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Comienza el debate migratorio

Comienza el debate migratorio

El Congreso postergó hasta la próxima semana el debate de la reforma migratoria, según confirmó la oficina del líder del Senado.

El plan de 2006

El jefe de la mayoría demócrata en el Senado, Harry Reid, postergó hasta el próximo lunes la votación sobre el inicio del debate para una reforma migratoria que estaba previsto para hoy miércoles, informó una fuente legislativa a Univision Online.

Esta semana hay dos temas muy importantes a discutir, "uno de ellos relacionado con la guerra en Irak", dijo Federico de Jesús, vocero de Reid. "La postergación favorece las negociaciones entre denócratas y republicanos que todavía no han concluido. La semana próxima dedicaremos más tiempo al debate", agregó.

Los cambios a la ley de inmigración estadounidense impactarán directamente en al menos 12 millones de inmigrantes indocumentados que esperan una oportunidad para legalizar sus permanencias en el país.

El pleno del Senado iba a votar este miércoles si aceptaba iniciar el debate sobre la base del plan de reforma que esa colegiatura aprobó el 25 de mayo del año pasado, tal y como lo sugirió Reid la semana pasada.

La oficina del líder demócrata dijo que se necesita el respaldo de 60 senadores para seguir con el debate, y que en caso de no contar con los votos podría intentarse nuevamente dentro dos o tres semanas.

La base del plan revivido por Reid fue elaborado por los senadores republicanos Mel Martínez (Florida) y Chuck Hagel (Nebraska), quienes tomaron como base un proyecto bipartidista de los también senadores Edward Kennedy (demócrata de Massachussets) y John McCain (republicano de Arizona).

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Seguridad y legalización

El proyecto se basa en la seguridad fronteriza, freno al cruce de indocumentados, combate al fraude de identidad, modifica el sorteo de la lotería de visas, agrega un plan de visas temporales e incluye una vía de legalización para indocumentados que lleven al menos dos años en Estados Unidos.

El plan fue suspendido el 3 de septiembre por el entonces liderazgo republicano, argumentando razones de seguridad nacional.

Dos meses más tarde, los republicanos perdieron el control del Congreso y Martínez fue designado para presidir el partido republicano con la idea, entre otras, de ampliar el atractivo de la agrupación entre los votantes hispanos y acortar la brecha entre diferentes sectores republicanos en relación a las reformas de la ley de inmigración.

A puertas cerradas

Un reporte fechado el martes en Washington por The Associated Press da cuenta que durante meses de discusiones a puertas cerradas entre funcionarios de la Casa Blanca e importantes legisladores republicanos y demócratas, la principal tarea Martínez fue arbitrar entre facciones republicanas con encontrados puntos de vista sobre inmigrantes e indocumentados.

Un sector republicano, encabezado por Jon Kyll (Arizona) y el legislador Tom Tancredo (Colorado), es partidario de no conceder ningún tipo de beneficio a los indocumentados y, por el contrario, obligarlos a abandonar Estados Unidos, mientras que otro, liderado por el presidente George W. Bush, recomienda una reforma integral basada en la seguridad, pero que solucione de manera integral el problema de los millones de ilegales.

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Para Martínez, dijo The Associated Press, lo primordial es que hay que reformar las leyes de inmigración, y que los republicanos no pueden darse el lujo de ser considerados como el partido que se opone a esos cambios.

La postura amplia

Los demócratas, en cambio, quieren que el debate de la reforma se inicie en el punto en que quedó el 25 de mayo de 2006 y mejorar esa propuesta para hacerla más justa y permitir una vía de legalización para la mayoría de los 12 millones de indocumentados, planteamiento que contó con el voto favorable de Martínez.

Un año más tarde, sin embargo, Martínez favorece un enfoque con un drástico incremento en la seguridad de la frontera y, una vez se pongan en acción medidas para identificar a los trabajadores, conceder alguna vía de legalización, dijo The Associated Press.

Versiones de prensa indican que el camino a la ciudadanía ventilado por el gobierno demoraría entre 13 y 15 años. Los planes demócratas señalan esperas similares.

"Tenemos un problema"

Paralelamente, el secretario de Comercio Carlos Gutiérrez dijo este martes que si no se llega a un acuerdo sobre la reforma migratoria integral "tenemos un gran problema como país".

El secretario, que compareció en Washington ante la Federación Nacional de Minoristas, explicó a los periodistas que el Gobierno está cerca de lograr un acuerdo para la reforma migratoria, "pero que todavía falta muchísimo trabajo por hacer".

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"Nada está acordado hasta que todo está acordado", aseveró Gutiérrez, que es uno de los funcionarios del Gobierno que participan en las negociaciones con el Congreso.

Momento "crítico"

Gutiérrez explicó además que "no es necesario que se llegue a un acuerdo este miércoles", día en que el Senado comenzará a debatir sobre la reforma migratoria integral que él mismo calificó como "crítica" para el país.

"Lo importante es ser capaces de llegar a una buena solución, nadie debe sentirse presionado por el tiempo para alcanzar un acuerdo que no sea para el beneficio de la nación", argumentó.

Gutiérrez recordó que la reforma abarcará desde el fortalecimiento de la seguridad fronteriza hasta una vía para la legalización de buena parte de la población indocumentada, además de la puesta en marcha de un programa de trabajadores temporales.

Sólo dos alternativas

"La solución que buscamos está en el centro entre una amnistía para todos y una deportación masiva", dijo.

Gutiérrez consideró que lo fundamental era aprobar una reforma que proporcione "opciones" a los inmigrantes que vienen al país para "trabajar, en búsqueda de oportunidades y de un futuro".

"Creemos que hay personas que no se quieren quedar pero que tampoco quieren salir porque tienen miedo de no poder regresar", explicó.

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"Si tuviéramos un sistema de legalización, las personas podrían entrar y salir, pero hoy los inmigrantes están estancados y con miedo de salir a la calle", añadió el secretario.

24 horas adicionales

El debate del Senado sobre la reforma migratoria debía comenzar el lunes y la votación se iba a realizar este martes, pero Reid lo postergó 24 horas para favorecer un acuerdo bipartidista y conseguir 60 votos para proseguir con el debate.

Poco antes de cumplirse el segundo plazo, Reid volvió a postergar el debate, esta vez hasta el lunes 21 de mayo.

De fracasar el intento, las conversaciones entre ambos partidos continuarían hasta lograr un acuerdo.

A la fecha el Congreso tiene en sus manos 4 propuestas sobre reforma migratoria. Todas incluyen una vía de legalización.

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