y un fuerte componente de seguridad nacional para poner fin a la inmigración indocumentada.

Propuesta bipartidista

El segundo proyecto, que contó con respaldo bipartidista, entre otras recomendaciones incluyó una vía de legalización para la mayoría de los 12 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos y que no tuvieran antecedentes criminales.

Los republicanos argumentaron que este plan no era congruente con la política de seguridad del gobierno federal y optaron por cancelar el debate.

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Un mes después, ambas cámaras del Congreso aprobaron la ley del muro y dos meses más tarde los republicanos perdieron en control de ambas cámaras del Congreso.

El segundo debate

A mediados de mayo una comisión tripartita integrada por representantes demócratas, republicanos y de la Casa Blanca anunciaron la elaboración de una nueva propuesta de reforma migratoria que incluía, entre otras recomendaciones, una compleja vía de legalización para indocumentados que se encontraban en Estados Unidos desde el 1 de enero de 2007 y carecieran de antecedentes criminales.

El Senado inició el debate el 21 de mayo, pero el 7 de junio el liderazgo demócrata canceló la iniciativa bajo el argumento que los republicanos no estaban dispuestos a fijar un número limitado de enmiendas y que ninguna de ellas anulara la vía de legalización.

Una semana después, el día 14, los líderes de ambos partidos en la Cámara Alta acordaron reanudar el debate, pero el día 28 la propuesta tripartita sucumbió ante la falta de apoyo de ambos partidos.

El plan tripartita, basado también en un fuerte componente de seguridad nacional para poner fin al tráfico ilegal por la frontera, recomendaba una vía de legalización a cambio de, primero, una residencia temporal de tres años, verificación de identidad, una multa de $13,500 por persona y un trámite consular en el país de origen para recibir la residencia permanente.

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Leyes locales

El fracaso de ambos debates originó que gobiernos estatales -bajo el argumento de que el gobierno federal no hace mucho por controlar la inmigración ilegal- lancen sus propias iniciativas para solucionar el problema.

En los últimos dos años más de 1,400 proyectos de ley antiinmigrantes han sido discutidos en varios estados.

Un estudio ventilado en agosto en la Conferencia Nacional de Legislaturas Estatales celebrado en Boston, Massachussets, precisó que desde 2005 se han aprobado unas 180 leyes.

No, no, no y no

En resumen, las ordenanzas prohíben a los propietarios alquilar casas y negocios a indocumentados, y otorgan poderes extraordinarios a policías locales para ejercer funciones como agentes de inmigración.

Autorizar a las policías municipales y estatales para que su personal ejerza funciones como agentes de inmigración es un plan ideado por el departamento de Justicia tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.

La ley de inmigración de 1996 permite que el servicio de inmigración llegue a acuerdos con autoridades estatales y locales para que la policía realice este tipo de funciones. El entonces secretario de Justicia, John Ashcroft, explicó en 2003 que el plan formaba parte de la lucha antiterrorista dirigida por el gobierno de Washington.

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