publicidad

Obama vuelve a pedir al Congreso que apruebe la reforma migratoria

Obama vuelve a pedir al Congreso que apruebe la reforma migratoria

El presidente pidió nuevamente el martes al Congreso que apruebe la reforma migratoria y reparar un sistema de inmigración que está roto.

Mandatario pronuncia discurso en momentos que el Senado decide si arranca el debate sobre la legalización de millones de indocumentados

El presidente Barack Obama pidió nuevamente el martes al Congreso que apruebe la reforma migratoria y reparar un sistema de inmigración que, reiteró, se encuentra roto.

Dónde está parado el Senado con la reforma migratoria.

En un discurso pronunciado en la Casa Blanca, el mandatario dijo que el plan redactado por un grupo bipartidista, que fue aprobado por el Comité Judicial y que este martes decidirá el pleno el inicio del debate, permite darle rostro a los indocumentados e inspirar un movimiento de apoyo que se extiende por todo el país.

"No hay razones para que el Congreso no pueda hacer esto antes del fin del verano", apuntó. Y dijo que "mi administración ha hecho lo que ha podido por nuestra cuenta. El Congreso necesita actuar".

Obama habló horas antes de que el Senado vote para decidir abrir el debate y recibir enmiendas al anteproyecto S. 744, que incluye una vía para legalizar a la mayoría de los 11 millones de indocumentados que viven en el país.

“Es un debate sobre personas increíblemente jóvenes que se sienten estadounidenses, que han hecho todo lo correcto pero todavía no han podido lograr su sueño, y nos recuerdan que somos una nación de inmigrantes”, dijo Obama.

Opine en el foro de reforma migratoria.

publicidad

Tema obligado

Tras su reelección en noviembre para un segundo mandato de cuatro años, Obama puso la reforma migratoria en la lista de prioridades. El resultado de los comicios -71% de los 12.2 millones de electores hispanos se inclinaron por el mandatario-también obligó a los republicanos a tratar el tema y sentarse a la mesa de negociaciones para resolver un problema que la mayoría de los estadounidenses piden solucionar por medio de una ley que saque de las sombras a los sin papeles.

“Hoy estamos unidos respaldando una legislación que llega al Senado, una reforma apoyada por los dos partidos para reparar nuestro sistema de inmigración”, dijo Obama.

En la campaña 2008 Obama ofreció una reforma migratoria durante el primer año de su primer mandato, pero el compromiso fue postergado por otros temas de mayor interés nacional, entre ellos las guerras en Irak y Afganistán, la crisis económica y la reforma de salud.

En esta ocasión el tema se colocó en los primeros lugares tanto de la agenda de la Casa Blanca como del legislativo, pese a la oposición del ala ultraconservadora del Partido Republicano que se resiste a otorgar una vía a la ciudadanía a los indocumentados.

Ayudará a la economía

Obama dijo que la reforma migratoria contribuirá favorablemente a la economía del país y recordó que uno de cada cuatro negocios que existen en Estados Unidos fueron creados por inmigrantes que vinieron a Estados Unidos a trabajar y prosperar.

publicidad

“La inmigración es una fuerza impulsora que genera trabajos para todos nuestros ciudadanos”, resaltó.

Obama también señaló que el actual sistema migratorio evita que jóvenes talentosos de todas partes del mundo “vengan a estudiar” a Estados Unidos y que otras naciones están aprovechando estos valiosos recursos.

De la seguridad fronteriza, uno de los puntos clave de la reforma que debate el Senado y del cual depende el voto de una mayoría de senadores indecisos, el mandatario dijo que las medidas adoptadas por su gobierno en los primeros cuatro años de su administración cumplen con los requisitos de seguridad recomendados por el Grupo de los Ocho.

Aplauden el apoyo

Tras el discurso de Obama, activistas aplaudieron el gesto del mandatario y se sumaron al pedido al Congreso para que apruebe una reforma migratoria amplia que permita legalizar a los millones de indocumentados.

