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Los latinos evangélicos constituyen una fuerza electoral importante en EU. Sin duda el apoyo que brinden a uno u otro candidato en noviembre, ayudará a inclinar la balanza. Eso pone otra vez la reforma migratoria en primer plano.

Evangélicos de Estados Unidos apoyan la reforma migratoria

Evangélicos de Estados Unidos apoyan la reforma migratoria

Un grupo integrado por más de 150 líderes evangélicos se unieron en un nuevo esfuerzo a favor de la reforma migratoria.

Los latinos evangélicos constituyen una fuerza electoral importante en E...
Los latinos evangélicos constituyen una fuerza electoral importante en EU. Sin duda el apoyo que brinden a uno u otro candidato en noviembre, ayudará a inclinar la balanza. Eso pone otra vez la reforma migratoria en primer plano.

Urgen al gobierno y al Congreso debatir y aprobar una ley comprensiva y justa

Un grupo integrado por más de 150 líderes evangélicos anunciaron el martes que se unieron en un nuevo esfuerzo a favor de la reforma migratoria, y pidieron al gobierno y al Congreso reanudar el debate y aprobar una ley que permita la legalización de millones de inmigrantes indocumentados.

El desafío incluye una campaña radial que se transmitirá en estados con alta concentración de hispanos y que también serán clave en los comicios presidenciales del primer martes de noviembre.

El movimiento, denominado “Movilización de la Fe”, se tradiuce en un nuevo esfuerzo por intentar destrabar un debate que se encuentra estancado en el Congreso por falta de apoyo bipartidista.

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Debate truncado

El debate de la reforma migratoria surgió a finales de 2005, cuando la Cámara de Representantes aprobó una severa ley que entre otras medidas criminalizaba la estadía indocumentada. En marzo de 2006 el Senado aprobó una versión diferente que incluyó una vía de legalización para millones de indocumentados. Pero en junio de ese año el entonces liderazgo republicano canceló el Comité de Conferencia que armonizaba ambos proyectos bajo el argumento de la seguridad nacional.

Desde entonces los debates han carecido de apoyo suficiente tanto de demócratas como republicanos para aprobar un cambio a las leyes de inmigración y sacar de las sombras a unos 11 millones de indocumentados.

En 2008 los demócratas ganaron la Casa Blanca y se hicieron con el control de ambas cámaras del Congreso. Pese a que el presidente Barack Obama había prometido empujar la reforma migratoria durante el primer año de mandato, otras discusiones, entre ellas la crisis financiera, las guerras en Irak y Afganistán y la reforma de salud postergaron el compromiso.

Leyes antiinmigrantes

En 2010 el estado de Arizona aprobó una severa ley migratoria que criminalizó la estadía indocumentada. Una fuerte oleada antiinmigrante se desató y otros cinco estados (Alabama, Carolina del Sur, Utah, Texas y Georgia) cuentan en estos momentos con leyes similares, que entre otras regulaciones otorgaron poderes extraordinarios a las policías para indagar el estado migratorio de individuos detenidos.

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La oleada antiinmigrante y la negativa de los republicanos de debatir y apoyar una reforma migratoria "a menos que el gobierno garantice plena seguridad en las fronteras y frene el tráfico de indocumentados- y la legalización de indocumentados, inquieta a diversos sectores de la sociedad estadounidenses, entre ellos el religioso.

Las preocupaciones cundieron y los representantes de las iglesias evangélicas se unieron para que sus influencias a nivel político convenzan principalmente a legisladores del ala conservadora y se active nuevamente el debate de la reforma migratoria.

Un año de trabajo

La unidad sin precedentes se consiguió luego de un año de diálogos para elaborar una estrategia y mensaje cohesionado sobre el tema y conseguir aumentar la presión en ambas cámaras del Congreso para que aprueben una reforma migratoria humana elaborada sobre bases evangélicas.

"Me apunté a esta declaración porque la reforma migratoria es una cuestión de las familias. Afecta profundamente a su estabilidad, estructura y calidad de vida”, dijo el pastor Jim Daly, de Focus on the Family. “Me siento alentado de que más de 100 líderes evangélicos, que tienen algunas diferencias muy importantes de opinión sobre cuestiones teológicas y la promoción de políticas públicas, se han unido” en torno al reclamo de una reforma migratoria justa.

Daly dijo que sin duda se trata de un reto difícil, pero señaló que Estados Unidos puede hacerle frente y formuló un llamado “a republicanos y demócratas por igual para que dejen de lado sus agendas partidistas y trabajen juntos por una agenda pública basada en el bien común”.

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A todo nivel

El pastor Richard Land, presidente del Baptist Convention’s Ethics and Religious Liberty Commission, dijo que "la crisis de inmigración que enfrenta el país afecta a todos los niveles de la sociedad”, y rogó para que se solucione “de manera justa y equitativa”.

Land agregó que en la solución “debemos involucrar a todos los niveles de la sociedad civil, y quizás lo más importante, a la gente de fe. Hacemos un llamado a todas las personas de fe para que asuman un compromiso basado en el amor al prójimo”.

A su vez, Leith Anderson, presidente de la Asociación Nacional de Evangélicos, dijo que "el compromiso evangélico con la reforma migratoria se ha incrementado sustancialmente en los últimos dos años” y que a partir del estudio de la enseñanza de la Biblia acerca de los inmigrantes “y la preocupación por arreglar el sistema inmigratorio de Estados Unidos, los evangélicos estamos diciendo que este es el momento para la reforma migratoria”.

Un solo lema

Jim Wallis, presidente y consejero delegado de Sojourners, apuntó que si bien los evangélicos están de acuerdo y en desacuerdo en muchas cosas, en el tema de la reforma migratoria “existe unidad”, y que se trata de un compromiso que “no tiene precedentes”.

“Muchos cristianos están cansados de la polarización política en Washington DC en estos días, y están dispuestos a unirse en torno a soluciones de sentido común basadas en la Biblia y que trascienden las fronteras políticas tradicionales", subrayó.

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El reverendo Gabriel Salguero, Presidente de la Coalición Nacional Evangélica Latina, comentó que a medida que los evangélicos de Estados Unidos “sabemos que la reparación de nuestro sistema de inmigración es una necesidad urgente”, no podemos “seguir dejando de lado” el desafío.

Agregó que los evangélicos latinos están orgullosos de formar parte de este grupo “para pedirle al gobierno, a los republicanos y los demócratas, que resuelvan este problema ahora, que aprueben una legislación que respete el imperio de la ley y los honre nuestro compromiso moral de amar al inmigrante. El silencio y la inacción no son opciones".

Cuestión moral

En similares términos se expresó el pastor Noel Castellanos, director general de la Asociación Cristiana de Desarrollo Comunal. “En esta época del estancamiento político en torno a la reforma migratoria, una voz moral, fuerte y clara está emergiendo desde el interior de la comunidad evangélica con un llamado tanto demócratas como republicanos para que arreglen nuestro sistema roto de inmigración”.

Castellanos añadió que la reparación del sistema migratorio defectuoso se traducirá en un “bienestar para nosotros como nación".

El doctor Carlos Morán, del Hispanic Christian Leadership Conference, pidió “justicia para asegurar nuestras fronteras, nuestras familias, nuestros valores y a los trabajadoras inmigrantes”, y urgió al gobierno y al Congreso atender el llamado por una reforma migratoria comprensiva que permita legalizar a la mayoría de los 11 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos.

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