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La propuesta migratoria que respalda la Casa Blanca incluye una vía de legalización para inmigrantes indocumentados que, entre otros requisitos, carecen de antecedentes criminales y pagan impuestos.

Obama seguirá hablando de reforma migratoria

Obama seguirá hablando de reforma migratoria

Las reuniones entre el presidente Barack Obama y sectores representativos de la sociedad para tratar la reforma migratoria continuarán, pero la Casa Blanca advirtió que el tema es una potestad del Congreso.

La propuesta migratoria que respalda la Casa Blanca incluye una vía de l...
La propuesta migratoria que respalda la Casa Blanca incluye una vía de legalización para inmigrantes indocumentados que, entre otros requisitos, carecen de antecedentes criminales y pagan impuestos.

La Casa Blanca aseguró que el Presidente convocará a nuevas reuniones

Las reuniones entre el presidente Barack Obama y sectores representativos de la sociedad estadounidense para tratar de empujar el decate y aprobación de la reforma migratoria continuarán, pero la Casa Blanca advirtió que el tema es una potestad del Congreso.

El pasado 19 de abril Obama se reunió con un grupo conformado por al menos 80 personas, entre ellos dirigentes sindicales, religiosos, activistas, empresarios, funcionarios y ex funcionarios y jefes de policía, entre otros, a quienes reiteró su compromiso de seguir trabajando para que el legislativo apruebe un cambio a las leyes de inmigración.

"Habrá más de estas conversaciones", dijo en teleconferencia la directora de Asuntos Intergubernamentales de la Casa Blanca, Cecilia Muñoz.

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La propuesta migratoria que respalda la Casa Blanca incluye una vía de legalización para inmigrantes indocumentados que, entre otros requisitos, carecen de antecedentes criminales, pagan impuestos, saben inglés y reconozcan su estadía indocumentada y paguen una multa.

Con hispanos influyentes

Nueve días después Obama se reunió en el Salón Roosevelt con un grupo de “hispanos influyentes” integrado por periodistas, presentadores de televisión y actores, a quienes pidió que lo respalden en su plan de convencer al Congreso para que debata y apruebe la reforma.

Entre los invitados al segundo encuentro se encontraban los talentos de Univision Don Francisco, María Elena Salinas, Bárbara Bermudo y Lili Estefan.

La reunión fue un esfuerzo de Obama “para buscar un diálogo abierto e importante sobre la reforma migratoria”, explicó Dan Restrepo, asesor de la Casa Blanca para el hemisferio occidental.

Durante la campaña presidencial 2008, Obama prometió que durante el primer año de su mandato empujaría una reforma migratoria, pero otros debates, entre ellos la crisis financiera, las guerras en Irak y Afganistán y la reforma de salud postergaron el compromiso.

En los dos últimos encuentros Obama ha reiterado que sigue apoyando el tema y que requiere de ayuda para convencer al Congreso sobre la importancia de aprobar, a la brevedad, un cambio en la ley de inmigración que permita regularizar la permanencia de la mayoría de los 11 millones de indocumentados que viven en el país.

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No tienen los votos

Para aprobar la reforma hacen falta 218 votos en la Cámara de Representantes (de un total de 435) y 60 en el Senado (de 100). Los republicanos, que dominan la Cámara, han dicho que no respaldarán “nada que se parezca a una amnistía” para indocumentados.

El Senado está controlado por los demócratas, pero sólo con 54 de los 100 asientos de que dispone.

Entre 2009 y 2010 cuando los demócratas tenían el control en ambas cámaras, el Congreso hizo varios intentos por comenzar un debate, pero la falta de un acuerdo bipartidista previo no garantizó los votos necesarios.

Activistas por los derechos de los inmigrantes señalan que, tras los comicios de medio tiempo de 2010 cuando los republicanos recapturaron el control de la Cámara y arrebataron cuatro asientos en el Senado, las probabilidades de la reforma migratoria cayeron al mínimo.

Futuro en duda

Pese al futuro incierto y el nuevo balance de poder en el Congreso, la Administración no pierde las esperanzas. "Nos reunimos regularmente con todo tipo de partes interesadas, incluida la gente que está directamente afectada por este debate", dijo Muñoz.

A una pregunta sobre los planes de debate para 2011, David Plouffe, uno de los asesores del Presidente, dijo que "la respuesta real es una respuesta legislativa".

Muñoz añadió que "lo que necesitamos son socios en el Congreso que nos ayuden a impulsar una legislación para lograr el objetivo".

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El optimismo de la Casa Blanca choca con el pesimismo de los grupos de defensa de los inmigrantes, quienes han criticado a Obama, ya que su gobierno ha alcanzado cifras récord de deportados.

Durante el año fiscal 2010 el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) deportó poco más de 392 mil indocumentados, y de ellos unos 195 tenía antecedentes criminales.

La Coalición por los Derechos Humanos de los Inmigrantes de Los Angeles (CHIRLA) reiteró que en los dos primeros años de Obama el número de deportados bordea el millón y que entre seis y siete de cada 10 expulsados carece de antecedentes criminales serios o que constituyan un serio peligro para la seguridad nacional de Estados Unidos.

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