publicidad

La reforma migratoria en Estados Unidos se encuentra en crisis

La reforma migratoria en Estados Unidos se encuentra en crisis

Más de 600 organizaciones que luchan por los derechos de los inmigrantes no pierden la esperanza por la reforma "generosa".

Derrota reciente

Más de 600 organizaciones que luchan por los derechos de los inmigrantes en Estados Unidos no pierden la esperanza de que el Congreso debata y apruebe, en los próximos meses, una reforma migratoria "generosa". Pero al mismo tiempo revisan si la estrategia de batalla logrará que la nueva ley permita que millones de indocumentados salgan de las sombras y se coloquen en fila para obtener una tarjeta de residencia legal permanente.

La batalla comenzó a finales de abril, cuando la Administración de Barack Obama cumplió 100 días en la Casa Blanca. Activistas en todo el país anunciaron el inicio de una campaña nacional de envío de mensajes al presidente y a ambas cámaras del Congreso, ya sea por teléfono, correo, fax o correos electrónicos.

Una campaña parecida se llevó a cabo en el primer trimestre de 2007 cuando el legislativo debatió un proyecto de reforma con legalización incluida. Pero en esa ocasión fueron más los mensajes de grupos antiinmigrantes que los apoyos a la reforma amplia, situación que obligó al entonces liderazgo republicano dar por concluido el debate.

Millones de inmigrantes en Estados Unidos "sufrimos una gran derrota", comentó a Univision.com Jorge Mario Cabrera, director de Comunicaciones de la Coalition for Humane Immigrant Rights of Los Angeles (CHIRLA).

Fuentes del Congreso reconocieron que las plantas telefónicas de la Cámara de Representantes y del Senado "colapsaron" a finales de mayo de 2007 cuando los legisladores se disponían a votar el proyecto de reforma "comprensible". Indicaron que los operarios telefónicos y las oficinas de los legisladores recibieron miles de mensajes, y que la mayoría de ellos provino "de personas y grupos que se oponen a la legalización de los indocumentados".

publicidad

Un día histórico

En los 20 meses siguientes prevaleció el silencio y el miedo, hasta que Obama ganó la elección del 4 de noviembre de 2008 y los demócratas, después de 12 años,  se hicieron con el control de ambas cámaras del Congreso.

La victoria de Obama fue histórica. Por primera vez un afroamericano es electo como presidente de Estados Unidos. E histórico también fue el compromiso que asumieron más de 600 grupos y organizaciones nacionales de defensa de los derechos de los inmigrantes que acordaron trabajar juntos por un mismo propósito: convencer al mayor número de legisladores posible para que cambien las leyes de inmigración, legalicen a la mayoría de los indocumentados, se frene la inmigración ilegal y hacer más seguras las fronteras de Estados Unidos.

La estrategia se resume en la campaña Pro-América, una iniciativa, dicen los dirigentes, "nacional que combina los esfuerzos de individuos y organizaciones comunitarias para luchar por una reforma migratoria integral viable". Dentro de ella, se incluye el envío de mensajes a los gobernantes federales con un solo objetivo: obtener los 279 votos requeridos para aprobar una reforma migratoria integral justa y humanitaria (218 votos en la Cámara de Representantes, 60 en el Senado y la firma de Obama).

¿Cree usted que la campaña de envío de mensajes es suficiente para que el Congreso apruebe la reforma migratoria "generosa"? Comente aquí.

publicidad

Números reales

Pero el esfuerzo, por el momento, no ha dado los resultados esperados, pese al optimismo de varios activistas.

Según Laura Vásquez, Analista de Legislación de Inmigración del Consejo Nacional de La Raza (el grupo hispano más importante de Estados Unidos), la campaña Pro-América está permitiendo que la comunidad participe y advirtió que el esfuerzo no sólo convocó a las organizaciones, "sino que es un movimiento para que cualquier persona sea parte y participe enviando un mensaje de texto, haga una llamada de teléfono o envíe un correo electrónico al Presidente o al Congreso, pidiendo que aprueben la reforma migratoria".

Agregó que a diferencia del fracasado debate de 2007, "ahora estamos mas preparados, contamos con mejor información y tenemos más recursos".

Al resumir los éxitos logrados desde finales de abril a la fecha, Vásquez mencionó que se han enviado 148 mil mensajes, correos electrónicos y  llamadas a la Casa Blanca, y poco más de 257 mil mensajes al Congreso.

Una fuente de la Oficina del senador Harry Reid (Nevada), líder de la mayoría demócrata, aseguró que el nivel de llamadas y mensajes recibidos a la fecha es inferior a la cantidad de mensajes y llamados recibidos en 2007.

Herramienta de peso

Pese a ello, Vásquez no pierde el optimismo y aseguró que la campaña Pro-América es una valiosa herramienta que ayudará a resolver el problema de la inmigración indocumentada y que aporta respuestas similares a las expresadas por la mayoría de estadounidenses, según encuestas recientes.

publicidad

"En agosto se hicieron más de 100 visitas a integrantes de ambas cámaras del Congreso y les dimos información sobre la necesidad de comenzar el debate ahora y aprobar una ley que permita legalizar a millones de indocumentados", dijo.

La Raza también apuesta a que en el plazo inmediato se incrementará el envío de mensajes para exigir al gobierno y al Congreso que apruebe legalizar a millones de indocumentados que carecen de antecedentes criminales, pagan impuestos y llevan tiempo en Estados Unidos.

