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Lanzan programa E-Verify

Lanzan programa E-Verify

El servicio de inmigración activó programa que revisa las fotos de las autorizacione de empleo y de las tarjetas verdes.

Gigantesca base de datos

El pasado 17 de septiembre el servicio de inmigración activó 'en línea' el programa E-Verify, que revisa las fotografías de las autorizaciones de empleo y de las tarjetas verdes o green card de los trabajadores foráneos.

Tildan redadas de terrorismo doméstico

El sistema se encuentra conectado con las bases de datos del Social Security Administration (SSA) y del departamento (ministerio) de Seguridad Nacional (DHS, por sus siglas en inglés), herramientas que reúnen datos de millones de personas, tanto ciudadanos como residentes legales en Estados Unidos.

E-Verify es la segunda parte del Sistema Básico de Verificación de Empleo (EEVS, por sus siglas en inglés) que fue aprobado por el Congreso en noviembre de 2003 y que forma parte de las políticas de seguridad implementadas tras los ataques terroristas de 2001.

El sistema, al que los empleadores acceden voluntariamente -por teléfono o internet- faculta al gobierno federal para que verifique la identidad de cualquier trabajador extranjero, coteje su nombre y números de identidad con otras bases de datos, y compruebe que tiene visa y permiso para laborar en el país.

Como si no bastara, un segundo sistema fue habilitado en julio por DHS. Se trata del ICE Mutual Agreement between Government and Employers (IMAGE), otra "herramienta" del gobierno del presidente George W. Bush para hacer más riguroso el control sobre los centros de trabajo y fortalecer la batalla que libra en contra de la inmigración ilegal.

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Y un tercer plan paralelo impulsado por el DHS, basado en el envío de cartas a empleadores advirtiendo sobre reglas más severas a quienes contraten a indocumentados, por ahora se encuentra suspendido por orden de un juez federal de San Francisco.

Cierran el cerco

Emilio González, director de la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS), dijo que E-Verify ayudará a los patronos "a detectar algunas formas de fraude de identidad" que pudieran cometer trabajadores recién contratados.

La USCIS explicó que el nuevo sistema coteja las fotografías de las autorizaciones de empleo (EAD, por sus siglas en inglés) y de las tarjetas de residencia de los trabajadores (green card) con las imágenes almacenadas en el DHS, y también la veracidad de los números de Seguro Social.

La base de datos de la USCIS cuenta con información de al menos 15 millones de imágenes obtenidas de archivos de la agencia y que pertenecen a personas que no son ciudadanas de Estados Unidos.

"E-Verify también tiene acceso a la base de datos del SAA que cuenta con más de 425 millones de expedientes, y a la base de datos del DHS, que tiene registrados más de 60 millones de expedientes", dijo la USCIS.

La agencia agregó que el sistema se traduce en una mejora de programas de verificación activados por primera vez en 1997 y actualizados en 2003, en el que las empresas voluntariamente pueden chequear por Internet los datos de identificación de sus empleados extranjeros.

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Ya chequearon millones

A principios de septiembre Univision Online pudo conocer que al 3 de agosto la USCIS ya tenía registrados unos 23 mil empleadores en el sistema, quienes habían a su vez registrado más de 140 mil empresas.

Con esos datos, la agencia había hecho unas 4.2 millones de verificaciones.

La USCIS determinó que cerca del 93 por ciento de las verificaciones requeridas fueron resueltas de manera afirmativa y que el 7 por ciento de ellas arrojaron datos erróneos, y que el 95 por ciento de los casos fueron aprobados y el 1 por ciento fueron rechazados.

González apuntó que E-Verify no es todavía una herramienta definitiva en el esfuerzo del gobierno por combatir la inmigración indocumentada.

La verificación de empleo se solicita por medio del Formulario I-9 en el que los patronos especifican el estatus migratorio del trabajador, el número de residente (número de Alien) registrado en la autorización de empleo y el número de Seguro Social.

Una vez enviado esos datos, el gobierno verifica los datos y envía al empleador la imagen de la persona almacenada en sus bases de datos para que sea cotejada por el patrono.

"La herramienta es a prueba de fraude", aseguró González. "Ayuda a mantener la mano de obra legal y protege los empleos para los trabajadores autorizados de Estados Unidos", agregó.

