publicidad

EU tiene muro digital

EU tiene muro digital

El gobierno de Washington dio el visto bueno a tramo del muro virtual y aumentó los castigos a la contrata ilegal.

Freno al cruce ilegal

WASHINGTON - El Gobierno de Estados Unidos dio luz verde al "muro virtual" en la frontera con México para combatir el tráfico de drogas e inmigrantes indocumentados, y aumentará las multas a empresas que los contraten.Con ese "muro virtual" y el aumento en un 25 por ciento en las multas civiles -el primero desde 1999-, las autoridades federales pretenden estrechar el cerco a los inmigrantes clandestinos.

Durante una rueda de prensa el viernes, los secretarios de Seguridad Nacional, Michael Chertoff, y de Justicia, Michael Mukasey, afirmaron que ambas medidas ayudarán a frenar la inmigración indocumentada en este país.

El "muro virtual", también conocido como "Proyecto 28" o "P28", incluye torres de vigilancia, radares, sensores de movimiento y potentes cámaras de alta tecnología capaces de distinguir entre personas y ganado a una distancia de unos 16 kilómetros.

El Gobierno había pagado a la empresa Boeing Co. un adelanto de $15 millones para la construcción del muro -de un costo total de $20 millones para un tramo inicial de 28 millas-, que fue suspendida temporalmente mientras se arreglaban problemas técnicos.

Problemas técnicos

En septiembre del año pasado Washington reconoció que el muro digital tenía "problemas" de funcionamiento y no cumplía con los objetivos de seguridad.

publicidad

Sin embargo Chertoff dijo que el plan seguía adelante.

Tras una primera en la que los equipos no funcionaron como estaba previsto, el departamento (ministerio) de Seguridad Nacional (DHS) retuvo parte de los pagos a Boeing Co..

Pero durante una inspección la semana pasada Chertoff declaró que el proyecto estaba bien y que se disponía a aprobarlo para entrar a las siguientes fases del proyecto.

La pase de 28 millas erigida en Arizona consiste en 9 torres dotadas de modernas y sofisticadas cámaras de televisión con visión nocturna y radares ultrasensibles.

Gobierno "satisfecho"

Satisfecho con las mejoras, el DHS dijo el viernes que la primera fase del proyecto, levantado cerca de Nogales, Arizona,  está aprobado.

"He sido testigo personalmente del valor de este sistema" para identificar y lograr el arresto de personas que entran ilegalmente a Estados Unidos, dijo Chertoff.

El 13 de febrero, un funcionario en un centro de comando en Tucson -a 115 kilómetros (70 millas) de la frontera- detectó a un grupo de unas 100 personas reunidas en la línea divisoria. El funcionario le avisó a los agentes en tierra y aire cerca de allí.

La Patrulla Fronteriza detuvo a 38 de las 100 personas que intentaban cruzar ilegalmente, y el resto de la gente regresó a México, señaló un funcionario de Seguridad Interior.

Planes inmediatos

El "muro virtual", que cuenta con el aval de la Casa Blanca, será colocado también en Texas y se suma a las bardas físicas ya construidas en toda la zona fronteriza.

publicidad

Según Chertoff, se han colocado ya 486 kilómetros de bardas para frenar el tránsito de peatones y vehículos, con el objetivo de tener un total de 1,078 kilómetros de vallas para fines de este año.

La vigilancia se agudizará también con el uso de cuatro aviones no tripulados -el DHS comprará otros dos en el futuro-, y un incremento de seis a cuarenta radares móviles, precisó.

Chertoff dijo que la vigilancia electrónica se ampliará a otros lugares pero no exactamente con el mismo "P-28" y todo dependerá de la topografía y necesidades en cada sector.

Historia del muro

A fines de septiembre de 2006 Boeing Co. ganó un multimillonario contrato con el gobierno federal para colocar 1,800 torres de vigilancia y otros complejos sistemas de seguridad electrónica en la frontera sur de Estados Unidos.

El día que se adjudicó el contrato, Chertoff anunció que el proyecto iba a ser construido en dos fases, y que la primera, un segmento de 45 kilómetros, sería levantado entre Tucson, Arizona, y México.

El área seleccionada es considerada por el gobierno como una de las principales rutas de acceso de indocumentados a Estados Unidos.

