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Demócratas entregarán el 30 de abril un plan de reforma migratoria al Senado

Demócratas entregarán el 30 de abril un plan de reforma migratoria al Senado

Los senadores Charles Schumer, Harry Reid y Bob Menéndez entregarán plan de reforma migratoria este viernes al Senado.

Demócratas entregarán el 30 de abril un plan de reforma migratoria al Se...

Destraban el plan

Cinco días después de que Arizona promulgara la polémica ley SB 1070 -que criminaliza la estadía indocumentada- y 72 horas antes de la movilización nacional que congregará a miles de activistas e inmigrantes en al menos 30 estados con motivo del 1ro. de mayo, los demócratas del senado dieron por hecho el retiro del Senador Lindsey Graham de la comisión bipartidista que redactaba un proyecto de reforma migratoria.

"Desafortunadamente el Senador (Lindsey) Graham (republicano de Carolina del Sur) está abandonando el equipo", dijo una fuente del Congreso que pidió mantener su nombre en el anonimato porque no estaba autorizada para dar declaraciones.

La fuente agregó que el líder del Senado, Harry Reid (demócrata de Nevada), y Bob Menéndez (demócrata de Nueva Jersey), se sumaron al esfuerzo del senador Schumer "para sacar adelante el proyecto” y que probablemente "será entregado este viernes" (30 de abril).

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Graham se incorporó a la redacción del proyecto de reforma migratoria en septiembre del año pasado y era, hasta ahora, el único republicano que apoya públicamente la iniciativa que cuenta con el respaldo de la Casa Blanca.

La oficina de Reid no quiso comentar sobre el tema.

Cuestión de números

Schumer, quien preside el Sub-Comité de Inmigración del poderoso Comité Judicial del Senado, asumió el liderazgo de la elaboración del proyecto de reforma en junio de 2009 y desde entonces ha esperado, sin éxito, apoyo republicano para garantizar su aprobación en el pleno.

Los demócratas cuentan con 57 de los 100 escaños del senado y necesitan 60 votos para que el proyecto sea aprobado. Si bien tendrían asegurado los dos votos independientes, entre 6 y 10 senadores de ese partido no apoyan la legalización porque fueron electos en distritos cuyos votantes se resisten a darle papeles a los indocumentados, situación que vuelve clave el apoyo republicano.

El pasado 15 de marzo Schumer y Graham entregaron al Presidente Barack Obama un borrador de proyecto que, entre otras recomendaciones, incluyó una vía de legalización para indocumentados que llevan tiempo en el país, pagan impuestos, sean fichados y carezcan de antecedentes criminales.

Muy parecido

La fuente consultada por Univision.com anticipó que el documento que ahora redactan los senadores Schumer, Reid y Menéndez "está basado en el trabajo que venía haciendo Graham y Schumer", y que el documento "tiene mucha influencia republicana".

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Dijo además que el nuevo plan "también incluirá una rigurosa vía de legalización para millones de indocumentados" y que se trata de "una invitación para que los republicanos que están diciendo que la ley de Arizona es parte de la negligencia de Washington, ahora respondan: 'Bueno, vamos a arreglarlo'".

"Se necesitan dos para bailar", apuntó.

¿Forzarán los demócratas a los republicanos para que aprueben la reforma migratoria antes del receso por las elecciones? Comente aquí.

La ley de Arizona

El 23 de abril la gobernadora de Arizona, Jan Brewer, promulgó la ley SB 1070 que, entre otras disposiciones, criminaliza la estadía indocumentada en ese estado y otorga poderes especiales a las policías locales para que sus agentes detengan a individuos si tienen duda razonable que se trata de extranjeros sin papeles.

La ley desató una fuerte polémica y el rechazo de cientos de organizaciones nacionales que defienden los derechos de los inmigrantes, organizaciones de derechos civiles, los gobiernos de México y de Centroamérica, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) de la OEA y el Presidente Obama, quien previo la firma de la legislación dijo que se trabaja de una "medida equivocada".

Brewer, sin embargo, sostuvo que la ley SB 1070 era el resultado de la inacción del gobierno de Washington para reparar un sistema migratorio que se encontraba roto y que obligó a los Estados a tomar cartas en el asunto.

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Algunos avances

La fuente del Congreso explicó al respecto que el plan Schumer-Reid-Menéndez "incluye medidas para segurar las fronteras", y que ese requisito prevalecerá como condición para darle a los indocumentados la oportunidad de acceder a la residencia permanente.

El martes, durante una audiencia del Comité Judicial del Senado a la que asistió la Secretaria de Seguridad Nacional, Janet Napolitano, Graham indicó que la violencia del narcotráfico en la frontera con México había dañado los prospectos del plan de legislación de reforma migratoria, declaraciones que dispararon las alarmas en la comunidad inmigrante.

