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New York Times comparó la política migratoria de Obama con la de Bush

New York Times comparó la política migratoria de Obama con la de Bush

The New York Times dijo que Obama no está cumpliendo promesa de reformar política migratoria heredada de Bush.

Modificaciones preocupantes

NUEVA YORK - El presidente Barack Obama no está cumpliendo su promesa de reformar la política de inmigración heredada de su antecesor, George W, Bush (2001-2009), y lleva a cabo una agresiva campaña de represión contra inmigrantes indocumentados basada en programas creados por la administración republicana, afirmó el martes el periódico The New York Times.

El matutino precisó que recientes medidas antiinmigrantes, entre ellas el nuevo reglamento de la Sección 287(g) y cambios al sistema de verificación de empleo (E-Verify), cambiaron la opinión y la postura de grupos y organizaciones de inmigrantes respecto al respaldo que le dieron a Obama en las elecciones presidenciales de noviembre del año pasado.

A raíz de estos cambios, cientos de seguidores hispanos del Presidente lanzaron una campaña nacional en contra de las políticas antiinmigrantes, la cual incluye protestas en las calles de Nueva York y de Los Angeles, como las registradas la semana pasada.

The New York Times recordó que la administración de Obama efectuó en fecha reciente auditorías de documentos de trabajadores en alrededor de 600 empresas, y amplió el E-Verify para certificar el estatus migratorio de miles de trabajadores.

La Secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, advirtió que los empleadores que no cumplan con las exigencias del sistema y los documentos de sus empleados no puedan ser verificados, se abrirían investigaciones de tipo penal.

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El programa policial 287(g)

La Administración también reforzó una nueva norma para reglamentar la cooperación entre autoridades federales de inmigración y las agencias de policía municipal y estatal para arrestar a indocumentados, un polémico plan creado por el Congreso en 1996 y que fue activado por la administración de Bush tras los ataques terroristas del 11 de septiembre de 2001.

Conocido como Sección 287(g) de la ley de inmigración, la norma está vigente en más de 32 estados y según el DHS será implementado en todo el país.

El DHS, agregó el diario, también rechazó recientemente propuestas para regular las condiciones en los centros de detención de inmigrantes.

Sobre este tema, la semana pasada la Comisión Interamericana de Derechos Humanos emitió un informe preliminar en el que concluyó que en las cárceles de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE, una de las 23 dependencias bajo el mando de Napolitano) los inmigrantes sin papeles son mantenidos en "condiciones inaceptables", y que en algunos casos el derecho al debido proceso "ha sido afectado".

¿Cree que con Obama no ha cambiado para nada la política migratoria heredada de Bush? Comente aquí.

Derechos básicos violados

El informe fue dado a conocer cuatro meses después que la Comisión fuera autorizada por el DHS a visitar algunos centros de detención, la mayoría creados o reformados bajo la administración de Bush.

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"La frecuente subcontratación del personal de tales instalaciones a través de compañías correccionales privadas generan obstáculos considerables para que la atención ofrecida a los migrantes detenidos resulte compatible con sus derechos humanos básicos", precisó la CIDH.

Según el reporte, una delegación de la CIDH visitó del 20 al 24 de julio tres centros de detención de adultos, uno para familias y dos más para menores, en los estados fronterizos con México de Arizona y Texas.

La CIDH es una entidad perteneciente a la Organización de Estados Americanos (OEA). La Comisión dijo que espera trabajar con el Gobierno federal y con organizaciones de la sociedad civil mientras prepara su informe sobre esta visita, que contendrá recomendaciones para mejorar el sistema de inmigración de Estados Unidos, con el fin de asegurar que los derechos humanos de los inmigrantes sean protegidos en todas las etapas del proceso.

Lista de fatalidades

Una lista de fallos cometidos en los centros de detención de inmigrantes citada el año pasado por el diario La Opinión de Los Angeles, en 2008, incluyó:

  • Deficiencias en el acceso de los detenidos a materiales legales con información sobre las leyes de inmigración y refugiados.
  • Falta de información sobre los procedimientos de asilo en Estados Unidos.
  • Carencia de computadoras o máquinas de escribir.
  • Falta de papel para escribir.
  • Acceso limitado de los detenidos a un teléfono. En algunos casos había un teléfono para 40 detenidos, cuando el máximo debe de ser 25.
  • Teléfonos que no funcionan.
  • Teléfonos que se estropean a menudo.
  • Falta de privacidad en las conversaciones.
  • Restricciones de tiempo y otros.
  • Límites de tiempo en las visitas de abogados.
  • Horarios problemáticos para las visitas.
  • Revisión de correspondencia personal sin la presencia del detenido.
  • Ausencia de políticas sobre efectos personales perdidos o extraviados.
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Malos presagios

Respecto al futuro inmediato de la política migratoria del gobierno de Obama, The New York Times citó declaraciones de Napolitano en el sentido que en ese departamento "estamos ampliando la aplicación de las leyes competentes".

Napolitano y otros funcionarios alegan que la reglamentación de estas medidas migratorias son necesarias para persuadir a los votantes estadounidenses a que acepten una legislación que daría estatus legal a millones de inmigrantes indocumentados que viven en el país y aguardan una reforma migratoria que han definido como "comprensiva".

"Esta postura pone a Obama cerca a la posición que su rival, el republicano John McCain, Senador de Arizona, con quien disputó la Casa Blanca en 2008. Una postura rechazada entonces por Obama y que tildó de demasiado dura para las comunidades inmigrantes y latinas", recordó el periódico.

McCain quiso ser consultado para que comentara sobre el tema por The Associated Press, pero según la agencia noticiosa el senador no respondió los llamados.

La Raza está inquieta

El Consejo Nacional de La Raza (NCLR, la principal organización hispana de Estados Unidos), dijo estar preocupada por las recientes medidas puestas en vigor por el DHS.

"Entendemos la necesidad de la ejecución sensata (de la ley de inmigración), pero eso no significa la ampliación de programas que condujeron a violaciones a los derechos civiles", dijo Clarissa Martínez De Castro, directora de inmigración de la Raza.

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Pese a que las autoridades de inmigración dieron marcha atrás en la política de redadas masivas en centros de trabajo implementada por Bush, el diario dijo que los casos de violaciones a la ley de inmigración aumentaron en las cortes en 2009, de acuerdo con un estudio del Transactional Records Access Clearinghousea, un grupo no partidista de Washington.

En abril de 2009 hubo 9,037 casos de inmigración en los tribunales federales, un aumento de 32 por ciento comparado con los casos registrados en abril del año pasado.

Un informe del DHS publicado en enero reveló que el ICE ejecutó más de 1,200 redadas en centros de trabajo durante el año fiscal 2008 y detuvo a más de 32 mil trabajadores por no tener documentos que demostraran tener estadía legal en Estados Unidos y permiso de trabajo.

En el mismo período, la agencia deportó a casi 360 mil indocumentados, la mayoría originarios de América Latina.

Apoyos en alto riesgo

The New York Times también dijo que la estrategia de reforzar la ejecución de la ley abrió una brecha política en algunas organizaciones pro inmigrantes y grupos hispanos, cuyos sufragios fueron cruciales para la victoria de Obama en noviembre del año pasado, y para que los demócratas se hicieran con el control de ambas cámaras del Congreso.

Napolitano, quien como gobernadora de Arizona se unió con legisladores republicanos en busca de medidas más duras contra la migración ilegal, ha señalado que ella busca formas de ejecutar programas heredados del gobierno del presidente George W. Bush menos duros, pero no ha dicho que los cancelará.

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La funcionaria aseguró durante una audiencia en el Congreso que no va cancelar totalmente las redadas de inmigración y que "vamos a continuar para hacer cumplir la ley y buscar formas más eficaces de hacerlo. Ese es mi trabajo".

Además, Napolitano pretende centrar la atención en la implementación de leyes para combatir a pandillas, convictos indocumentados y reclusos y a empleadores que contratan a indocumentados, todo dentro de una misma estrategia.

En una reciente entrevista, Schumer dijo que los demócratas deben convencer al pueblo estadounidense que después de las reforma migratoria no habrán nuevas oleadas de inmigrantes indocumentados, un tema que los republicanos no pudieron resolver durante las dos administraciones de Bush.

The New York Times vaticinó un duro e incierto debate migratorio.

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