El plan base

Según el propio Chertoff, el proyecto que desarrolla Boeing Co, forma parte del plan SBInet, y que una vez levantado se transformará en la "frontera del siglo 21".

publicidad

SBInet es parte del plan de construcción de un muro en la frontera con México de 1,200 kilómetros de largo aprobado por el Congreso tras un fallido intento de reforma migratoria en 2006, el que fue bloqueado por el entonces liderazgo republicano.

El proyecto, que fue aprobado por el Senado, iba a permitir la legalización de la mayoría de los 12 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos y carecen de antecedentes criminales, pero los republicanos dijeron que el plan no era congruente con la política de seguridad nacional del gobierno federal.

Costo en duda

Siete semanas después de adjudicado el contrato a la compañía Boeing Co. para la construcción del muro, a un costo inicial de $2 mil millones (por las 700 millas), un nuevo estudio elaborado por la oficina de contabilidad del propio DHS reveló que el proyecto podría costar 15 veces más, es decir, unos $30 mil millones.

Richard L. Skinner, inspector general del DHS, indicó que la revisión del programa revaluó el proyecto y se elaboraron "pronósticos y cálculos que van de $8 mil a $30 mil millones".

El reporte de auditoría dio pie a nuevas interrogantes sobre la viabilidad de los esfuerzos de la administración del presidente George W. Bush -y el Congreso- para modernizar las políticas migratorias estadounidenses.

El representante demócrata, Bennie Thompson, ha declarado que está escéptico de que la cerca virtual vaya a dar resultado de la forma en que se piensa.

publicidad

Aumentan las multas

Simultáneamente con la aprobación de la primera fase del muro virtual de 28 millas, el Secretario Mukasey anunció un incremento del 25 por ciento en las multas civiles, de hasta $5 mil, a las compañías que, a sabiendas, contraten a indocumentados.

La decisión forma parte de una medida disuasoria del gobierno para frenar la inmigración indocumentada.

El aumento de las multas entrará en vigor el próximo 27 de marzo.

En la actualidad, las multas oscilan entre $275 y $11 mil, dependiendo de la gravedad del delito.

Así, la multa mínima por la contratación de indocumentados aumentará de $275 a $375.

La multa máxima por la primera infracción aumentará de $2,200 a $3,200, mientras que la multa por repetidas infracciones subirá de $11 mil a $16 mil.

Verificación de empleo

El Gobierno también obligará a los contratistas federales a que participen en el programa electrónico conocido como "E-verify" y en el que las empresas pueden confirmar el estatus migratorio de sus empleados.

Hasta ahora, el programa ha sido voluntario y según Chertoff, más de $53 mil empresas participan en "E-verify", más del doble de 2007.

Más de 1.7 millones de empleados han sido sometidos a revisión durante este año fiscal.

Chertoff agregó que el DHS insistirá en que las compañías verifiquen el documento de Seguro Social de los trabajadores y corrijan cualquier discrepancia, un plan que también ha sido criticado.

publicidad

Plan de seguridad

La verificación de empleo forma parte de las políticas de seguridad del gobierno de Washington para combatir la inmigración indocumentada.

El pasado 17 de septiembre la Oficina de Ciudadanía y Servicios de Inmigración (USCIS) activó 'en línea' el programa E-Verify, sistema que revisa las fotografías de las autorizaciones de empleo y de las tarjetas verdes o green card de los trabajadores foráneos y las compara con su base de datos.

Para poder verificar la identidad de un trabajador, el empleador debe llenar un Formulario I-9 y solicitar al gobierno que revise los datos de identidad del empleado.

Gigantesca base de datos

El sistema de verificación se encuentra conectado con las bases de datos del Social Security Administration (SSA) y del (DHS), herramientas que reúnen datos de millones de personas, tanto ciudadanos como residentes legales en Estados Unidos.

E-Verify es la segunda parte del Sistema Básico de Verificación de Empleo (EEVS, por sus siglas en inglés) que fue aprobado por el Congreso en noviembre de 2003, activado en respuesta a los ataques terroristas de 2001.

El sistema, al que los empleadores acceden por teléfono o Internet, faculta al gobierno federal para que verifique la identidad de cualquier trabajador extranjero, coteje su nombre y números de identidad con otras bases de datos, y compruebe que tiene visa y permiso para laborar en el país.

publicidad

El Formulario I-9

La verificación de empleo se solicita por medio del Formulario I-9 en el que los patronos especifican el estatus migratorio del trabajador, el número de residente (número de Alien) registrado en la autorización de empleo y el número de Seguro Social.

Una vez enviado esos datos, el gobierno verifica los datos y envía al empleador la imagen de la persona almacenada en sus bases de datos para que sea cotejada por el patrono.

"La herramienta es a prueba de fraude", aseguró González. "Ayuda a mantener la mano de obra legal y protege los empleos para los trabajadores autorizados de Estados Unidos", dijo la USCIS.

Lluvia de críticas

El optimismo del gobierno choca con la crítica y el rechazo de sindicatos y grupos que defienden los derechos de los inmigrantes, quienes ven en verificación de empleo una forma de negar toda posibilidad aprobar una reforma migratoria que incluya una vía de legalización para la mayoría de los 12 millones de indocumentados que viven en Estados Unidos.

Carlos Saavedra, de la Massachusetts Immigrant and Refugee Advocacy Coalition (MIRA), dijo a principios de septiembre a Univision.com que a medida que el gobierno implemente los sistemas de verificación de empleo, en la misma medida aumentarán las redadas.

"Esta acción que está tomando el gobierno es un error tremendo para Estados Unidos", advirtió Eliseo Medina, vicepresidente del Sindicato Internacional de Empleados de Servicios (SEIU).

publicidad

"Es una tragedia para los inmigrantes", agregó.

Mínimas esperanzas

El sindicalista advirtió luego que las verificaciones de empleo "perjudicarán los intereses económicos de Estados Unidos en vez de tomar acción para revivir la reforma migratoria".

"Lo que vamos a ver con esto es un abuso completo. Muchos trabajadores serán despedidos, habrá una dislocación tremenda en la economía porque estamos hablando de aproximadamente del 10 o 12 por ciento de la mano de obra de este país, que es indocumentada".

Y agregó: "No hay manera de que el gobierno pueda sacar a esta gente de los centros de trabajo sin que se desplome la actividad en la agricultura, en los hoteles, restaurantes, servicios. Y si se junta esto con las redadas, pues todo parece como un terrorismo domestico en contra de los inmigrantes".

Plagado de dudas

Previo a la puesta en vigor de la primera fase del programa de verificación de empleo, en 2003, la Asociación Americana de Abogados de Inmigración de Estados Unidos (AILA) emitió varios comunicados en los que advirtió que contenía errores "graves" y "peligrosos".

AILA precisó que el programa piloto desarrollado por el DHS fue revisado y cuestionado en 2004 por el General Accounting Office (GAO, Oficina del Inspector General de la Fiscalía de Estados Unidos) y pidió al gobierno extender las revisiones por un mínimo de seis meses, pero que la solicitud no fue atendida.

publicidad

La revisión, dijo AILA, fue requerida "debido a defectos" en el diseño del sistema de verificación.

La asociación también advirtió que el plan republicano dio poderes especiales a los gobiernos estatales y locales "para usar el programa y comprobar el estatus de inmigrantes y ciudadanos", funciones que por ley le corresponden sólo al gobierno federal estadounidense.

Lo que viene

Para el año fiscal 2009, el presidente George W. Bush solicitó $775 millones para la construcción de más muros en la frontera sur, escenario de una espiral de violencia a manos de narcotraficantes y contrabandistas de indocumentados.

La inmigración ilegal siempre ha sido un tema volátil en Estados Unidos y, en este año electoral, lo es aún más.

En un debate televisivo el jueves en la Universidad de Texas, en Austin, los senadores demócratas Barack Obama y Hillary Clinton consideraron que un sistema de alta tecnología sería más eficaz que el muro de 700 millas (1,130 kilómetros) que aprobó Bush el año pasado y ha suscitado la ira de políticos, empresarios y vecinos en la zona fronteriza.

El senador republicano por Arizona y aspirante presidencial John McCain, uno de los promotores de la fallida reforma migratoria en 2007, ahora asegura que primero se debe fortalecer la seguridad fronteriza antes de iniciar un diálogo sobre ese plan de reforma.

publicidad


publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad