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La reforma migratoria jugará papel clave en las elecciones de noviembre en EU

La reforma migratoria jugará papel clave en las elecciones de noviembre en EU

Diario de NY dijo que los republicanos van tras el voto hispano, pero la conquista depende de la reforma migratoria.

Alcance nacional

Una nota publicada el lunes por el periódico The Wall Street Journal señaló que algunos republicanos conservadores están suavizando el lenguaje sobre el tema migratorio. El objetivo, sería reclutar candidatos hispanos, aumentar el número de votos de la segunda minoría de Estados Unidos y arrebatar el control del Congreso a los demócratas en la elección de medio tiempo del primer martes de noviembre.

Según el diario, la táctica está siendo implementada a nivel nacional.

En Texas, por ejemplo, George P. Bush, un mexico-americano hijo del ex gobernador de Florida, Jeb Bush, fundó un comité de acción política republicano para promover que representantes de este grupo alcance a cargos estatales y locales.

Mientras, en California, Meg Whitman, candidata republicana a la gobernación, sostiene que en 1994 votó en contra de una iniciativa de su partido que recomendaba restringir la entrega de servicios sociales a inmigrantes indocumentados.

Y en Georgia el representante Tom Price, que preside el Comité de Estudio Republicano y uno de los fuertes opositores a los esfuerzos para crear un camino a la ciudadanía para millones de indocumentados, se ha reunido con líderes latinos para encontrar una nueva postura, tanto en el tema migratorio como en otros asuntos que han causado discordia entre conservadores e hispanos y conservadores.

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Tarea complicada

Para los republicanos, sin embargo, estos esfuerzos conllevan riesgos. Activistas insisten en tratar de impulsar candidatos republicanos ideológicamente puros, un planteamiento que podría dejar fuera de las nominaciones a muchos que han comenzado a inclinarse con miras a la captación de voto hispano, reportó The Wall Street Journal.

Los conservadores insisten en que el partido debe seguir oponiéndose a la palabra amnistía, pero también muchos entienden que el debate ha alejado a muchos votantes hispanos afines al pensamiento conservador republicano.

Según los resultados de los comicios presidenciales de 2008, los republicanos obtuvieron apenas el 31 por ciento de los votos hispanos frente a más del 40% conseguido en las elecciones de 2004, cuando George W. Bush fue electo para un segundo mandato.

¿Cree que los republicanos recuperen el Control del Congreso si no se aprueba la reforma migratoria en 2010? Comente aquí.

Factor decisivo

El diario neoyorquino agregó que la dura postura sobre el tema migratorio influyó en la inclinación del voto latino, estimado en unos 10 millones de electores.

En las elecciones de 2008 el tema migratorio y la postura asumida por ambos partidos fueron decisivos para el triunfo de Barack Obama, quien obtuvo una ventaja de siete puntos por sobre el candidato republicano, el senador de Arizona John McCain.

Este antecedente es clave en la planificación de las estrategias electorales para 2010.

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Los republicanos saben que el voto hispano será clave en estados grandes como Texas, California y Florida, que aportan una gran cantidad de colegios electorales en una elección presidencial.

Están preocupados

Ed Gillespie, ex presidente del Comité Nacional Republicano, es uno de los coordinadores del debate interno del partido y atribuye la pérdida de votos en los comicios de 2008 a la retórica republicana del pasado. Dijo que su partido debe dejar en claro a los votantes latinos “que nos preocupamos tanto de acoger a los inmigrantes legales en nuestro país como en la solución al problema de los indocumentados”, puntualizó The Wall Street Journal.

Según datos del Pew Hispanic Center, un grupo de Washington que estudia los movimientos inmigratorios, en Estados Unidos viven 11.6 millones de indocumentados. Pero el Departamento de Seguridad Nacional dijo en enero que la cifra había bajado a 10.8 millones.

Tanto Gillespie como otros estrategas republicanos coinciden en que para ganar una elección presidencial el voto hispano es clave y que para ello los candidatos deberán entrar al debate del tema migratorio.

Invierten dinero

La Asociación Latino, que agrupa a conservadores hispanos convocados por la Universidad de Princeton, invertirá $500 mil para ayudar a los candidatos pro-inmigración republicanos, según explicó Alfonso Aguilar, un ex director de la Oficina de Ciudadanía del servicio de inmigración bajo la administración Bush.

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Aguilar apoya legalizar a los trabajadores indocumentados que viven en Estados Unidos.

El Fondo de Liderazgo Hispano también planea apoyar a candidatos hispanos que favorezcan el debate de la reforma migratoria.

En esa frecuencia, el legislador Price, de Georgia, aseguró en una entrevista que comenzó a reunirse con grupos hispanos en los últimos meses para abrir una "línea de comunicación” para generar un ambiente de confianza. Pero advirtió que no está dispuesto a hablar sobre un camino de legalización para indocumentados hasta que no esté convencido que la frontera con México está asegurada.

Unos sí, otros no

Javier Ortiz, un asesor republicano hispano originario de Puerto Rico que ha participado en las reuniones de Price, dijo al periódico que el paso es “alentador”.

Incluso la ex candidata vicepresidencial, Sarah Palin, manifestó recientemente que los conservadores debían "dar la bienvenida e invitar a los inmigrantes" y reconocer que "los inmigrantes construyeron este gran país".

Pero el partido sigue en manos de conservadores que no ceden terreno a la discusión de las leyes de inmigración más liberales. Marco Rubio, candidato hispano que aspira al senado, despertó la ira latina cuando dijo recientemente que los inmigrantes ilegales (indocumentados) no deben ser contados en el censo a efectos de elaboración de los distritos electorales.

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Para algunos estrategas, este tipo de posturas no garantiza una victoria electoral.

The Wall Street Journal agregó, sin embargo, que no solo los republicanos están preocupados por los comicios de noviembre. Los demócratas, para conservar su poder en el Congreso también necesitan del voto independiente, que tienden a apoyar políticas de inmigración más restrictivas, sobre todo en momentos de alto desempleo, como el que vive ahora el país.

Eso complica las estrategias, porque si los demócratas quieren conquistar el voto independiente, de seguro muchos hispanos se molestarán y podrían retirarles el respaldo que llevó a Obama a la Casa Blanca.

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