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Obama y senadores Schumer y Graham en reunión clave sobre la reforma migratoria

Obama y senadores Schumer y Graham en reunión clave sobre la reforma migratoria

En momentos en que la Casa Blanca se encuentra bajo fuerte presión, Obama y senadores clave hablarán de reforma.

Obama y senadores Schumer y Graham en reunión clave sobre la reforma mig...

Traspié de 72 horas

En momentos que la Casa Blanca se encuentra bajo fuerte presión de organizaciones y grupos nacionales que defienden los derechos de los inmigrantes, el Presidente Barack Obama se reunirá este jueves con dos influyentes senadores que redactan un plan de reforma migratoria bipartidista.

Simultáneamente, funcionarios de la Administración se reunirán con dirigentes de organizaciones nacionales pro inmigrantes para explicarles los pasos que el presidente está dando y que dará en las próximas semanas.

WASHINGTON - La reunión, acordada en primera instancia para el lunes, fue cancelada porque a uno de los invitados, el legislador Lindsey Graham (republicano de Carolina del Sur), le cancelaron el vuelo y no pudo llegar al compromiso que se iba a celebrar a puertas cerradas en la Casa Blanca.

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El segundo participante, el senador Charles Schumer (demócrata de Nueva York), es el presidente del Subcomité de Inmigración del poderoso Comité Judicial del Senado y quien lidera la preparación del documento.

Schumer inició entre mayo y junio del año pasado a escribir el proyecto y cuenta con la asistencia de delegados de al menos 600 organizaciones civiles, entre ellas religiosos, trabajadores, abogados, policías, representantes de la Administración de Obama y legisladores de ambos partidos.

El proyecto iba a ser presentado originalmente los primeros días de septiembre, tras el receso del final del verano, pero fue frenado porque no contaba con respaldo republicano.

En busca de votos

Una reunión de Obama con los líderes del Senado permitió que Graham se uniera a Schumer para redactar un plan que cuente con el apoyo de ambos partidos y garantice el mínimo de 60 votos (de los 100 asientos que dispone la Cámara Alta) para que la reforma sea aprobada.

Detalles del plan indican que se basa en un fuerte componente de seguridad nacional (incremento de la vigilancia en la frontera, más recursos para la patrulla fronteriza, ampliación del proyecto del muro y fortalecimiento del programa conocido como E-Verify -verificación de empleo-) y una vía de legalización similar a la recomendada en el plan que lidera el legislador Luis Gutiérrez (demócrata de Illinois) y que entregó a la Cámara de Representantes el 15 de diciembre.

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El proyecto recomienda otorgar una residencia temporal por seis años a indocumentados que lleven tiempo en el país, paguen impuestos, sepan hablar inglés, paguen una multa y carezcan de antecedentes criminales. Cumplido el plazo, podrán pedir la residencia permanente. Cinco años después de la fecha de emisión de la green card (tarjeta verde) podrán tramitan la ciudadanía estadounidense.

¿Ayudará al debate migratorio este tipo de reuniones? Comente aquí.

Proyectos parecidos

El plan Schumer-Graham incluiría estas recomendaciones y agregaría, según reveló el Noticiero Univision, la creación de una nueva tarjeta de identidad para todos los trabajadores de Estados Unidos, incluyendo residentes,, ciudadanos y extranjeros con autorización del servicio de inmigración para laborar en el país.

El diario La Opinión de Los Angeles reportó en su página de Internet que el anteproyecto de ley de reforma migratoria estaría listo en corto plazo y que Schumer adelantó que sólo faltan "un par de cosas más que concretar".

Agregó que entre los detalles pendientes está el contar "con un segundo republicano para el proyecto", y que la otra es tener a los sindicatos y a los empresarios "en la misma página en relación al área del flujo futuro de trabajadores".

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"Pero no estamos acercando, estoy optimista", apuntó el senador.

Schumer también dejó en claro que "no pasaremos una reforma migratoria si no es bipartidista. Hemos tenido largas discusiones con Graham y con otros, pero siempre ha dicho que quería un segundo republicano. Al principio pensamos que sería más fácil ya que Mel Martínez estaba de acuerdo, sin embargo, luego se retiró y ha sido difícil encontrar un segundo republicano", señala el reporte de La Opinión.

El problema, señalaron fuentes consultadas por Univsion.com, es que la reforma migratoria necesita algo más que dos respaldos republicanos. Al menos 10 senadores demócratas, electos en distritos electorales cuyos votantes no apoyan la legalización de los indocumentados, se mantienen al margen del debate. Es decir, el partido de Obama cuenta sólo con 47 votos de sus correligionarios más los dos votos independientes, situación que lo obliga a conseguir 10 votos republicanos, porque ya cuenta con el de Graham.

Marcha nacional

Mientras, a nivel nacional más de 800 organizaciones y grupos continúan organizando la Marcha del 21 de marzo en Washington DC, parte de una estrategia para presionar a la Casa Blanca y al Congreso a que den inicio al debate y aprueben una reforma migratoria generosa y comprensiva.

Los organizadores han señalado que la convocatoria será la primera de una serie de otros movimientos similares a las marchas de primavera de 2006, cuando cientos de miles de inmigrantes salieron a las calles de las principales ciudades con alta concentración de hispanos para exigir el freno a una propuesta antiinmigrante aprobada por la Cámara de Representantes que criminalizaba la estadía sin papeles en el país, que por ley se trata de una falta de carácter civil no penal.

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El objetivo fue logrado, pero una segunda petición, aprobar la legalización de los casi 12 millones de indocumentados fue desestimada por falta de apoyo bipartidista.

Clima antiinmigrante

Tras el fracaso, sellado el 3 de junio de 2006, se desató una ola antiinmigrante que activó redadas y deportaciones en números que establecieron un récord, además de la aprobación en Estados y municipalidades de leyes para perseguir la inmigración indocumentada.

En 2008 el entonces candidato Barack Obama prometió que durante el primer año de ejercicio al frente de la Casa Blanca impulsaría una reforma migratoria, pero otros temas tales como la crisis económica, las guerras en Afganistán e Irak y el debate de la reforma de salud -que arrancó el 5 de marzo del año pasado- postergaron el tema a un segundo plazo.

Las organizaciones pro inmigrantes culpan a Obama de incumplimiento de promesa, pero la Casa Blanca insiste en que el mandatario no ha claudicado en la oferta y que ésta se mantiene en pié, tal y como se formuló en 2008.

La reunión de este jueves entre Obama, Schumker y Graham -que se celebrará a puertas cerradas- será clave. La Administración también anunció, para este día, reuniones paralelas entre funcionarios y representantes de organizaciones a favor de la reforma migratoria, a quienes explicarán los pasos que ha dado y que seguirá dando el Presidente en las próximas semanas.

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