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Bush pidió a su partido más "compasión" con los inmigrantes y la reforma

Bush pidió a su partido más "compasión" con los inmigrantes y la reforma

Ocho días antes de dejar el cargo, el presidente de EU, George W. Bush, pidió a su partido que tenga una "mentalidad abierta".

Tres fracasos

WASHINGTON - Ocho días antes de dejar el cargo que asumió el 20 de enero de 2001, el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, pidió a su partido republicano lo que no consiguió en sus dos mandatos: que sea más "compasivo" con los inmigrantes y tenga una "mentalidad abierta" para cambiar las leyes de inmigración y eventualmente legalizar a los millones de indocumentados que viven en el país.

Bush, durante su última conferencia de prensa en la Casa Blanca, mencionó que entre los estadounidenses persiste la idea de que "a los republicanos no les gustan los inmigrantes", criterio que cambiaría, apuntó, si su partido cambia de estrategia frente al tema de la inmigración.

"Este partido resurgirá, pero el mensaje del partido tiene que ser que incluya distintos puntos de vista", dijo el mandatario. "Nuestro partido tiene que ser compasivo y tener una mentalidad abierta", reiteró.

En sus ocho años de gobierno Bush fracasó en tres intentos para que el Congreso aprobara una reforma migratoria, dos de ellos bajo control de los republicanos en ambas cámaras del legislativo.

El primer intento

El 7 de enero de 2003, Bush recomendó un plan de trabajadores temporales que iba a beneficiar a unos 3 millones de campesinos, la mayoría originarios de México. El plan fue rechazado por la oposición demócrata y la mayoría de organizaciones nacionales a favor de los derechos de los inmigrantes, quienes refutaron el plan porque no incluía una vía de legalización para los 12 millones de indocumentados que viven escondidos en Estados Unidos.

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A finales de 2005 la Casa Blanca respaldó una propuesta de ley republicana (HR 4435) que, entre otras recomendaciones, criminalizaba la estadía ilegal, aumentaba las redadas, aceleraba las deportaciones y autorizaba la construcción de un muro en la frontera con México.

El proyecto adolecía de una vía de legalización y, por el contrario, ordenaba la expulsión de todos los indocumentados.

La versión amplia

Cinco meses más tarde, el 25 de mayo de 2006, el Senado aprobó la versión S. 2611 que incluyó, entre otras recomendaciones, el muro fronterizo, presupuesto para aumentar la dotación de la patrulla fronteriza, reforzó la seguridad en la frontera y dividió a la población indocumentada en tres grupos, y a cada uno de ellos los trató de manera diferente.

  • Grupo 1. Lo integraban indocumentados que llevaban cinco años o más en Estados Unidos. Accederían a una residencia temporal de seis años y luego a la residencia permanente. Once años más tarde podrían solicitar la ciudadanía. Se beneficiarían 7.8 millones.
  • Grupo 2. Lo integraban indocumentados que llevaban más de dos años y menos de cinco en el país. Deberían registrarse en un puesto fronterizo y calificarían para un permiso temporal de trabajo hasta que cumplan cinco años de estadía. Cumplidos cinco años, debían cumplir con los requisitos del Grupo 1. Se beneficiarían 3.5 millones.
  • Grupo 3. Lo integraban indocumentados que llevaban menos de dos años en Estados Unidos (contados a partir de una fecha que iba a ser determinada por el Senado).

Ambas versiones debían ser armonizadas por el Comité de Conferencia, pero la instancia fue clausurada por el entonces liderazgo republicano, quien adujo razones de seguridad nacional.

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El muro de Bush

Entre el 14 y el 28 de septiembre de 2007 el Congreso aprobó la construcción de un muro en la frontera con México, proyecto que Bush ratificó de inmediato. En noviembre de ese año, los republicanos perdieron el control de ambas cámaras del Congreso en las urnas, cuando los estadounidenses renovaron parte del legislativo.

En marzo de 2008, una comisión integrada por representantes demócratas, republicanos y de la Casa Blanca redactó en secreto un plan de reforma que en abril fue presentado al Senado, y entre mayo y junio fue debatido sin éxito pese a los pedidos de Bush a su partido para que lo aprobara.

El plan se basaba en un fuerte componente de seguridad nacional e incluía una compleja vía de legalización para indocumentados que llevaban tiempo en el país, carecían de antecedentes criminales y pagaran multas de hasta $13,500.

En otra parte de sus declaraciones del lunes, Bush reconoció que pudo haber hecho más durante su presidencia para impulsar la reforma migratoria.

En el año fiscal 2008, el gobierno federal estadounidense deportó a casi 350 mil indocumentados, un 20 por ciento más que las deportaciones en el año fiscal 2007. Más de 720 mil extranjeros fueron arrestados y se realizaron más de 1,200 redadas sólo en puestos de trabajo. Las expulsiones se acrecentaron tras los fracasos del debate migratorio en el Congreso, al igual que el clima antiinmigrante en el país.

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¿Qué opina del papel que hizo el presidente George W. Bush en el debate migratorio durante sus dos mandatos? Comente aquí.

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