"Aplaudimos el entusiasmo del presidente y el estímulo para que el Congreso encuentre una solución real y compasiva que repare las leyes de inmigracióN", dijo Angélica Salas, directora de la Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Angeles (CHIRLA). "Estamos totalmente de acuerdo con el presidente Obama", agregó.

Salas dijo además que es el momento que demócratas, republicanos, independientes y conservadores se unan para aprobar la reforma y que "el tiempo es ahora".

publicidad

CHIRLA reiteró que la reforma migratoria debe incluir un camino hacia la ciudadanía para los 11 millones de indocumentados que viven en el país , y aseguró que estará "observando y tomando nota" de lo que hagan ambas cámaras del Congreso.

"Sabemos que se trata de un proyecto difícil", apuntó Salas, y señaló que de no aprobarse la reforma y dejar las cosas tal y como están, sería una respuesta "cruel, inhumana y antiestadounidense".

Requisito clave

El plan de reforma en el Senado indica que antes de abrir el camino a la ciudadanía para los indocumentados el gobierno debe certificar que ataja el 90% de la inmigración ilegal en las zonas de alto riesgo de la frontera y 100% en el resto.

Obama señala que ese requisito está cumplido y asegura que gracias al uso de tecnología más efectiva “los cruces ilegales están en sus niveles más bajos durante décadas”.

También resaltò el programa Acción Diferida, en vigor desde el 15 de agosto del año pasado, medida que frenó la deportación de 1.7 millones de jóvenes y les concede un permiso de trabajo temporal.

De aprobarse la reforma migratoria, dreamers como campesinos podrán conseguir de manera más rápida la residencia y la ciudadanía.

“El Congreso es el que tiene que actuar y éste es el momento”, urgió. “Es la mejor oportunidad que hemos tenido en años para reparar nuestro sistema de inmigración”.

publicidad

La legalización

El plan de reforma migratoria del Senado incluye una vía de legalización para indocumentados que demuestren estar en Estados Unidos desde antes del 31 de diciembre de 2011, entreguen sus huelas digitales al Departamento de Seguridad Nacional (DHS), carezcan de antecedentes penales, paguen impuestos y cancelen una multa de $500.

Simultáneamente el gobierno debe certificar la seguridad en las fronteras y elaborar el reglamento de la reforma migratoria.

Una vez autorizados, los indocumentados entrarán en un estado de inmigrante temporal por diez años, tendrán derecho a gestionar un permiso de trabajo y podrán salir y reingresar a Estados Unidos.

A los seis años deberán renovar su estado migratorio con una nueva verificación de antecedentes penales.

Durante ese tiempo el gobierno deberá implementar un nuevo sistema de entrada y salida de extranjeros y tener al máximo de funcionamiento el programa federal E-Verify que verifica el estado legal de los trabajadores.

Cumplidos estos requisitos, los inmigrantes legalizados podrán gestionar la residencia permanente (green card) pagando una nueva multa y verificando nuevamente sus antecedentes. Una vez conseguida, deberán esperar tres años para iniciar el trámite de la ciudadanía.

Obama dijo el martes que “tenemos que aclarar que, desde el inicio, hay un camino para la ciudadanía y le pedimos a todo mundo que siga las reglas”.

publicidad

“Este es un proyecto de sentido común”, dijo el mandatario.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
En 2011 Donald Trump fue blanco de las bromas del Barack Obama tras la polémica por el certificado de nacimiento del presidente y este año, en su primera cena en el cargo, el mandatario anunció que no asistirá.
En medio de su discurso en la Conferencia Conservadora de Acción Política 2017, Trump aseguró que cumplirá lo prometido sobre la construcción del muro de la frontera sur del país y que seguirá con las deportaciones.
Los dreamers dicen que con la situación en EEUU y las nuevas políticas del presidente Donald Trump, temen pedir ayuda financiera para realizar sus estudios, pues les preocupa que esto les cueste su estadía en el país.
Representantes y senadores del partido republicano han sido confrontados, cuestionados y abucheados en los últimos días en asambleas populares celebradas en sus estados. Trump señala a "activistas progresistas" de organizar las protestas.
publicidad