No hay que rendirse

A los esfuerzos mencionados por La Raza se agrega el trabajo que desarrolla CHIRLA en la costa oeste. "Nosotros creemos que en este momento la presión a los legisladores debe ser consistente, rígida, y por que no decirlo, optimista", precisó Cabrera.

Pero el optimismo enfrenta retos y puso el debate de la reforma "cuesta arriba". Cabrera mencionó que la mala racha de extensiones de programas tales como el E-Verify (verificación de empleo), las autotomías y el nuevo reglamento de la Sección 287(g) (que faculta a las policías locales hacer acuerdos con el gobierno federal para detener a indocumentados) "han hasta cierto punto empapado negativamente la percepción de la comunidad de que una reforma migratoria está más lejos de lo que algunos activistas creemos".

Añadió que por esta mala percepción -y el error cometido por la administración de impulsar medidas represivas antes del comienzo del debate migratorio- "creemos que la batalla que se libra, en vez de ser más apasionada y más consistente, es menos fuerte de lo que se esperaba".

publicidad

Guerra de información

Pero al igual que Vásquez, tampoco se da por vencido. "Nuestra meta es, obviamente, asegurarnos de proveer la información correcta, llevar esperanza donde existe desesperanza con un mensaje de optimismo y velar porque nuestra comunidad no quite el dedo del renglón" sobre la reforma migratoria amplia con una vía generosa de legalización.

En cuanto al compromiso electoral hecho por Obama de presentar un proyecto de reforma en el primer año de su mandato, Cabrera dijo que CHIRLA sigue considerando al mandatario como su "aliado", pero también "estamos seguros de que debemos presionar de una manera excepcional en el Senado y la Cámara de Representantes para que los congresistas escuchen que el cambio se debe llevar a cabo de forma urgente".

A la pregunta si todos los dirigentes de la campaña persiguen los mismos objetivos, Cabrera dijo que "lo importante es que todos participen y expongan sus ideas" y reconoció que a diferencia de la batalla librada en 2007, ahora "están entrando nuevos jugadores y vamos a tener que acoplarnos a ellos".

Apuestan al triunfo

Los nuevos jugadores del equipo Pro-América son los sindicatos y las cámaras de Comercio, quienes, dijo Cabrera, "tienen sus propios requerimientos".

Añadió que para algunos el tema principal por ahora es que se apruebe la reforma de salud y que después de librada esta batalla (que inició el 5 de marzo) "otro gallo va a cantar" entre los inmigrantes de Estados Unidos.

publicidad

"Sólo necesitamos asegurarnos que la gente se levante de sus asientos y llame, envíe textos, cartas a la Casa Blanca y al Congreso, y visite a sus legisladores", concluyó.

Si el Congreso aprueba la reforma de salud de Obama, iniciarán dos batallas antes que toque el turno a la reforma migratoria: las reformas al medioambiente y energéticos. Se estima que ambos debates podrían dilatar hasta marzo de 2010.

Pecado de confianza

Dentro de la campaña Pro-América no todos opinan igual que La Raza o CHIRLA: algunos están molestos y exigen un cambio de estrategia para, dicen, "ganar la guerra de una vez por todas".

"Nosotros advertimos desde el principio de la victoria de Obama que la gente no se cruzara de brazos", dijo Teodoro Aguiluz, Director Ejecutivo del Centro de Recursos Centroamericanos (CARECEN) en Houston, Texas. "Dijimos que tras el triunfo de Obama íbamos a necesitar un alto nivel de organización en todos los niveles, y que si no lo teníamos no íbamos a lograr una victoria en este debate".

Aguiluz refirió que las semanas siguientes a noviembre del año pasado, cuando Obama ganó la elección presidencial, "nuestra gente se cruzó de brazos al creer que con una administración más popular íbamos a lograr las cosas más fáciles, y no fue así".

Por el contrario, "eso le dio lugar a los grupos antiinmigrantes a organizarse y continuar su lucha para que el Congreso no aprobara la reforma migratoria amplia".

publicidad

Juntos, pero revueltos

"Ha habido una dispersión de esfuerzos", dijo el activista. "Algunos siguieron creyendo en la promesa fácil de lograr las cosas, mientras que otros seguimos creyendo que es necesario conviviendo, batallar y organizar a la comunidad".

Al analizar la estrategia que están llevando a cabo las organizaciones que apoyan la reforma migratoria generosa, Aguiluz mencionó que "hay una alejamiento que ha dañado el trabajo nuestro en el sentido que están -algunos dirigentes- halando en diferentes direcciones", y que ese error "ha puesto en qué pensar a las organizaciones".

Tras una pausa, el activista dijo: "Estamos trabajando en luchar por una sola dirección. Los antiinmigrantes están ganando, por ahora, porque están mejor organizados y tienen mayores recursos. Pero nosotros no hemos hecho todo lo que hemos tenido que hacer para ganar la batalla por la legalización de millones de indocumentados".

La campaña Pro-América

La Campaña 'Reform Immigration For America' ('Reforma Migratoria Pro America'), dicen los organizadores, es una iniciativa nacional que combina los esfuerzos de individuos y organizaciones comunitarias para luchar por una reforma migratoria 'integral' viable.

Agregan que cualquier persona puede participar enviando un mensaje.

publicidad


La meta, aseguraron activistas, es inundar la Casa Blanca y el Congreso y evitar la derrota sufrida en 2007, cuando los antiinmigrantes paralizaron por varias horas las plantas telefónicas del legislativo estadounidense.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad