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Anuncian nuevas movilizaciones nacionales en apoyo a la reforma migratoria

Anuncian nuevas movilizaciones nacionales en apoyo a la reforma migratoria

La batalla por la reforma migratoria atraviesa momento clave y la presión a Obama crece para que asuma mayor compromiso.

Anuncian nuevas movilizaciones nacionales en apoyo a la reforma migrator...

Promesa rota

La batalla por la reforma migratoria atraviesa momentos clave y la presión al Presidente Barack Obama crece para que asuma un mayor compromiso público y reúna a demócratas y republicanos a efecto que respalden un proyecto bipartidista, dijo el jueves Frank Sharry, director ejecutivo de America's Voice.

Las movilizaciones del 21 de marzo en Washington DC y las marchas del 1 de mayo en al menos 70 ciudades de Estados Unidos "fueron impresionantes", dijo el activista, quien aseguró que la estrategia que llevan a cabo las organizaciones "están empujando a la clase política" para respalden una reforma migratoria que incluya una vía de legalización para millones de inmigrantes indocumentados.

Agregó que panorama que se vive en el país a causa del tema migratorio "se trata de una situación dinámica que está cambiando todos los días", y advirtió que por el momento "es muy difícil lo que va a pasar dentro de un mes (…). Pero estamos creando un movimiento por la reforma migratoria que ya cuenta con un espacio y presiona a los políticos (de Washington) a que respondan a las demandas de la comunidad".

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En cuanto a la promesa que el presidente Barack Obama hizo durante la campaña de 2008, de que empujaría un proyecto de reforma migratoria en el primer año de su ejercicio, Sharry dijo que lamentablemente en 2009 cambiaron las prioridades. "La reforma migratoria estaba en tercer lugar de importancia", pero hubo otras emergencias que se trataron y la desplazaron.

Cambio de planes

La lista de la encabezó la crisis económica y el multimillonario plan de rescate, las guerras en Afganistán e Irak, la reforma de salud y las reformas a la política energética, de medio ambiente y de educación, entre otras.

Los cambios obligaron a postergar el debate migratorio y a Obama a incumplir su promesa.

"Esperábamos un debate", dijo Sharry. Mencionó el plan de reforma que entregó el legislador Luis Gutiérrez (demócrata de Illinois) el 15 de diciembre a la Cámara de Representantes y el anuncio de un plan bipartidista que alistaban los senadores Charles Schumer (demócrata de Nueva York) y Lindsey Graham (republicano de Carolina del Sur), pero ambas iniciativas se quedaron estancadas y la promesa de Obama no fue cumplida.

"Nosotros esperábamos un plan bipartidista en el senado. Los senadores Schumer y Graham llevaban un año en secreto trabajando. Pero pasó enero y en febrero vimos que obviamente Schumer y Graham no tenían un plan concreto y nosotros estábamos muy frustrados por ello", contó.

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¿Cree usted que las movilizaciones están causando la presión suficiente al Congreso para que apruebe la reforma miratoria? Comente aquí.

La marcha del 21

Tras la demora, organizaciones nacionales se unieron y planearon la marcha nacional del 21 de marzo en Washington DC. "La respuesta fue increíble. Eso mando un mensaje bien claro a la Casa Blanca y al Congreso de que la comunidad quiere algo este año", dijo Sharry.

Al ahondar sobre el plan Schumer-Graham, Sharry dijo que en marzo "publicaron algo en el Washington Post, pero fue muy pequeño" y dijo que para esa fecha el senador republicano de Arizona estaba "más preocupado por las primarias de Arizona y la campaña de su amigo, John McCain".

"Por eso decidimos presionar a los demócratas a hacer algo, y fue cuando los Senadores Harry Reid y Bob Menéndez presentaron la iniciativa de Schumer y Graham".

"Es el mismo documento que alistaba la comisión Schumer-Graham. Es una invitación muy sincera para que los republicanos vengan a la mesa de negociaciones y que hagan algo este año por la reforma migratoria", refirió Sharry.

Interés de todos

A la pregunta si los demócratas habían actuado por interés político, el activista respondió que esa colectividad, como cualquier otra, "tiene interés político como todos los políticos, pero ellos están respondiendo a la presión de la comunidad".

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En cuanto a las marchas del 1 de mayo que se llevaron a cabo en más de 70 ciudades, siendo la mayor de ellas en Los Ángeles, California, Sharry dijo que es parte de una estrategia para aumentar la presión al Presidente Obama y al Congreso para que actúen en 2010.

"Estamos criticando y empujando al presidente para que haga algo más activo y público por la reforma migratoria. Sabemos que hay un equipo en la Casa Blanca empujando esto, pero queremos más compromiso", reiteró.

Ley de Arizona

Sobre el tema de Arizona, estado que aprobó una ley migratoria que acorrala a miles de indocumentados, Sharry dijo que la respuesta a este tipo de acciones es la reforma migratoria. "Estamos y vamos a seguir empujando al Congreso y al Presidente para que hagan algo lo más pronto posible. Vemos la posibilidad de otros Arizona, un aumento de deportaciones y de miedo en la comunidad. Por eso vamos a seguir empujando".

"Vamos a ver si el presidente tiene capacidad ejecutiva para empujar proyectos que eliminen el padecimiento de la comunidad inmigrante", dijo e otra parte de su análisis. “Vamos a seguir aumentando la presión, vamos a seguir haciendo todo lo que podamos para que la clase política haga algo".

Durante un ciclo de preguntas y respuestas, Sharry comentó que la estrategia de 2006 y 20907, de "Hoy marchamos y mañana votamos", cobrará mayor relevancia en los comicios del primer martes de noviembre, cuando los votantes renueven la Cámara de Representantes y dos tercios del Senado.

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Voto clave

Durante la elección presidencial de 2008 el voto hispano (cerca de 10 millones) en su mayoría votó por Obama y le dio el triunfo sobre su adversario, el republicano John McCain.

"En esos comicios enviamos un mensaje claro a la clase política", afirmó.

Respecto a la estrategia inmediata en apoyo a la reforma migratoria, Sharry dijo que "las marchas, el voto, el boicot a Arizona y los cabildeos “son aspectos importantes del movimiento (…) Creo que la clase política está respondiendo un poquitito".

Más movilizaciones

A la pregunta de qué sucederá si el Congreso no aprueba una reforma migratoria, dijo que "el enojo, la desesperación de la comunidad va a estar dirigida totalmente al presidente Obama. La presión está redirigida al presidente (…) En 2012 no podrá salir diciendo que ahora si lo vamos a hacer, que esta vez si".

De las actividades a desarrollarse en las próximas cuatro a seis semanas, Sharry citó el 29 de mayo como día de la desobediencia, más otras actividades tales como conferencias, lobby y un aumento de presión a la Casa Blanca y también al Congreso. "Estamos en una transición de una campaña legislativa a un movimiento social".

"Si no confrontamos esta situación, podríamos ver muchos mas arizonas", concluyó.

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