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Polémica por licencias en NY

Polémica por licencias en NY

Decisión del gobernador Eliot Spitzer cayó como un jarro de agua fría en la comunidad inmigrante de Nueva York.

Del elogio a la crítica

NUEVA YORK - La decisión del gobernador de Nueva York, Eliot Spitzer, de otorgar a los indocumentados una licencia de conducir distinta a la de residentes legales cayó como un jarro de agua fría en la comunidad inmigrante, que se siente traicionada y ha pedido reunirse con él "lo más pronto posible".

La celebración en su día de indocumentados y activistas y sus elogios a Spitzer por conceder licencia de conducir única para todos los neoyorquinos se ha tornado ahora en críticas y temor ante lo que consideran un cambio en la política anunciada por el gobernador hace un mes.

Tan pronto como los defensores de los inmigrantes fueron informados del anuncio que Spitzer haría el sábado, "le dijimos que no y que queríamos una reunión lo más pronto posible cuando regrese de Europa" dijo a la agencia Efe Javier Valdés, de la Coalición del Inmigrante de Nueva York.

"Nos avisaron (a la Coalición) el viernes después de la medianoche y ahí mismo le dijimos (al representante de Spitzer) que si él está tan dispuesto a implantar el Real ID, queremos que haya un diálogo, un debate", dijo Valdés.

"Si no lo hay, no se va a respaldar. Todos los expertos en seguridad han dicho que el Real ID no funciona, y los expertos en derechos civiles han dicho que va a violar los derechos" al portador, añadió.

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Muchos lo rechazan

Destacó también que el carné de identidad para todos los ciudadanos de Estados Unidos, conocido como Real ID, y aprobado por el Gobierno del presidente George W. Bush junto a un conjunto de medidas que entrarán en vigor en 2013, ha sido rechazado por varios estados.

Un total de 10 estados se oponen a la ley porque consideran que viola los derechos constitucionales de los estados al restarles autonomía y porque no está acompañada de los fondos que se necesita para implantarla.

"El Real ID se tiene que poner en marcha en 2013, pero hasta el momento nadie lo ha hecho. ¿Si es una política mala, por qué el gobernador está ayudando a resucitarla?", cuestionó Valdés, portavoz de la Coalición, que agrupa a organizaciones que ofrecen servicios a la comunidad inmigrante.

¿Promesas rotas?

Señaló además que en cuanto a las licencias de conducir para indocumentados, quieren que Spitzer cumpla con su promesa "y no venga ahora con tres licencias y que se respete la confidencialidad" del inmigrante.

El 27 de octubre Spitzer, ex fiscal general del estado que se destacó por defender los derechos de los indocumentados, anunció junto al secretario de Seguridad Nacional, Michael Chertoff, que habrá un carné de conducir para indocumentados, pero no será válido para abordar aviones o cruzar fronteras y que en lugar de 2007, la propuesta será para 2008.

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Nueva York expedirá una licencia para residentes legales y una tercera, diferente, para los ciudadanos que será la Real ID, el documento que la Administración Bush quiere que tengan todos los estadounidenses y que funcionaría como una cédula de identidad nacional.

Ilegalidad a la vista

Inmigrantes y activistas consideran que la licencia que se concedería a indocumentados se presta para que se discrimine contra esta comunidad porque identificaría a su portador como indocumentado.

Tanto Valdés como Joel Magallán, director de la Asociación Tepeyac, que brinda ayuda a la comunidad mexicana, consideran que Spitzer cedió a las presiones que encontró su anuncio de carnés para indocumentados.

"Lo que más me preocupa -argumentó Magallán- es el Real ID y que se vaya a poner en marcha más temprano que en otros estados. Tiene que haber un debate. El remedio es peor que la enfermedad".

Probando, uno, dos...

Sin embargo, el asambleísta demócrata Peter Rivera, uno de los legisladores latinos que apoya a Spitzer, señaló que con su nueva propuesta el gobernador lo que ha hecho es preparar a los neoyorquinos para el Real ID.

"Al mismo tiempo, hay un sinnúmero de inmigrantes que no tienen permiso para manejar y aunque no es lo que pedimos al principio, esto provee licencias a quienes no pueden conducir en este momento", señaló Rivera.

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"Comparando con lo que tenemos ahora, es una victoria", aseguró Rivera, quien ante el temor de los indocumentados de que agentes de la policía les puedan denunciar ante las autoridades de inmigración, dijo que se propone presentar en enero un proyecto de ley que prohibiría que eso ocurra.

"Nos engañó"

Mientras, el senador estatal Rubén Díaz, también demócrata que había aplaudido la iniciativa de Spitzer, confesó estar "desilusionado y muy enojado con el viraje del gobernador, quien prácticamente nos engañó".

Díaz aseguró que con la nueva licencia para indocumentados que propone Spitzer su portador va a vivir la discriminación que él sufrió en el Ejército de Estados Unidos en Carolina del Sur, "donde el 90 por ciento de las personas decían que yo no podía tomar agua o comer en el mismo lugar que los blancos".

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