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Guerra por la reforma migratoria

Guerra por la reforma migratoria

El debate de la reforma migratoria se trasladó del Congreso a la Casa Blanca. Y también la guerra por la legalización.

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Palabras, palabras

El debate de la reforma migratoria se trasladó del Congreso a la Casa Blanca. Y también la guerra por la legalización o la expulsión de Estados Unidos de los 12 millones de indocumentados. Todo indica que habrá una larga serie de batallas de aquí a las elecciones de noviembre.

Un video donde aparece el senador Jon Kyl (republicano de Arizona y segundo en la jerarquía de mando) durante una reunión comunitaria organizada por grupos ultraconservadores, el legislador aseguró que Obama y él hablaron de inmigración. Y agregó que el mandatario le dijo de que "no aseguraría la frontera porque entonces los republicanos no trabajarían en una reforma migratoria integral".

La Casa Blanca reaccionó de inmediato negando que el Presidente haya hablado en esos términos con Kyl sobre un tema delicado que se encuentra detenido en el Congreso y cuando todo apunta que la reforma migratoria no será debatida en 2010. Y que su futuro ahora dependerá del resultado en las elecciones del primer martes de noviembre, cuando los electores renueven la Cámara de Representantes (435 asientos) y un tercio del senado (34 butacas de un total de 100).

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Robert Burton, Secretario de Prensa Asistente de la Casa Blanca, negó las declaraciones del senador Kyl y dijo que las frases contenidas en el video no eran verdaderas. Más aclaraciones

Pero la respuesta de la Casa Blanca no se limitó a uno de sus voceros. En su página de internet, la Administración señaló que el video en donde aparece Kyl, jefe de disciplina republicana en el Senado, donde sostiene que el Presidente le dijo que no iba a velar por el cumplimiento de la política de inmigración en la frontera a menos que se apruebe la reforma integral de la inmigración, no era claro."El Presidente no dijo eso y el senador Kyl lo sabe", se lee en uno de los párrafos de las explicaciones. "Hoy hay destinados más recursos que nunca a la seguridad fronteriza, pero como ha dejado en claro el Presidente, la verdadera protección de la frontera requerirá una solución integral a nuestro fallido sistema de inmigración", agregó.

Luego detalló una lista de logros conseguidos a partir del 20 de enero de 2009, cuando Obama llegó a la Casa Blanca.

¿Cree usted que está perdido el debate de la reforma migratoria en el Congreso? Comente aquí.

Lista de cambios

Algunos aciertos señalados por la Casa Blanca: Se aumentó al doble el personal asignado a la Fuerza de Trabajo para la Seguridad Fronteriza con la movilización de 110 agentes especiales adicionales; se aumentó al triple el número de analistas de información de inteligencia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas a lo largo de la frontera sudoeste en abril del 2009 con la movilización de 28 empleados adicionales; por primera vez, el Departamento de Seguridad Nacional empezó a inspeccionar 100% de la carga ferroviaria dirigida al sur en busca de armas ilícitas, drogas y efectivo en bulto; y, se movilizó hacia la frontera sudoeste 13 equipos caninos adicionales con doble entrenamiento que identifican armas de fuego y efectivo, a fin de sumarse a los cinco equipos ya emplazados.También mencionó la movilización de 116 agentes adicionales de la Patrulla Fronteriza para sumarse a los funcionarios del Servicio de Aduanas y Control de Fronteras durante los operativos de inspección, en particular, las inspecciones de salida y la movilización a cinco unidades adicionales de retrodispersión a la frontera sudoeste para sumarse a las seis unidades ya emplazadas con el fin de ayudar al CBP a identificar anomalías en vehículos de pasajeros.E incluyó logros en la confiscación de drogas, armas de fuego, dinero ilícito y una baja que estimó "considerable" en el número de inmigrantes indocumentados que ingresan a Estados Unidos.

Por qué la prisa

La apresurada aclaración de la Casa Blanca obedece a la preocupación en el gobierno de Washington por la reacción de los votantes al delicado y explosivo tema de la reforma migratoria.En los últimos cuatro años la reforma migratoria ha sufrido al menos tres fracasos en el Congreso, el primero de ellos en junio de 2006 y el segundo a mediados de 2007. Y le costó la derrota a los republicanos en el Congreso y la presidencia.

En 2008 Obama prometió resolverlo durante el primer año de su mandato, pero han transcurrido 17 meses y la promesa continúa dando vueltas por los pasillos de la Casa Blanca y el Capitolio, sin señales de que algún día aterrizará para su aprobación.

En los comicios presidenciales de 2008 Obama alcanzó la presidencia, en parte, por el mayoritario respaldo de los hispanos y el voto de aquellos que vieron en su plan de trabajo una respuesta equilibrada sobre el tema migratorio. Pero las declaraciones de Kyl, de que Obama estaría utilizando la seguridad fronteriza como herramienta para presionar a los republicanos a que aprueben la reforma migratoria, podría quebrar ese respaldo en los comicios de medio tiempo causando una derrota a los demócratas que los lleve a perder el control de ambas del legislativo.

