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Faltan campesinos en NY

Faltan campesinos en NY

La falta de una reforma migratoria amplia puso en jaque la agricultura de NY. Peligran las cosechas por falta de trabajadores.

Peligran las cosechas

La no aprobación por el Congreso de una reforma migratoria amplia que incluya una vía de legalización para millones de indocumentados, tiene alarmado al agro estadounidense por la falta de trabajadores, dijo el martes The Associated Press.

Inmigrantes, con las manos vacías

El problema ha cobrado tal magnitud que la falta de contrataciones podría costarle a la agricultura de Nueva York cientos de millones de dólares en cultivos perdidos, y centenares de miles de hectáreas de terreno desperdiciados, revelaron expertos en una conferencia de agroindustria.

"Nuestro país está cosechando lo que el Congreso ha sembrado", resaltó Craig Regelbrugge, vicepresidente de la Asociación Estadounidense de Agricultura y Jardinería y copresidente de la Coalición de Agricultura para una Reforma de Inmigración, una coalición nacional de más de 300 asociaciones de productores agrícolas.

El hecho de que el gobierno federal no pudiera manejar la reforma inmigratoria, en particular garantizado que haya suficientes trabajadores inmigrantes legales para los estados agrícolas como Nueva York, "ha llevado a nada menos que una emergencia nacional", indicó Regelbrugge a 200 participantes en la Universidad de Cornell.

Lista de problemas

The Associated Press añadió que la conferencia anual también abordó otros asuntos importantes para los agricultores, como el alza de los combustibles, el colapso de los precios de la vivienda y el impacto en el costo para alimentar al ganado.

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Pero el acceso a la mano de obra inmigrante es crucial para la agricultura, que difiere de otros sectores económicos porque los trabajos agrícolas pagan el sueldo mínimo y varían de acuerdo a la temporada.

En la década del 90, la economía estadounidense creó más empleos con respecto a sus trabajadores nativos, dejando a la agricultura dependiente de la mano de obra indocumentada.

A nivel nacional, hay 1.6 millones de trabajadores agrícolas a tiempo completo, dijo Regelbrugge. Un 80 por ciento de esa fuerza laboral procede del extranjero y casi siete de diez de ellos trabajan ilegalmente, indicó.

Historia del debate

En los últimos tres años la reforma migratoria ha sufrido dos importantes derrotas en el Congreso.

El primer fracaso ocurrió el 3 de junio de 2006, cuando el entonces liderazgo republicano canceló el nombramiento del Comité de Conferencia que debía armonizar dos leyes aprobadas, una por la Cámara de Representantes -el 16 de diciembre de 2005- y otra por el Senado -el 25 de mayo de 2006-.

El primer proyecto, patrocinado por los republicanos, proponía, entre otras medidas, criminalizar la estadía indocumentada, acelerar las deportaciones y un fuerte componente de seguridad nacional para poner fin a la inmigración indocumentada.

Propuesta bipartidista

El segundo proyecto, que contó con respaldo bipartidista, entre otras recomendaciones incluyó una vía de legalización para la mayoría de los 12 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos y que no tuvieran antecedentes criminales.

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Los republicanos argumentaron que este plan no era congruente con la política de seguridad del gobierno federal y optaron por cancelar el debate.

Un mes después, ambas cámaras del Congreso aprobaron la ley del muro y dos meses más tarde los republicanos perdieron en control de ambas cámaras del Congreso.

El segundo intento

A mediados de mayo una comisión tripartita integrada por representantes demócratas, republicanos y de la Casa Blanca anunciaron la elaboración de una nueva propuesta de reforma migratoria que incluía, entre otras recomendaciones, una compleja vía de legalización para indocumentados que se encontraban en Estados Unidos desde el 1 de enero de 2007 y carecieran de antecedentes criminales.

El Senado inició el debate el 21 de mayo, pero el 7 de junio el liderazgo demócrata canceló la iniciativa bajo el argumento que los republicanos no estaban dispuestos a fijar un número limitado de enmiendas y que ninguna de ellas anulara la vía de legalización.

Una semana después, el día 14, los líderes de ambos partidos en la Cámara Alta acordaron reanudar el debate, pero el día 28 la propuesta tripartita sucumbió ante la falta de apoyo de ambos partidos.

El plan tripartita, basado también en un fuerte componente de seguridad nacional para poner fin al tráfico ilegal por la frontera, recomendaba una vía de legalización a cambio de, primero, una residencia temporal de tres años, verificación de identidad, una multa de $13,500 por persona y un trámite consular en el país de origen para recibir la residencia permanente.

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Leyes antiinmigrantes

El fracaso de ambos debates originó que gobiernos estatales -bajo el argumento de que el gobierno federal no hace mucho por controlar la inmigración ilegal- lancen sus propias iniciativas para solucionar el problema.

En los últimos dos años más de 1,400 proyectos de ley antiinmigrantes han sido discutidos en varios estados.

Un estudio ventilado en agosto en la Conferencia Nacional de Legislaturas Estatales celebrado en Boston, Massachussets, precisó que desde 2005 se han aprobado unas 180 leyes.

En resumen, las ordenanzas prohíben a los propietarios alquilar casas y negocios a indocumentados, y otorgan poderes extraordinarios a policías locales para ejercer funciones como agentes de inmigración.

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