El funcionario dijo además que la verificación es gratis.

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Lluvia de críticas

Pero el optimismo de gobierno choca con la crítica y el rechazo de sindicatos y grupos que defienden los derechos de los inmigrantes, quienes ven en la medida una forma de negar la posibilidad aprobar una reforma migratoria que incluya una vía de legalización para la mayoría de los 12 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos.

Carlos Saavedra, de la Massachusetts Immigrant and Refugee Advocacy Coalition (MIRA), dijo a principios de septiembre a Univision Online que a medida que el gobierno implemente los sistemas de verificación de empleo, en la misma medida aumentarán las redadas.

"Esta acción que está tomando el gobierno es un error tremendo para Estados Unidos", advirtió Eliseo Medina, vicepresidente del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU).

"Es una tragedia para los inmigrantes", agregó.

El sindicalista advirtió luego que las verificaciones de empleo "perjudicarán los intereses económicos de Estados Unidos en vez de tomar acción para revivir la reforma migratoria".

"Lo que vamos a ver con esto es un abuso completo. Muchos trabajadores serán despedidos, habrá una dislocación tremenda en la economía porque estamos hablando de aproximadamente del 10 o 12 por ciento de la mano de obra de este país, que es indocumentada".

Y agregó: "No hay manera de que el gobierno pueda sacar a esta gente de los centros de trabajo sin que se desplome la actividad en la agricultura, en los hoteles, restaurantes, servicios. Y si se junta esto con las redadas, pues todo parece como un terrorismo domestico en contra de los inmigrantes".

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Plagado de dudas

Previo a la puesta en vigor de la primera fase del programa de verificación de empleo en 2003, la Asociación Americana de Abogados de Inmigración de Estados Unidos (AILA) emitió varios comunicados en los que advirtió que contenía errores "graves" y "peligrosos".

AILA precisó que el programa piloto desarrollado por el DHS fue revisado y cuestionado en 2004 por el General Accounting Office (GAO, Oficina del Inspector General de la Fiscalía de Estados Unidos) y pidió al gobierno extender las revisiones por un mínimo de seis meses, pero que la solicitud no fue atendida.

La revisión, dijo AILA, fue requerida "debido a defectos" en el diseño del sistema de verificación.

La asociación también advirtió que el plan republicano dio poderes especiales a los gobiernos estatales y locales "para usar el programa y comprobar el estatus de inmigrantes y ciudadanos", funciones que por ley le corresponden sólo al gobierno federal estadounidense.

El miércoles, sin embargo, González reiteró que E-Verify es voluntario y garantiza al gobierno que todos los trabajadores chequeados por tienen  autorización para trabajar legalmente en Estados Unidos.

Cartas en suspenso

Además del E-Verify e IMAGE, el gobierno federal iba a enviar, a partir del 12 de septiembre, notificaciones a los patronos acerca de sanciones más severas en caso de que hayan contratado, a sabiendas, trabajadores indocumentados.

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Pero a finales de julio un juez federal de San Francisco, California, dio curso a una demanda interpuesta por la Federación Americana del Trabajo y Congreso de Organizaciones Industriales (AFL-CIO, por sus siglas en inglés) la mayor confederación de sindicatos de Estados Unidos, quien demandó al DHS para que cancele el envío de la correspondencia y, por ende, el sistema de verificación de empleo.

La jueza Maxine Chesney concedió una orden temporal a favor de los demandantes en la que prohibió la emisión de las notificaciones de "no concordancia", que se planeaba enviar desde la Administración deL Seguro Social, como parte de una serie de medidas en la lucha contra la inmigración ilegal.

Derechos en peligro

Según la demanda de la AFL-CIO, los nuevos reglamentos publicados por el DHS y que iban a ser agregados a las cartas de la SSA, amenazaban con violar los derechos de los trabajadores y afectar de manera injusta a sus empleadores.

En el fallo provisorio, Chesney subrayó que la corte necesita "espacio" antes de tomar cualquier decisión sobre la legalidad de las nuevas sanciones encaminadas a detener la contratación de indocumentados.

La magistrada federal fijó una siguiente audiencia sobre el tema para el 1 de octubre, fecha en que resolverá definitivamente la demanda.

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