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NY dara licencia a sin papeles

NY dara licencia a sin papeles

El gobernador de Nueva York, Eliot Spitzer, abandonó el proyecto de dar licencia de manejar a inmigrantes indocumentados.

No tenía apoyo

Seis semanas después de anunciar un plan para darle licencias de manejar a miles de inmigrantes indocumentados, el gobernador de Nueva York, Eliot Spitzer, abandonó este martes su plan para otorgar los controvertidos documentos criticados por el gobierno, los republicanos y miembros de su propio partido, el demócrata.

La guerra de las licencias

En una entrevista con el diario The New York Times, el gobernador Spitzer explicó que no le fue fácil tomar la decisión de retirar el proyecto que iba a beneficiar a unos 150 mil extranjeros indocumentados.

"No es necesariamente fácil dar marcha atrás en el intento de hacer avanzar un debate", explicó.

Spitzer agregó que no tenía la intención de pelear "hasta un amargo final" por una iniciativa que, aseguró, "terminará siendo bloqueada, sea por medios legales o por un voto de la legislatura".

Historia del plan

En medio de críticas de adversarios políticos y la opinión en contra de la mayoría de los habitantes del estado de Nueva York, el 21 de septiembre Sptizer autorizó otorgar a partir de diciembre permiso de conducir a unos 150 mil indocumentados.

Los republicanos argumentaron que el permiso pondría en riesgo la seguridad del estado, una opinión que compartió el gobierno a través del departamento (ministerio) de Seguridad Nacional.

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Spitzer justificó la decisión indicando que la medida ina a incorporar a miles de indocumentados, que viven en Nueva York, a una base de datos manejada por las autoridades, al tiempo que hará las calles del estado más seguras para los neoyorquinos.

Cuestión de seguridad

En varias ocasiones Spitzer aseguró que conceder licencias de conducir a indocumentados haría que las carreteras del estado de Nueva York fueran más seguras para los automovilistas, reduciría el coste de los seguros automotrices, sería una herramienta para las agencias encargadas de la seguridad nacional y sacaría de las sombras a miles de individuos que ya residen en el estado.

Algunos empleados del estado que tienen a su cargo las oficinas regionales de Vehículos de Motor, habían manifestado su rechazo a procesar los documentos.

Familiares de las victimas de los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 también se oponían a la medida.

Durante el mandato del antecesor de Spitzer en la gobernatura, George Pataki, el gobierno estatal se opuso a conceder licencias de manejo a los indocumentados y ordenó al Departamento de Vehículos de Motor (DMV) que exija el número de Seguro Social para obtener y revalidar la licencia de conducir.

Simultáneamente, la Administración del Seguro Social (SSA, por sus siglas en inglés), envió cartas a quienes su número de seguridad social no coincidía con la información que había en la base de datos del DMV.

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La medida dejó a miles de inmigrantes sin el permiso.

¿Pérdida de votos?

La Agencia Francesa de Noticias, Afp, dijo que la propuesta de Spitzer terminó echando por tierra la popularidad de su autor, poniendo en peligro sus aspiraciones a una reelección.

También aventuró que la marcha atrás puede sin embargo complicar sus relaciones con los hispanos, favorables al proyecto.

En Nueva York hay entre 500 mil y un millón de inmigrantes indocumentados y muchos de ellos viven o incluso conducen automóviles con papeles falsos o sin permiso de ningún tipo.

Hispanos indignados

Para Miguel Ramírez, director del Comité Hispano Cuscatlán, una organización de salvadoreños en Nueva York, la decisión del gobernador Spitzer de cancelar la iniciativa de conceder licencias de manejar a inmigrantes indocumentados es "desafortunada".

"Hasta ayer no teníamos claro qué iba a suceder con el proyecto, porque lo que se dijo el 21 de septiembre fue distinto a lo que se habló la semana pasada", agregó. "Primero dijo que todos los indocumentados iban a beneficiarse del plan, después que sólo unos pocos y al final que unos cuantos tendrían permiso, pero diferente a los demás".

El activista añadió que la comunidad inmigrante de Nueva York necesita licencia de manejar "para moverse a sus lugares de trabajo, pero lamentablemente al gobernador Spitzer ni siquiera lo respaldó su propio partido demócrata".

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"Por eso es desafortunado, porque lastima a miles de personas y nos damos cuenta que el tema se transformó en un asunto político. Es un día triste para todos nosotros, una noticia desafortunada", dijo.

Anuncio "terrible"

A su vez, Eduardo Giraldo, Director de la Cámara de Comercio Hispana de Queens, en Nueva York, comentó que la cancelación del plan de licencias de Spitzer "es terrible".

Precisó que el ejemplo de Nueva York "refleja el panorama que viven millones de indocumentados en Estados Unidos” y criticó que por un asunto político electoral "el proyecto se derrumbó” en apenas seis semanas.

"El tema de la inmigración se ve como algo político y no como un tema humano que debemos solucionar. Con esta decisión se aumenta la incertidumbre de los inmigrantes y los vuelve más vulnerables que antes", sostuvo.

Nación de inmigrantes

Giraldo añadió que tanto demócratas como republicanos "se olvidan que Estados Unidos es una nación de inmigrantes" y condenó que el tema de la inmigración y la reforma a las leyes de inmigración “se haya vuelto un arma política para conseguir votos en las elecciones".

"En el último tiempo estamos viendo cómo están sacando a la luz lo más feo del ser humano, los prejuicios, las peores maldades, y estamos dejando fuera valores tan grandes como el esfuerzo diario de los inmigrantes, su trabajo, sus aportes y, sobre todo, su valor y sus principios", acotó.

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El directivo reiteró que los inmigrantes de Nueva York, al igual que los inmigrantes de otros estados, "son gente trabajadora, no son delincuentes y tampoco son terroristas".

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