publicidad

EU fortalece plan "Streamline"

EU fortalece plan "Streamline"

A pesar de las críticas de organizaciones de defensa de los derechos humanos, EU sigue deportando indocumentados.

Sin ningún criterio

TUCSON, Arizona - Más de 5 mil indocumentados han sido procesados en la Corte Federal de Tucson desde que entró en vigor el programa Streamline, según informó la Patrulla Fronteriza Sector Tucson.

Desde el 14 de enero de 2008 y hasta el pasado 10 de junio, y pese a las críticas de organizaciones de defensa de los derechos humanos, 5 mil 187 indocumentados han sido enjuiciados bajo esta iniciativa federal que establece sanciones de hasta 180 días de cárcel a inmigrantes en la frontera de Arizona, dijo a Efe José González, vocero de la agencia federal.

El Gobierno de Estados Unidos no ha especificado el criterio utilizado para determinar cuáles inmigrantes deben ser enviados ante un juez federal en Tucson.

González indicó que actualmente un promedio diario de 75 inmigrantes indocumentados son procesados bajo Streamline.

Aunque no proveyó cifras exactas sobre las nacionalidades de los procesados, el portavoz comentó que en su mayoría se trata de inmigrantes de origen mexicano, aunque también se han presentado casos de indocumentados de países centroamericanos.

En el sector Tucson, que abarca el 90 por ciento de la frontera de Arizona, se arresta diariamente un promedio de mil inmigrantes indocumentados.

Severas críticas al programa

La operación Streamline ha sido severamente criticada por activistas y defensores de los derechos de los inmigrantes.

publicidad

"Es preocupante el sistema utilizado para enjuiciar a estas personas", manifestó a Efe Bob Hirsch, defensor público de la Oficina del condado Pima.

Hirsch cuestionó el hecho de que en una hora los inmigrantes son procesados y sentenciados, y que muchos de ellos solamente tienen la oportunidad de hablar con su abogado minutos antes de la audiencia.

"Como abogado puedo decir no puedes hacer mucho por tu defendido cuando al mismo tiempo que representar a otras 20 personas", sostuvo.

"Brutal e irresponsable"

Una de las más férreas opositoras al programa es Isabel García, abogada y directora de la Coalición de los Derechos Humanos de Arizona, quien todos los días trata de estar presente en las audiencias del "Streamline" en la Corte Federal de Tucson.

"La operación "Streamline" es simplemente una respuesta irresponsable, brutal y extremadamente cara", dijo García.

Frecuentemente invita a miembros de la comunidad y representantes de otros grupos para que sean testigos del proceso legal.

"Puedes ver el miedo en la cara de estas personas, muchos de ellos aún están llenos de tierra y sucios de su cruce por el desierto", aseguró la activista.

Antes de ser implementado en el sector Tucson, este programa ya había sido puesto en práctica en los sectores Del Río (Texas) y Yuma (Arizona) de la Patrulla Fronteriza, donde la agencia federal ha reportado un dramático descenso en el arresto de indocumentados desde que comenzó en 2005 y 2006, respectivamente.

publicidad

Despliegue de tropas

En el sector Tucson esperan que el número de arrestos de indocumentados continúe en descenso, a pesar del retiro de los últimos soldados de la Guardia Nacional pautado para el próximo mes de julio.

"Estamos preparados para el retiro de la Guardia", aseguró González.

Hasta 6 mil efectivos fueron desplegadas a lo largo de la frontera con México desde junio de 2006, por orden del presidente George W. Bush en una operación denominada "Jump Start" de apoyo logístico a la Patrulla Fronteriza mientras esta agencia contrataba y entrenaba nuevos agentes.

Por lo menos tres de los cuatro estados que limitan con México (California, Nuevo México y Arizona) han solicitado al Gobierno federal prolongar temporalmente el despliegue de tropas hasta que la Patrulla Fronteriza concluya las contrataciones de nuevos oficiales.