La ley de Arizona

Al fracaso en el debate de la reforma migratoria se suma la controvertida ley de Arizona y su efecto dominó en otros estados, legislaciones locales que están poniendo en la puerta de la deportación a millones de indocumentados que en enero de 2009 esperaron ilusionados a que el Congreso aprobara una ley que les permitiera conseguir, primero la residencia y luego la ciudadanía, en un plazo de unos 15 años.

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Pero todo indica que no habrá debate antes de noviembre. La semana pasada un grupo de activistas se reunió a puertas cerradas con un grupo de senadores demócratas para hablar de un "plan B" que incluye la aprobación de dos leyes contenidas en la reforma comprensiva, siendo ellas el Dream Act. y el AgJobs.

La primera le daría residencia a entre 65,000 y 320,000 estudiantes sobresalientes indocumentados que entraron siendo niños a Estados Unidos, mientras que la segunda otorgaría residencia temporal a unos 2 millones de campesinos, quienes al cabo de un tiempo podrían pedir la residencia con el apoyo de sus patronos.

El "plan B" de la reforma migratoria dejaría fuera de posibilidad de residencia a unos 10 millones de indocumentados, quienes quedarían expuestos a ser arrestados y deportados del país, una tema que no sólo preocupa a la comunidad inmigrante, sino también a la Casa Blanca que trata de evitar la pérdida del respaldo hispano en los comicios de noviembre.

La reforma de Kyl

En 2005 Kyl lideró un grupo republicano que presentó al Congreso un plan de reforma migratoria riguroso que pretendía deportar a los 12 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos.

La propuesta, denominada "Ley para una mejor acción policial y reforma migratoria 2005", se basó en el retorno voluntario a sus países de origen de aquellos ilegales que calificaran para una visa temporal de trabajo.


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Cada indocumentado, señaló el proyecto, debía pedir "voluntariamente" su retorno a su país de origen a fin de poder solicitar el reingreso "a través de canales legales".


Uno de esos "canales legales", dijo Kyl a principios de 2006, "sería mediante una previa inscripción en el programa de trabajadores temporales".

Represión al máximo

El proyecto tenía como objetivos el fortalecimiento de la acción policial y la seguridad fronteriza, además incrementar la responsabilidad de los empleadores y regular de manera más efectiva el flujo de trabajadores temporales hacia Estados Unidos.



Según el programa, podían calificar la mayoría de los 12 millones de ilegales que viven en Estados Unidos.



Las sanciones a empleadores consistían en multas y condenas a prisión, en casos de reincidencia.

Incentivos adicionales

Además de ofrecer visados temporales de empleo, el proyecto de Kyl proporcionaba "incentivos" adicionales para los extranjeros que quisieran dejar Estados Unidos inmediatamente.

El plan recomendaba un plazo de cinco años para su implementación.



Los indocumentados que salieran de Estados Unidos dentro del primer año de vigencia del programa de Kyl no serán multados. Quienes lo hicieran después de ese plazo, pagarían una multa de $2 mil por cada año de permanencia ilegal en el país.

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La propuesta también agregaba:

  • Aumentar el número de camas en los centros de detención para inmigrantes indocumentados.
  • Incrementar el número de Jueces de la Corte de Inmigración.
  • Endurecer los castigos las quienes sean declarados culpables en juicios por contrabando de personas, fraude de documentos, narcotráfico y violencia pandillera.
  • Que la Administración del Seguro Social creara un documento que incluyera información biométrica a prueba de fraude. En la actualidad la tarjeta es de papel.

El plan de Kyl fue rechazado por el Congreso.

El proyecto 2010

El plan de 2005 fue mejorado y en su página de internet el senador de Arizona detalla los pormenores de lo que debería ser la reforma migratoria que debata y apruebe el Congreso.

Kyl exige un incremento en el número de personal de la Patrulla Fronteriza, mayores recursos tecnológicos, mejor equipamiento en vehículos terrestres y aéreos y completar la construcción de la cerca fronteriza aprobada en 2006.

Agrega agrandar la instancia de fiscalía para procesar a un mayor número de indocumentados y modernizar la base de datos que contiene el récord criminal de personas detenidas por su permanencia sin papeles en Estados Unidos.

Precisa que la reforma migratoria debe priorizar en la ejecución de la actual ley de inmigración y que se debe mejorar el sistema de verificación de empleo (E-Verify) para que todos los empleadores revisen el estado migratorio de todos sus trabajadores y de esa forma cerrar el paso a la contrata de indocumentados.

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También menciona el combate a los carteles de las drogas en la frontera con México y advierte que estos objetivos deben ser prioritarios para el gobierno de Obama.

Kyl no menciona beneficio para inmigrantes indocumentados. Obama favorece, a la par de medidas de seguridad en la frontera similares a las de Kyl, otorgar una vía de legalización a indocumentados que llevan tiempo en el país, pagan impuestos y carecen de antecedentes criminales.

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