"Esto es muy importante", dijo la fuente del Congreso. "No se puede hablar de seguridad si no se sacan a 11 millones de indocumentados de la penumbra para que sepamos quiénes son, dónde están y entonces poder darnos cuenta de quiénes se trata y destinar los recursos necesarios y en las áreas necesarias para garantizar la seguridad. Y para darnos cuenta, a través de la verificación, si en verdad hay quienes pudieran querer hacerle daño al país. Pero si no quieren saber dónde están, en realidad no tienen mucha seriedad en reparar el problema de seguridad", refirió en alusión a los republicanos que se oponen a la reforma migratoria.

No pierden esperanzas

Para el National Forum Immigration (NFI), el retiro del Senador Graham causó una impresión negativa, pero mantienen la esperanza de que "reflexione y vuelva a la mesa y demuestre el apoyo que ha tenido por la reforma migratoria, tal y como lo ha dicho anteriormente", dijo Katherine Vargas, vocera de la organización con sede en Washington DC.

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En cuanto al plan Schumer-Reid-Menéndez, Vargas precisó que se trata de un paso "para avanzar el proyecto y en respuesta a lo que está sucediendo en Arizona. Se necesita acción para que avance la reforma migratoria. Pero eso no significa que no vaya a contar con apoyo republicano".

Añadió que el Foro todavía no va visto todos los aspectos que incluirá el documento o si contiene todos los puntos dejados por Graham. "Pero estimamos que se trata de una presión para los republicanos, para conocer quiénes respaldan, para saber quiénes son los 'del partido que no se puede' y los del 'partido de sí se puede'".

"Y no queremos que los demócratas utilicen esto como un juego político, no queremos palabras bonitas porque estamos en época de elecciones, sino queremos acción, hechos claros", apuntó.

Paso estratégico

Clarissa Martínez de Castro, directora de Política Migratoria de La Raza (NCLR), la principal organización hispana de Estados Unidos, comentó que "en estos momentos muchos de los republicanos con los que se ha hablado han dicho que sí están interesados en apoyar una propuesta de reforma migratoria, pero que primero quieren ver un plan en el Senado".

Agregó que el paso dado por los Senadores Schumer, Reid y Menéndez "es sacar una propuesta a relucir para que haya una conversación", y que el tema es visto con carácter de "urgencia" por el "poco tiempo que queda para debatirlo y aprobarlo".

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"Se trata de un paso necesario", reiteró.

Llamados de Obama

Un funcionario de la Administración que tampoco quiso que se publicara su nombre, dijo a Univision.com que "el Presidente ha dicho claramente, continuará haciendo lo posible para forjar el consenso bipartidista necesario para avanzar el proceso legislativo (de la reforma migratoria) este año".

Agregó que "vamos a seguir consultando tanto con Demócratas como Republicanos en el Congreso, y tenemos la esperanza de que algunos Republicanos se unan a los Demócratas para que podamos lograr el progreso que el pueblo estadounidense se merece".

En cuanto al trabajo realizado por Graham a favor de la reforma, la fuente dijo que la Administración "elogia" el aporte para redactar "un marco bipartidista, el cual el Presidente apoya".

Añadió que "a fin de cuentas es necesario trabajar de manera bipartidista sobre la reforma migratoria” y que por ese motivo el Presidente llamó la semana pasada a los Senadores republicanos Scott Brown (Massachussets), Richard Lugar (Indiana), George LeMieux (Florida), Lisa Murkowski (Alaska) y Judd Gregg (Nueva Hampshire), algo que le pidieron los Senadores Schumer y Graham cuando se reunió con ellos en la oficina oval recientemente".

El plan de marzo

Los puntos del plan Schumer-Reid-Menéndez son los mismos del borrador Schumer-Graham entregado a mediados de marzo y propone:

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  • Reforzar la seguridad en la frontera;
  • Poner en marcha una vía "dura, pero justa" de legalización para los indocumentados;
  • Tarjetas de Seguridad Social biométricas que impidan que los trabajadores ilegales puedan obtener empleos, y
  • El establecimiento de un proceso de admisión de trabajadores temporales.

Según el borrador, los ciudadanos y los inmigrantes legales que quieran trabajar en Estados Unidos requerirán una tarjeta de la Seguridad Social a prueba de falsificación y de alta tecnología, que contendrá los datos biométricos de su portador.Blanco de críticas

La Unión Americana de Derechos Civiles (ACLU) considera la medida como una intromisión en la privacidad de los ciudadanos estadounidenses, mientras que organizaciones que defienden los derechos de los inmigrantes precisan que la nueva tarjeta de identificación de trabajadores es similar al Real ID aprobado por el Congreso en abril de 2005 y cuya vigencia se encuentra suspendida temporalmente por falta de consenso de los gobiernos estatales.

Los empleadores deberán comprobar esas tarjetas antes de contratar a nadie, según la propuesta.

El plan también incluiría una rigurosa vía de legalización para indocumentados que llevan tiempo en el país, pagan impuestos y carezcan de antecedentes criminales.

Los beneficiarios de la vía de legalización, según el borrador de marzo, también tendrían que someterse a una investigación sobre sus antecedentes y dominar el inglés antes de poderse poner a la cola de los inmigrantes que esperan su turno para conseguir la residencia permanente.

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Cinco años después de recibir la tarjeta, podrán iniciar el trámite para alcanzar la ciudadanía estadounidense.

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