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Iglesia Católica presiona a Obama por la reforma migratoria

Iglesia Católica presiona a Obama por la reforma migratoria

El presidente electo no tendrá tregua cuando tome control de la Casa Blanca, sobre todo con el tema de la legalización.

Legislación digna

CHICAGO - El presidente electo no tendrá tregua cuando asuma el 20 de enero el control de la Casa Blanca, sobre todo con el trema de la legalización de millones de indocumentados. La Iglesia Católica de Estados Unidos anunció que buscará, junto con otras organizaciones comunitarias, presionar al gobernante demócrata para incluya, dentro de los cinco temas más importantes de su agenda, la reforma migratoria.

"Estamos en medio de una negociación nacional, donde mostraremos a la nueva administración cuál es la opción posible para pasar una legislación migratoria digna", dijo el sacerdote Brendan Curran.

El religioso, integrante de la Campaña Católica para la Reforma Migratoria y del grupo nacional Justicia para Inmigrantes, expuso en entrevista con la Agencia Mexicana de Noticias ( Notimex) que ésta comunidad ya no está buscando definir expectativas sobre su situación en Estados Unidos.

"Esa etapa ya la rebasó. Ahora estamos reconociendo que los inmigrantes marcharon, obtuvieron dos propuestas de reforma que no lograron pasar por escasos votos (en el Congreso), y después votaron, y con su voto están cambiando la política estadounidense", dijo.

Presión permanente

El religioso consideró además que el interés mostrado por las familias inmigrantes para expresarse con su voto en las pasadas elecciones "es una indicación clara de cómo hay que actuar y continuar presionando de una forma directa por la reforma".

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Curran indicó que en los próximos días la Iglesia Católica retomará su campaña a favor de los inmigrantes en sus templos y mediante asociaciones con otros credos y organizaciones comunitarias.

En Chicago, los católicos apoyan la campaña encabezada por el congresista federal por Illinois, Luis Gutiérrez, quien promueve una lista con testimonios de ciudadanos y residentes que tienen algún familiar en riesgo de deportación, la cual será entregada a Obama.

Actividades en diciembre

"Estaremos recurriendo a diferentes formas de expresión no sólo para presionar por la reforma migratoria al nuevo gobierno sino a los congresistas, porque si no actuamos en este momento vamos a tener que esconder a la gente otra vez", añadió Curran.

Mencionó que tienen planeadas diversas actividades en varios estados para diciembre próximo, así como el inicio del cabildeo del grupo de obispos con los legisladores recién electos.

Entre las acciones directas de los sacerdotes en Illinois está una procesión al centro de detención de inmigrantes en Brodview, el 19 de diciembre, y el manejo del tema en las misas de todas sus parroquias, solicitando a la feligresía su apoyo en esta campaña.

¿Qué debería incluir la reforma migratoria? Comente aquí.

Reforma inmediata

Además de entregar la carta al presidente electo con las firmas de los ciudadanos y residentes afectados por las redadas y deportaciones ejecutadas por el departamento de Seguridad Nacional (DHS), el congresista federal Gutiérrez dijo el martes que propondrá al Caucus Hispano del Congreso que reclame a Obama una reforma migratoria inmediata.

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Según dijo el representante, "es importante que Obama tenga presente el tema migratorio entre sus prioridades" antes de jurar como Presidente el 20 de enero.

Obama favoreció durante su campaña proponer al Congreso un plan de reforma migratoria durante el primer año de su mandato.

"Confiamos en la palabra de Obama", dijo la hondureña Doris Aguirre, esposa de un ciudadano estadounidense y madre de una ciudadana, pero con orden pendiente de deportación.

La guardia en alto

Gutiérrez aseguró que la elección de Obama "acerca más que nunca la posibilidad de que se apruebe una reforma migratoria integral".

"Pero no podemos dejar de luchar un solo momento, hay que detener las deportaciones que separan y destruyen a las familias", agregó.

Gutiérrez, que acaba de ser reelegido para un noveno mandato en el Distrito 4, es uno de los candidatos a ocupar el escaño vacante por la renuncia de Obama al Senado por el estado de Illinois.

El reemplazo será escogido antes de fin de año por el gobernador Rod Blagojevich.

Debates inconclusos

En los últimos tres años la reforma migratoria ha sufrido dos grandes derrotas en el Congreso y en cada una de ellas ha desatado una fuerte oleada antiinmigrante a nivel nacional.

El 15 de diciembre de 2005, la Cámara de Representantes había aprobado una ley basada en un fuerte componente de seguridad nacional para blindar la frontera y criminalizar la estadía indocumentada en Estados Unidos.

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Cinco meses más tarde, el 25 de mayo de 2006, el Senado aprobó otra ley que permitía legalizar a la mayoría de los 12 millones de indocumentados, quienes serían divididos en grupos:

  • Grupo 1: Lo integraban indocumentados que llevaban cinco años o más en el país. Ellos accederían a una residencia temporal de seis años y luego a la residencia permanente. Once años más tarde podrían solicitar la ciudadanía. Se beneficiarían 7.8 millones de inmigrantes.
  • Grupo 2: Lo integraban indocumentados que llevaban más de dos años y menos de cinco en el país. Ellos deberían registrarse en un puesto fronterizo y calificarían para un permiso temporal de trabajo hasta que cumplan cinco años de estadía. Se beneficiarían 3.5 millones.
  • Grupo 3: Lo integraban indocumentados que llevaban menos de dos años en Estados Unidos, quienes no calificarían paran ningún tipo de beneficio y deberían irse del país. Afectaría a 1.4 millón.


Ambos proyectos debían ser armonizados por el Comité de Conferencia, pero el 3 de junio de 2006 el entonces liderazgo republicano dio por cancelado el debate argumentando que el plan de reforma del Senado no era congruente con las políticas de seguridad del gobierno federal.

La última batalla

La tercera semana de mayo de 2007 una comisión tripartita integrada por representantes demócratas, republicanos y de la Casa Blanca anunciaron la elaboración de una nueva propuesta de reforma que incluía, entre otras recomendaciones, una compleja vía de legalización para indocumentados que se encontraban en Estados Unidos desde el 1 de enero de 2007 y carecieran de antecedentes criminales.

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El Senado inició el debate el 21 de mayo, pero el 28 de junio la propuesta sucumbió ante la falta de apoyo de ambos partidos.

El plan, basado también en un fuerte componente de seguridad nacional para poner fin al tráfico ilegal, recomendaba una vía de legalización que anexaba una residencia temporal de tres años, verificación de identidad, multa de $13,500 por persona y un trámite consular en el país de origen para recibir la residencia permanente.

La Iglesia Católica y organizaciones nacionales defensoras de los derechos de los inmigrantes, entre ellos el Consejo Nacional de La Raza (NCLR), El Centro de Recursos Centroamericanos (CARECEN), LULAC, NALEO, sindicatos y la Asociación Americana de Abogados de Inmigración (AILA), entre otros, condenaron la inacción del Congreso y la falta de apoyo bipartidista por encontrar una solución al tema migratorio.

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