Enjuiciados en 60 minutos

Desde el pasado 14 de enero, fecha en que se puso en marcha el programa federal en el sector Tucson de la Patrulla Fronteriza, entre 70 y 75 inmigrantes indocumentados son transportados a diario desde los centros de detenciones hasta la Corte Federal en Tucson.

Los inmigrantes se presentan ante el tribunal, se declaran culpables y son sentenciados, todo en menos de una hora.

El pasado 14 de marzo, Efe tuvo acceso a uno de estos juicios.

De los detenidos que fueron presentados ante la juez federal Glend Edmonds, 54 eran hombres, entre los 25 y 35 años de edad, solo había una mujer, todos estaban esposados y llevaban cadenas en los pies que apenas les permitían caminar.

publicidad

Mientras que un representante de la corte lee el nombre de los detenidos, cada uno de los inmigrantes responde "presente".

El grupo estaba custodiado por tres agentes de la Patrulla Fronteriza y dos agentes armados.

Lectura de cargos

Con ayuda de un intérprete, los indocumentados, todos mexicanos, escucharon del juez sus derechos y las consecuencias de declararse culpables.

Al declararse culpables, queda un récord permanente de un delito criminal en los expedientes de inmigración de los arrestados por entrada ilegal, lo cual hace prácticamente imposible que en el futuro puedan regularizar su estatus migratorio y regresar de forma legal a Estados Unidos.

Los inmigrantes, aún con las ropas sucias por el viaje por el desierto, quisieron apelar su caso, por lo que el juez prosiguió al segundo paso y de cinco en cinco, cada uno de ellos fue llamado ante la juez Edmonds, quien les preguntó individualmente si se declaraban inocentes o culpables.

Después de que se declararon culpables la juez examinó sus expedientes, si ésta era la primera vez que cruzaban la frontera de manera ilegal y no tenían un récord criminal la juez declaraba "tiempo cumplido", por lo que podían ser deportados de regreso a su país.

De los 55 casos, seis eran de hombres que previamente habían sido deportados y arrestados nuevamente al tratar de reingresar, por lo que la juez les sentenció a entre 30 a 60 días de cárcel.

publicidad

Problemas para defenderse

La sentencia máxima bajo el programa "Streamline" es de 180 días.

Sólo un inmigrante del grupo tenía un récord criminal previo. Fue deportado y arrestado en su intento por reingresar a Estados Unidos.

La juez Edmonds le sentenció a 90 días de cárcel y después de cumplir la pena será deportado.

El último caso fue el de un inmigrante el cual su abogado testificó de que no estaba convencido de que su cliente "entendía" el proceso legal en su contra.

No sabía si se trataba un problema de idioma, el nivel de educación del detenido o si éste podía tener algún problema mental, por lo que la juez ordenó que otro abogado evaluase más a fondo el caso del detenido, por lo que será llevado ante la Corte esta semana nuevamente.

Al término de la sesión que duró 55 minutos, la juez Edmond explicó a un grupo de observadores que las sentencias que reciben los indocumentados se dan a "discreción" de cada juez.

La opinión del juez

"Personalmente creo que una persona cuyo único delito es cruzar la frontera de manera ilegal merezca ser sentenciado a días de cárcel, sin embargo aquellos que han violado las leyes, que han traficado con drogas o cometido crímenes deben de ser castigados sean a o no indocumentados. Pero esa es mi opinión personal", dijo la juez federal.

publicidad

El Gobierno federal estableció la operación "Streamline" en el sector Tucson de la Patrulla Fronteriza, que cubre el 90 por ciento de la frontera de Arizona, como un instrumento más para tratar de frenar el flujo migratorio por una región que registra un promedio de mil arrestos de indocumentados diariamente.

De acuerdo con la Oficina de Custodia de Prisiones (US Marshals), en el estado de Arizona, el programa tiene un costo de entre $9 millones  y $11 millones mensualmente, además de los costos de representación por abogados defensores.

publicidad
Contenido Patrocinado
En alianza con:
publicidad
publicidad