publicidad

Marcha nacional por la reforma migratoria exigirá que el debate arranque de inmediato

Marcha nacional por la reforma migratoria exigirá que el debate arranque de inmediato

Los organizadores de la Marcha Nacional por la Reforma esperan contar con la participación de unas 100 mil personas.

Marcha nacional por la reforma migratoria exigirá que el debate arranque...

Hartos de esperar

WASHINGTON - Los organizadores de la marcha nacional por la reforma migratoria prevista para el domingo 21 en Washington DC esperan contar con la participación de unas 100 mil personas. Y su objetivo no sólo es pedirle al Congreso y a la Casa Blanca que arranquen el debate, sino que lo hagan pronto y sin demoras.

La movilización, similar a la organizada en la primavera de 2006 cuando miles de inmigrantes salieron a las calles en las principales ciudades con alta concentración de hispanos, reflejará además el hartazgo de la comunidad inmigrante con promesas incumplidas y la inacción del Congreso para poner en marcha una reforma migratoria integral, reportó la Agencia Española de Noticias ( Efe).

La semana pasada el Presidente Barack Obama se reunió en La Casa Blanca, a puertas cerradas, con dirigentes de la sociedad civil (entre ellos activistas, religiosos y sindicalistas) para evaluar los pasos dados a favor de la reforma migratoria y las acciones a seguir en el futuro inmediato, pero no se acordó ni se estableció una fecha concreta para que el Congreso inicie el esperado debate.

publicidad

En una segunda reunión, también en privado, el mandatario se reunió con los senadores Charles Schumer (demócrata de Nueva York) y Lindsey Graham (republicano de Carolina del Norte), quienes le informaron sobre los avances de un borrador de reforma que vienen redactando juntos desde octubre del año pasado y que todavía tiene puntos que no hay sido resueltos.

Razones que pesan

Entre las demoras se cuentan la falta de acuerdo para regular la inmigración futura de trabajadores temporales, según han revelado ambos legisladores, y el poco despaldo de los republicanos, factor clave considerando que al menos 10 de los 57 senadores demócratas no apoyan la reforma migratoria y se requieren 60 (de un total de 100) votos en el Senado para aprobar la reforma migratoria.

La carencia de respaldo bipartidista marca un hecho irrefutable, según Efe: el plan reformista no se ha movido un ápice en la Cámara de Representantes y en el Senado apenas se elabora un borrador.

Obama apuesta por el plan Schumer-Graham y reiteró la semana pasada su apoyo inquebrantable a la reforma migratoria, pero el martes Graham urgió al mandatario a que demuestre "liderazgo" y envíe al Congreso un proyecto para una reforma migratoria integral.

¿Podrá la marcha del 21 en Washington DC presionar al Congreso para que arranque el debate por la reforma migratoria? Comente aquí.

Plan sin apoyo

publicidad

Pero tres días más tarde, el domingo, Graham criticó -durante una entrevista con la cadena ABC- el liderazgo del gobernante en torno a una reforma que permita la legalización de la población indocumentada en Estados Unidos.

"Presidente Obama, lidere (...), elabore un paquete para una reforma migratoria integral. Preséntelo al Senado y a la Cámara de Representantes y vea cuántos partidarios demócratas y republicanos puede conseguir", aconsejó el legislador.

"Todo lo que usted ha hecho es hablar sobre lo que debemos hacer, y es hora de liderar. Dígale a la gente en la marcha del próximo fin de semana que su Administración escribirá un proyecto de ley para la reforma migratoria integral", dijo Graham.

Sin poner fecha, Graham agregó que, junto con el senador Schumer, divulgará "pronto" un documento sobre un plan de reforma migratoria, aunque éste no ha logrado apoyo de más republicanos en el Senado.

Exigen fechas

Son estos señalamientos los que elevan la preocupación de los dirigentes de organizaciones nacionales que batallan por la reforma migratoria, quienes han expresado sus inquietudes por la carencia de un compromiso más serio en el Ejecutivo y el Legislativo con respecto a la reforma migratoria.

En ese sentido, el martes, grupos evangélicos hispanos presentaron en Washington D.C. la campaña nacional denominada "Esperanza por América", arguyendo que es hora de que el Congreso escuche "el clamor del pueblo".

publicidad

"Rechazamos la noción de que los conservadores no apoyan la reforma migratoria... el propósito de "Esperanza por América" es que el Congreso escuche que más del 60 por ciento de los estadounidenses apoya la reforma", explicó en rueda de prensa el reverendo Luis Cortés, presidente del grupo Esperanza que reúne a más de 12,000 congregaciones y comunidades de base.

Cortés estuvo acompañado por el senador demócrata Bob Menéndez, el legislador republicano Mario Díaz Balart, y otros líderes evangélicos y conservadores.

Que sea en 2010

Más allá de frases bonitas, los grupos pro-reforma de todos los sectores de la sociedad civil exigen resultados este mismo año.

A juzgar por la acritud del debate sobre la reforma de salud -otra de las promesas de Obama en 2008-, el bipartidismo es sólo una quimera y ambas iniciativas afrontan una lucha cuesta arriba.

Obama ha pedido "valentía" al Congreso para que apruebe la reforma de salud, pero la comunidad inmigrante se la pide a él en el tema de la reforma migratoria, dijo Efe.

Plan solitario

Lo único cierto, por ahora, es un plan de reforma migratoria que presentó el 15 de diciembre a la Cámara de Representantes el legislador Luis Gutiérrez (demócrata de Illinois), quien recomendó abrir una vía de legalización para indocumentados que, entre otros requisitos, lleven tiempo en el país, paguen impuestos, cancelen una multa y carezcan de antecedentes criminales.

publicidad

El proyecto, que cuenta con el respaldo de otros 70 congresistas de su partido, carece de apoyo republicano.

De mantenerse el panorama, los comicios de noviembre pintan sombrío para los demócratas, un mensaje que los organizadores de la Marcha Nacional por la Reforma Migratoria quieren dejar muy en claro el domingo 21, una especie de recordatorio de que el voto hispano es clave para poner a un presidente en la Casa Blanca, como ocurrió con Obama en la elección presidencial de noviembre de 2008.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad